Opiniones sobre la II Convención Colectiva Universitaria

Después de jugar palito varios meses, el gobierno ha anunciado que esta semana se instalará la mesa de negociación de la II Convención Colectiva Universitaria. Desde finales del año pasado se ha estado repitiendo el mismo guión del 2013, cuando el retraso injustificado en la instalación de las discusiones del contrato colectivo favoreció el desarrollo de una larga huelga universitaria impulsada por los factores oposicionistas que dominan ampliamente los gremios y las principales autoridades de las universidades autónomas del país.

Hoy estamos en el mismo sitio, como si la experiencia acumulada no sirviera de nada para el gobierno bolivariano. Cierto que por el ministerio encargado de la educación superior han pasado varios ministros en dos años, pero eso no justifica que cada vez que se cambie de ministro se vuelvan a cometer los mismos errores.

A este respecto quisiera precisar algunas cosas:

1. El ministro Fernández convocó a comienzos de diciembre de 2014 a las federaciones bolivarianas, anunció que Maduro ya tenía el dinero previsto para la nueva contratación, y afirmó que se proponían firmar antes de navidad. Dado que esta situación repite casi de manera idéntica lo vivido en 2012-2013, nos hace pensar si es que el gobierno bolivariano tiene un esquema para "distraer bobos", que aplica indistintamente en todas partes y a todos los que se dejan. Porque ya estamos a mitad de mayo y apenas ahora se anuncia que se instalarán "oficialmente" las negociaciones dentro de pocos días.

2. La proporción de riqueza que se distribuye al capital y al trabajo en Venezuela se ha deslizado gravemente, en los últimos años, a favor de los capitalistas y en detrimento del ingreso de los trabajadores. Sin tener a mano cifras estadísticas (porque ahora el gobierno bolivariano parece que abolió las estadísticas públicas, una acción que es difícil de catalogar, pero que en todo caso es algo sumamente malo para la marcha administrativa del estado venezolano), es evidente que el salario de los trabajadores y las trabajadoras de Venezuela se ha pulverizado ante la gran inflación ocurrida en los últimos 3-4 años. De allí la urgencia que tienen los gremios universitarios por discutir sus reivindicaciones laborales.

3. Los sueldos de los profesores universitarios venezolanos hoy en día no compiten con nadie a nivel internacional. He visto como profesores de LUZ con 20 años de trabajo, renuncian a sus cargos y se van a trabajar a otros países como la vecina Colombia (hay que considerar aquí que no sólo se renuncia al trabajo actual, sino que se renuncia a la jubilación, aunque se esté muy cerca de cumplir la fecha para la misma, una jubilación que tiene ventajas no vistas en casi ningún país del mundo). La fuga de cerebros hacia otros países es un fenómeno acelerado que afecta incluso a la industria petrolera nacional (más de 300 ingenieros que ha renunciado en el último año) y dentro de poco se expresará en las propias universidades consentidas del gobierno, como la UBV y la Unefa (si es que ya no se han producido deserciones en dichas instituciones).

4. Las "fortalezas" que presentaba el gobierno bolivariano en su desempeño en el sector universitario reducen cada vez más su peso en la balanza ante los hechos negativos que se han ido acumulando. Cierto que se cuadruplicó la cantidad de estudiantes universitarios que existía para 1998; cierto que se crearon numerosas universidades y se convirtieron en tales a los antiguos tecnológicos y politécnicos. Pero también es cierta la grave situación jurídica de las universidades autónomas, cuyos procesos electorales están suspendidos por el TSJ y ya los rectores y decanos han cumplido el doble de tiempo para el cual fueron electos, y la cosa pica y se extiende. No se vislumbra voluntad política de parte del gobierno para imponer un reglamento electoral (puede hacerlo por vía legislativa, con una nueva ley, o por vía ejecutiva, a través del ministerio, dictando un reglamento derivado de la LOE). Esa ausencia de eventos electorales en las autónomas se extiende a todas las universidades públicas del país (y también, por supuesto, a las privadas). El gobierno que surgió de la democracia participativa y protagónica no permite que esos derechos democráticos se ejerzan en sus universidades paradigmáticas, como la UBV y la Unefa.

5. Se han desperdiciado tres períodos legislativos con mayoría parlamentaria, y no se ha podido aprobar una ley que transforme revolucionariamente las universidades venezolanas. Esta inacción legislativa ha provocado que los vicios criticados antes en las universidades autónomas progresivamente se han ido trasladando a las nuevas universidades del estado. La revolución no ha podido imponer un proceso de cambios revolucionarios en el sistema educativo universitario, mientras silenciosamente la burguesía ha ido penetrando nuestras instituciones, sometiendo ideológicamente a quienes las dirigen, y revirtiendo buena parte de los avances logrados mientras Chávez estuvo vivo.

