No permitamos la destrución de la UBV

Un grupo de profesoras y profesores de la UBV, dirigentes de una organización sindical que denominaron SINPROUBV, se ha lanzado, en este año electoral donde la tarea de los revolucionarios debe ser el de la unidad para garantizar los 10 millones de votos para la reelección del presidente Chávez, a la penosa tarea de intentar dañar públicamente la imagen del proyecto bandera del Gobierno Revolucionario, la Universidad Bolivariana de Venezuela, con supuestas "criticas objetivas" y "sustentadas", discurso y acciones agresivas con las que intentan destruir la institución.

En efecto, las cabezas visibles de la que pretende ser la organización que agrupe al profesorado ubevista para la presunta lucha por sus reivindicaciones, son, entre otras y otros, las profesoras, Mariángela Gutiérrez, Nadeska Silva, Luci Videla, Anabel Díaz, entre otras y otros, y utilizaron para sus "criticas" a dos medios de prensa enemigos declarados del proceso revolucionario y del Presidente Chávez: "El Nazional" y "El Universal" (8 de febrero de 2006).

Ya el hecho de ir a hacer críticas públicas contra la UBV, utilizando medias verdades, sesgando los hechos o mintiendo, exagerando los males o errores, anatemizando a las autoridades, exponiendo al escarnio público a consecuentes luchadores sociales y revolucionarios, utilizando dos medios conspiradores de la oligarquía, les quita razón. Con esa "práctica", ese giro políticamente derechista se han deslegitimado, no sólo ante la comunidad universitaria sino ante el amplio movimiento bolivariano que allí hace vida, de manera que cualquier planteamiento, por objetivo que pueda parecer, se percibe falso, que oculta otras intenciones, dañar la imagen de la UBV, de sus autoridades, del Ministerio, del Ministro y, en última instancia, del Presidente, por ser la UBV una propuesta presidencial.

Evidentemente, al responder de esa manera y, además, por un periódico enemigo del proceso, pierde ese grupo autoridad moral ante la comunidad
universitaria a la que se pretende llegar -si es que hacía allí va dirigido su "mensaje" o "denuncia"- porque no es ético, ni digno, ni mucho menosrevolucionario, no el hacer criticas, -porque ese es un derecho, más cuandose hace con honestidad-; pero ir con una carga de resentimiento, de odio,como el de estas damas sólo nos muestra la punta de un iceberg y no todo lo que se esconde tras esa política.

La naturaleza de esa conducta, ni es casual ni se remite exclusivamente a la UBV de Los Chaguaramos. Esa es toda una política de derecha del grupo fuenmayorista desplazado del poder en la OPSU y en otras instancias del MES, quienes han enfilado sus ataques que buscan destruir la UBV, por ser éste el más importante proyecto educativo de la nueva universidad, ebilitar y destruir a Misión Sucre, la Municipalización de la educación superior, proyectos estratégicos de inclusión de los pobres en la educación superior. Dos hechos públicos acaecidos en la UBV, donde la actuación de este grupo ha sido notoria, nos revelan algunos antecedentes para no sólo ubicar sus intenciones, sino sus pretensiones de dañar a la institución, y la necesidad de la comunidad universitaria de aislarlos políticamente, como factor destructivo y contrarrevolucionario.

Recién llegada a la UBV la administración de la profesora Orietta Caponi, se convocó a una asamblea de estudiantes y profesores para explicar lo referente a la política de municipalización. Este grupo o corriente egildista, manipuló a grupos de estudiantes y los predispuso para, sin siquiera conocer el planteamiento, enfrentaron abiertamente la propuesta rectoral y no sólo sabotearon aquella importante reunión, sino que -profesores incluidos-, utilizando los estilos políticos que contra el proceso revolucionario utilizan los escuálidos, los activistas de los grupos fascistas Primero Justicia y Bandera Roja, también presentes, pusieron su ingrediente y todos, a coro, solicitaban la salida de las recién entradas autoridades rectorales. Por parte de estos profesores y algunos estudiantes se planteó, desde ese momento, una feroz resistencia a la implementación de la municipalización.

