HOMOLOGACIÓN, HOMOGENIZACIÓN FAPUV Y AFINES
……o el Mundo al Revés
“Homologar”: término de moda y muy en voga en la jerga cotidiana de los profesores universitarios venezolanos de la Venezuela de antier, que quedaron anclados en el pasado medieval de la concepción universitaria y de la docencia “elitista y elitesca”, que muy a nuestro pesar todavía prevalece instalada en la mayoría de las universidades nacionales y/o experimentales públicas y privadas.
“Homogeneizar”: término que se refiere a un proceso químico que permite que la composición de una sustancia o mezcla se transformen en algo uniforme.
Con estas definiciones como preámbulo me atrevo a emitir mi “humilde opinión” sobre el conflicto universitario que anquilosados dirigentes gremiales del pasado pretenden ubicar en el tapete de los medios de comunicación de masas de la Venezuela de HOY.
En casi todos los periódicos de circulación nacional del día de ayer aparecieron titulares donde abiertamente se utilizaron campos semánticos negativos: Ej: “CNU culminó sin definir ajuste salarial. Ministro afirmó que normas de homologación no son el mecanismo.” (Ultimas Noticias del 29/05/13, pg.4 ) ( subrayado nuestro). “Culmino sin… y afirmó …que no” son argucias retóricas conscientes o no, según mi amigo Lacan, que modulan, proyectan y manipulan la conciencia de los lectores para tratar de ocultar la verdadera realidad.
Si continuamos leyendo la reseña de UN podemos apreciar que la periodista Gabriela Ramos, inicia su discurso con otra frase negativa “ Sin respuestas concretas en el tema salarial culminó la sesión ordinaria del CNU…”. O sea! , el CNU culminó sin definir y sin respuestas a lo concreto…. , y para colmo de males el “malvado “ ministro Calzadilla dice que la homologación “no se discute en ese espacio” sino en unas famosas ”mesas de negociación que trabajan en nuevas maneras” de ver la realidad. Realidad que no homogeniza sino que respeta la diversidad de los trabajadores del sector universitario.
Homologar para los queridos profesores de antier, solo se refiere al “cochino dinero” y baja la falsa premisa de “equiparar o poner en relación de igualdad o semejanza las cosas” insisten en que el aumento debe ser igual para todos, trabajen o no trabajen. Los insignes profesores “titulares”, deben recibir el mismo aumento porcentual que los pobrecitos instructores, y además igual que la secretaria que está todo el día atendiendo a los estudiantes mientras que los sabios titulares leen y publican en las mejores revistas internacionales sus “papers”, donde reseñan las interesantísimas investigaciones de cómo encontrar la piedra filosofal para llegar a la luna; mientras los pescadores margariteños tratan de buscar solución a ¿cómo procesar mejor los derivados de la pesca artesanal? para contribuir con la soberanía alimentaria de la Venezuela de HOY, o mientras los arquitectos e ingenieros de Misión Vivienda literalmente “paren” los cajetines metálicos para instalaciones eléctricas, porque los profesores y egresados de nuestras facultades de Ingeniería Mecánica y Metalúrgica no son capaces de producir ni siquiera un tornillo, mucho menos un cajetín, porque están sumamente ocupados estudiando el eje superior de un ”álabe” para que mueva los molinos de viento del Quijote. Estos profesores deben, según ellos, recibir un sueldo homologado porque su intelecto es superior al del obrero que trabaja todos los días desde las 6 y 30 am para limpiar los salones que el “distinguido” profesor utilizará después de las 10 am, si acaso viene a clase. Porque ¡hermano!, la fuerza bruta del obrero no puede equipararse a la cantidad de libros y neuronas quemadas por el profe para llegar a ser titular de pacotilla.
Homologar no, porque los profesores de la UBV y de la Misión Sucre, de la UNEFA, la Unellez, del IUTOMS, de la Universidad Militar Bolivariana, de la UNERG, entre otra, trabajan más de las 40 horas que corresponden a un Dedicación Exclusiva de las universidades tradicionales, porque trabajan los fines de semana, durante las noches y en las comunidades con la gente y utilizan transporte público para llegar a los más recónditos lugares de la geografía nacional, no son ”profesores iguales” a quienes llegan con sus camionetotas a luchar insignemente por conseguir un puesto para estacionar su vehículo en los predios de la UCV. Según los “sesudos profesores universitarios” todos , sí todos debemos recibir el mismo cochino dinero. No importa si yo pienso en el otro, en el colectivo, porque YO profesor ucevista, ucabista, unexpista (y todos los “istas” que quieran) debo velar por MI, porque YO si quiero pagar más en el colegio de mis niños, que por cierto no quiero que lo adoctrinen los viles comunistas cubanos. YO si quiero pagar más en Clínicas Caracas porque el CDI es para los administrativos y obreros, porque ellos son ”obreros”. “Yo NO” , yo soy profesor universitario, YO no soy TRABAJADOR UNIVERSITARIO, que horror, trabajador YO!!!!.
Igualmente recalca Rita Arocha a través de la canalla mediática : “Yo soy REPTORA, yo soy Sindicalera, yo lucho por el sueldo de mis borregos, perdón de mis profesores. Además YO voy a ser Ministro o Ministra de Educación Superior cuando las aguas vuelvan a su cauce porque este mundo esta torcido, está al revés: ¡ cómo es eso que en las Mesas de Negociación no se hable sólo de la plata sino de la vivienda, de la alimentación? , ¿qué es eso?, si YO lo que quiero es repartirme el presupuesto universitario para los gastos reptorales; los libros y las becas ¿para qué? si , ya soy insigne Titular de antier, y además futura Ministra Superior.
¡No señores!, gritan los escuálidos profesores universitarios, la consigna es Homologar para que todos seamos como la leche, libre de todas impurezas, libre de toda bacteria , homogeneizados como la SILSA, no se equivoquen “SILSA” la marca, no la SALSA , la de esos “niches tierruos” trabajadores universitarios. DIOS NOS LIBRE!!!!
Profesora Jubilada UNEXPO/ Facilitadora UBV