6. Se ha producido en estos 16 años de revolución un contraste que pudiéramos llamar esquizofrénico entre la verborrea de confrontación que han tenido ministros y gobernantes hacia los rectores oposicionistas de las universidades autónomas, y el otorgamiento generoso de toneladas de millardos en presupuesto a esos mismos rectores aparentemente tan odiados. Los presupuestos de la UCV, LUZ, ULA, UC, UDO, alcanzan a montos superiores al situado constitucional de casi todos los estados del país. Para muestra, el presupuesto anual de LUZ es superior al situado de las gobernaciones de Barinas, Mérida y Trujillo, sumados los tres. Ya quisiéramos nosotros, de llegar algún día a triunfar electoralmente y dirigir ya sea el decanato de una facultad o el mismo rectorado de LUZ, contar con ese trato preferencial que el gobierno le ha dado a los rectores burgueses. Si así llueve que no escampe; la rectora García Arocha, y sus antecesores, dirán: "qué importa uno que otro insulto si al final me siguen dando más y más presupuesto para que yo lo administre a mi antojo y no rinda cuentas del mismo".

Desde el triunfo electoral del presidente Chávez en 1998, hemos enarbolado una serie de propuestas para la transformación de las universidades venezolanas, ya expuestas antes en otros documentos a través de aporrea (10/06/13- www.aporrea.org/educacion/a167812.html):

A) La cuestión de la democracia interna en las universidades, dándoles su condición de miembros de la comunidad a empleados y obreros, y ampliar los mecanismos de votación para la elección de autoridades.
B) La cuestión del excesivo poder que centralizan los Consejos Universitarios, el cual debe distribuirse en cinco o seis instancias de gobierno que tengan igual rango.
C) La cuestión del libre ingreso de bachilleres a las universidades, acabando con las pruebas y otros mecanismos de selección antidemocráticos y discriminadores.
D) El necesario control presupuestario que debe exigir el Estado.
E) El papel del Estado Docente, el cual tiene por obligación velar que la educación universitaria incorpore en su currículo los objetivos fundamentales del plan de desarrollo nacional (Plan Simón Bolívar), pues de lo contrario no tendría sentido tolerar universidades que actúan de manera consciente para sabotear los planes gubernamentales (como ocurre actualmente).
F) Resolver el desorden que existe con relación al desempeño docente, incluyendo los mecanismos de ingreso (concursos), evaluación (régimen de permanencia), régimen laboral (horarios, funciones y responsabilidades de los docentes), en el marco de una carrera docente definida en lo fundamental por la ley (por una nueva ley, queremos decir).
G) Resolver el problema de las mafias criminales existentes en universidades como LUZ, las cuales asesinan impunemente y controlan por vías de hecho sectores significativos de la institucionalidad universitaria.
H) Transformar las estructuras internas de las universidades, que responden al viejo paradigma positivista del conocimiento (facultades, escuelas), y crear estructuras flexibles que consideren la transdisciplinariedad y el pensamiento complejo como nuevos paradigmas de la actividad creativa científica.
I) La cuestión del CNU, criticado por su inoperancia como ente rector de la educación universitaria.
J) Otra cuestión, más allá de la ley, es lo referente a la remuneración de los universitarios, discriminados abiertamente por el gobierno bolivariano, cuestión que induce a la fuga de cerebros y que figura como la causa principal del actual conflicto universitario nacional.

Creo que los sectores revolucionarios de profesores, estudiantes, empleados y obreros universitarios debemos unir esfuerzos en procura de una urgente transformación en nuestras instituciones educativas, enarbolando un programa político que contemple entre otras ideas:

Cualquier proceso de transformación de las actuales universidades va a ser sumamente conflictivo, de confrontación intensa con una derecha que controla a placer todas las instancias internas de poder y que cuenta con el apoyo de la burguesía dentro y fuera de Venezuela. Nunca podremos llegar a consenso con la derecha para cambiar las universidades en sentido revolucionario.

Se debe separar la estrategia contra los rectores derechistas, de las políticas reivindicativas de los universitarios. Esto implica que las exigencias de mayores controles presupuestarios, transparencia administrativa, rendición de cuentas, realizada a los rectores, debe ejecutarse por separado de las negociaciones con los gremios universitarios por sus reivindicaciones salariales.
Con respecto a estas negociaciones con los gremios universitarios, es vital la aprobación rápida de la II CCU que contemple un aumento de salarios para los trabajadores (obreros, empleados y profesores), dado que la alta inflación ha erosionado el valor real del salario de los trabajadores venezolanos. El retardo en este aspecto será nuevamente hacerle el juego a la derecha y propiciar una huelga que desestabilice aún más el complicado panorama político nacional.
Desde la Asamblea Nacional se debe discutir y aprobar una nueva Ley de Universidades que modifique aspectos sustanciales que democraticen la forma de elección de las autoridades rectorales y la composición de los consejos universitarios, que modifiquen el reglamento de concursos y evaluación del personal docente, que permitan una mayor supervisión y control presupuestario por parte del gobierno, que introduzcan ejes transversales obligatorios dentro de los pensum universitarios.
Supervisar, presionar y corregir la política en pro de la investigación científica en las universidades. Vigilar que los presupuestos destinados a financiar la investigación no sean desviados para otros fines subalternos por los rectores derechistas, como ha venido ocurriendo en muchas universidades.
Profundizar el acercamiento del gobierno bolivariano con los colectivos de revolucionarios dentro de las universidades, tanto estudiantiles como profesorales, de empleados y obreros, a fin de realizar esfuerzos y estrategias conjuntas en el enfrentamiento a la derecha universitaria. Si no se hiciera posible esto en el corto plazo, los sectores bolivarianos deben integrarse por cuenta propia a nivel nacional para promover este programa de transformaciones universitarias.
Desarrollo de planes académicos dentro de las universidades autónomas por parte del gobierno bolivariano (MPPEU), apoyándose en los colectivos de profesores revolucionarios. Esto no es imposible, puesto que la derecha misma lo ha implementado en universidades como LUZ, con programas académicos que fueron financiados en su momento por la anterior gobernación opositora del Zulia.
Mejora sustancial de las políticas de servicios estudiantiles, particularmente aumento de las becas equiparándolas al salario mínimo (pues los montos actuales son verdaderamente irrisorios), además de mejoras en los comedores, residencias, bibliotecas, laboratorios, facilidades para adquisición de libros, ropa y zapatos.

