UDO: ¡rosa de los vientos que perdió el rumbo!

Navegación tranquila, al sur, mar en calma, muy extraña calma en estas aguas tormentas, a lo lejos, en la distancia, al horizonte, el fantasmal, abrumador, por demás escalofriante atardecer, presagia tempestad...Entre las sombras, de la puesta de sol y la tormenta; en navegación al norte, opuesta a nuestro rumbo, con derivas y recuestas entre 6, 10, 15 grados al nor-noreste, se vislumbra un navío, ¡gran, hermoso navío! Sus raídas velas y la falta de movimiento sobre cubierta llaman la atención, ¡está abandonado!, ¡dejado a la suerte!, ¡cual barco fantasma ante nuestros atónitos ojos es un mal presagio!; ¿se hundirá ante la tempestad? ¿Dónde estas los guardiamarinas, alféreces, capitanes, almirantes? ¿Dónde están? ¿A quién pertenece? ¿Dónde está su autoridad o dueño? Y su tripulación; jóvenes, valientes, heroicos marinos deseosos de aventuras, de nuevos horizontes, rumbos y paraísos desconocidos, soñados..., ¿dónde están los marinos y aprendices de este formidable navío? ¿Qué o cuáles fuerzas humanas, malignas fuerzas, dejaron a este majestuoso navío en la soledad absoluta para que sucumbiera ante la adversidad? ¡Ni las audaces, veloces y alegres golondrinas vuelan entre sus mástiles, ya no descansan de su largo viaje en las claraboyas o anidan en los recovecos de entrepaños!...

Ante la rosa de los vientos, vacilante, miro nuestro rumbo, desde babor el abandonado y maltrecho navío, en sorpresiva y veloz maniobra, enviste sobre nosotros, ¡nos devora!, somos parte de él, de proa a popa, de babor a estribor, de arriba abajo, somos uno, somos él, ¡su tripulación fantasma!... En cualquier dirección, de este campus universitario, miro desden, desidia, soledad, menos que en un desierto, ¡nada! ¡Nuestra universidad autónoma venezolana, la UNIVERSIDAD DE ORIENTE, desde hace muchos años perdió el rumbo, perdió la confianza y solidaridad del pueblo venezolano!

El afán e interés de nuestras autoridades, gremios, docentes y, extrañamente estudiantes, en ser o tener el poder político, contra la Constitución, nos ha llevado a la indefensión, soledad, anarquía, desgobierno. Nos ha colocado en una posición de vulnerabilidad absoluta, de abandono institucional nunca antes visto. En el rumbo o dirección que se mire sobre nuestros campus universitarios encontrará un vacío, una falta de identidad y pertenencia, una universidad sin rumbo, sin destino, una universidad ¡seca como la mar!; ¡falta de esperanzas! ¡Falta de ideas! ¡de vida! ¡De soñadores estudiantes; verdaderos, comprometidos, heroicos y libertarios! ¡Docentes; de corazón y alma buena, noble! ¡Autoridades; autenticas y responsables autoridades académicas!...

Hoy, tras más de cien días de la llamada "lucha libertaria" contra el malvado, oprobioso, tirano... régimen que extraña e incomprensiblemente la "sostiene y trata a toda consta de mantener viva" la universidad autónoma venezolana, la UDO, como Universidad de Oriente, está lista, preparada para irse de vacaciones, ¿merecidas vacaciones por tan loable labor?, mientras, los pocos, muy poquitos estudiantes, alrededor de un 10%, difícilmente 20%, de la matricula estudiantil, que como pequeñas golondrinas, deambulan por el campo sosteniendo en sus cuerpos, sus almas, la fatiga, el desespero, desesperanza de no saber cuál es su destino, ¿cuál es el destino del actual o del próximo semestre? Los covideros, aupadores, solidarios colaboradores de protestas "con heroicidad libertaria" a trancazo y quema de personas vivas, ¿dónde están hoy? ¿qué les dirán? ¿coadyuvarán con los desamparados y oprimidos estudiantes que aun quedan? ¿Los premiaran con aprobación de asignaturas sin clases? o simple y sencillamente, ¿los aplazaran como castigo al no ser parte activa del asalto al poder, por la no victoria ante el régimen?...

¡El espacio-tiempo del semestre se esfumó, ya no está!, con ello el semestre académico, una vez más, se ha perdido. Las autoridades, docentes y dirigentes estudiantiles; facilitadores, auspiciadores, participes directos o indirectos, "solidarios", convideros a la "protesta pacifica del trancazo y la quema de seres vivos...", hoy no tienen una respuesta satisfactoria, de aliento y esperanza, para los "derrotados académica y políticamente estudiantes", hoy se irán de vacaciones a disfrutar su vida en la intimidad y comodidad del hogar, con la familia, amigos..., en paraísos terrenales, de exquisitos y por qué no, extravagantes placeres... Ninguno, pero ninguno, se preocupará por el destino, fatídico destino, de tan indefensas golondrinas en medio de la tormenta, en la inmensidad del mar, lejos, muy lejos de la tierra firme, de la tierra y libertad prometida. Ninguno de ellos dejará, sacrificará sus vacaciones en beneficio de los afligidos, desesperanzados estudiantes, ni si quiera de los "entonces cruzados, heroicos libertadores".

¡Hoy tristemente, desoladoramente, desgarradoramente, los Campus de la Universidad de Oriente, están vacíos, secos como la mar!

Durante los últimos diecinueve años, por apetencias de asalto al poder político, contra el Estado-Nación, contra la CONSTITUCIÓN DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, contra su institucionalidad...; los paros o huelgas de 12, 24, 48, 72..., generales, indefinidos, hasta que se vaya..., a trancazo, quema de bines, servicios y personas vivas, promovido, apoyado, dirigido o coordinado por gremios profesionales y autoridades universitarias, para derrocar al gobierno legal, legitimo y constitucional, han tenido y tendrán un profundo efecto bumerán sobre la vida institucional de la universidad autónoma; primero que el gobierno, ¡ya se han ido los estudiantes!, nuestra razón de ser. ¡El pueblo humilde, noble..., desde hace rato perdió la confianza en la universidad y en los universitarios! De irse el gobierno por un golpe de estado; también se irán los pocos que aún quedan, se irán los profesores, obreros, empleados, autoridades..., hasta las iguanas y las golondrinas. Reirá el caos, la anarquía, la ingobernabilidad..., la zozobra, la devastación, la muerte, la nada.

A la tempestad invasora, alienadora, devastadora, de sometimiento y dominio neocolonial; ¡no sobrevivirá la Universidad Autónoma venezolana!, cual barco fantasma, sin rumbo ni dirección ni vida, la tempestad confiscará, engullirá, nuestro portentoso y majestuoso navío. La UNIVERSIDAD DE ORIENTE, la de la rosa de los vientos, que por falta de amor y patriotismo, perdió el rumbo.



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Felipe Marcano


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