En agosto pasado se realizó una asamblea de trabajadores ubevistas en el comedor, cerca de 400 personas estábamos allí presentes entre empleados, obreros y profesores. Se debatía lo referente al bono vacacional y el método utilizado por las autoridades para el cálculo del mismo, la retención de parte del excedente de dicho dinero. El grupo que encabezan estas profesoras intentó desviar y desnaturalizar el debate, y las críticas al Rector excedieron lo que se estaba discutiendo centrando contra éste, y sin miramientos, un cerrado ataque cargado de improperios, vulgaridades, ofensas e irrespeto a él y al vicerrector. La sensación de la inmensa mayoría de los que allí estábamos fue que aquellas personas, vulgares y procaces, desconsideradas con la institución, más parecía que lo que buscaban era destruir la UBV, su conducta antes y ahora, así lo está indicando.

No hubo contra aquel grupo de conducta contrarrevolucionaria, cuya actitud lo mostraba como enemigo de la institución y sus autoridades, ningún tipo de sanción por su improcedente y negativa actitud que violentaba la estabilidad institucional, sembraba la cizaña, buscaba la desunión y la desobediencia, estimulaba la anarquía y propendía a sembrar el caos. Imperó entonces la impunidad y ahora, precisamente en un año electoral, creídos que son muy fuertes, se lanzan con un ataque a fondo y despiadado, no para que se corrijan errores y se fortalezcan las políticas educativas y estudiantiles, sino para defenestrar a los rectores y, lo que es peor, debilitar de manera mortal la institución.

Estoy convencido de que esta conducta contrarrevolucionaria del grupo de profesoras... y profesores, obedece a un plan, a una estrategia de mayores alcances, que en este caso se centra en la UBV, porque esa es su área de acción. El grupo expresa una lucha por el poder en la universidad, trata de volver a aquel concepto de universidad afrancesada, exquisita y pequeño burguesa a la que llevó a la UBV, entre otras, profesoras como Magaldy Téllez, que desnaturalizó la concepción inicial del presidente Chávez de la Universidad Popular Bolivariana. En el MES no sólo le quitaron la palabra popular, sino que en la primera administración, a los pocos meses de comenzado el proyecto, la concepción revolucionaria de la educación quedó diluida en un nuevo proyecto que entró de contrabando, que se alejaba cada vez más de la visión bolivariana y robinsoniana del Presidente y de quienes apoyamos e hicimos aportes, así hayan sido modestos, para la creación de la UBV. Eso conllevó la salida abrupta de cientos de profesionales de la educación de primera línea, comprometidos cien por ciento con el proceso bolivariano y sólo los graduados con doctorado, los que nunca lucharon aquí en los años duros y se fueron al exterior a graduarse, fueron los que entraron; injusticias como la cometida contra la profesora Marisela
Andrade, gran ideóloga y promotora de la UBV, que terminaron sacándola a
punta de chismes, deslealtades y traiciones, porque defendía a capa y espada el proyecto original.

La visión de lo que se ha denominado el fuenmayorismo, es contraria al concepto de educación superior que expresa el Gobierno Nacional en la municipalización, la Misión Sucre y la UBV. Actitudes como las del grupo de profesoras y profesores que laboran en la UBV, van más allá de la crítica sana y, por sus estilos agresivos, groseros, irrespetuosos; su práctica de ir sin escrúpulos a "denunciar" la situación interna de la UBV en la prensa enemiga, en el parlamento, moverse sinuosamente, con cartas tapadas, buscando apoyos en el gobierno; sus métodos carentes de ética y sus denuncias inconsistentes, anula cualquier posibilidad de debate o discusión de posiciones contrapuestas, y los aísla ante la comunidad universitaria, quien ve en ellos y ellas, no a compatriotas con quienes se puede dialogar, discutir y confrontar, sino enemigos que juegan de manera innoble, que buscan la destrucción de la institución, dañar su imagen y destruir a
muchos de sus componentes.

La comunidad ubevista no permitirá que le destruyan su Universidad Bolivariana, y quien lo intente chocará con la fuerza del pueblo, que es la gran mayoría de los estudiantes, obreros, empleados y profesores, todos aquellos que de una forma u otra se han beneficiado y benefician con los servicios que aporta la UBV y la revolución.

(15-02-06)

(caracola@cantv.net)


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Humberto Gómez García / Trincheras de Ideas

Director de la revista Caracola. Pertenece al Movimiento de Medios Alternativos y Comunitarios (MoMAC). revistacaracola.com.ve

 humbertocaracola@gmail.com      @hgcaracola

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