Desde nuestro puesto de combate en la Universidad del Zulia, ofrecemos nuestra disposición a impulsar espacios de confluencia y articulación entre los revolucionarios universitarios (empleados, obreros, estudiantes y profesores), para poder avanzar en un camino de transformaciones urgentes que ha sido abandonado prácticamente por la gestión gubernamental bolivariana.



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Roberto López Sánchez

Roberto López Sánchez (Caracas, 1958). Historiador. Profesor Titular de la Universidad del Zulia (1994-2019). Magister en Historia de Venezuela y Doctor en Ciencias Políticas. Luchador social, activista del movimiento estudiantil y profesoral, vinculado al trabajo obrero, campesino, ambientalista, indígena y cultural desde 1977. Participante de la lucha armada revolucionaria (1977-1988); miembro del Frente Guerrillero Américo Silva. Sometido a persecución política y juicio militar en 1982. Actividad revolucionaria clandestina durante 1982-1988. Fundador de la Unión Nacional de Trabajadores-Zulia y miembro de su comité ejecutivo (2004-2012). Integra el consejo consultivo de la Federación Bolivariana Socialista de Trabajadores del Zulia (organismo que sólo ha sido convocado en una oportunidad en cinco años). Ha sido director de las Divisiones de Extensión y de Formación General; Secretario Docente de EUS; Coordinador de la Unidad Académica de Antropología, del Diplomado en Consejos Comunales (cinco cohortes graduadas) y el Diplomado en Formación Sindical con (cinco cohortes graduadas) en la Facultad Experimental de Ciencias (FEC). También ha coordinado la Zona Zulia-Falcón del Ministerio del Trabajo (2004). Ha publicado: El movimiento de trabajadores en Venezuela durante la revolución bolivariana: 1999-2012 (2017); Movimiento estudiantil y proceso político venezolano (2007); El protagonismo popular en la historia de Venezuela (2008-2015); Los Consejos Comunales y el Socialismo del Siglo XXI (2009); y Venezuela ante la globalización, la crisis mundial y los retos de su desarrollo (2012), además de 5 capítulos de libros científicos, 45 artículos científicos y 50 ponencias en eventos nacionales e internacionales. Es miembro del Programa de Estímulo a la Investigación (PEII), nivel C. Egresó en pregrado con 19,41 puntos de promedio (LUZ, 1994). Ha dirigido 10 proyectos de investigación en la FEC-LUZ. Actualmente dicta semestralmente las materias de Historia de Venezuela, Historia de América, Intercambios económicos y simbólicos, y Poder y Movimientos Sociales, en la Licenciatura en Antropología de LUZ. Ha dictado los seminarios Lucha de clases en el siglo XXI. Movimientos sociales y formas de participación política; y El análisis marxista y la sociedad global del siglo XXI, en el programa de Doctorado en Ciencias para el Desarrollo Estratégico de la Universidad Bolivariana de Venezuela, en Maracaibo. En la División de Extensión de la FEC desarrolla anualmente seminarios sobre: Crisis política en Venezuela; Marxismo y Antropología; Movimientos Estudiantiles en Venezuela; Movimiento de Trabajadores en la Venezuela Contemporánea; Crisis Económica Mundial y su repercusión en la economía venezolana; Movimientos Sociales y Protagonismo Popular en la Historia de Venezuela (dictado también en el Centro Internacional Miranda -CIM- y en Fundacite-Mérida en 2016); y el seminario La Lucha Armada en el Oriente de Venezuela: 1965-1990, en el CIM (2017). Es coinvestigador en el Proyecto: “Historia de los frentes guerrilleros Antonio José de Sucre y Américo Silva: 1966-1990”, Centro Nacional de Historia (2016-2017). Investigador principal en el proyecto “Identidades en el estudiantado de la Universidad del Zulia” y del programa de investigación “Universidad del Zulia: comunidad, organizaciones e identidades” (2017-2019).

 @cruzcarrillo09

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