El ejercicio de la pedagogía crítica en la UBV

El desafío que tiene el profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela,  para el ejercicio de una enseñanza crítica, lo debe llevar a mirar más allá de los paradigmas que le ha impuesto la educación tradicional.  Ello significa que el proceso de enseñanza – aprendizaje no debe quedarse en el estadio de dar a conocer el estado del arte de los temas específicos que contiene una Unidad Didáctica, sino, ir más allá, ir en búsqueda de unas prácticas pedagógicas más exigente,  acorde con nuestros tiempos, y más concretamente, conforme con los retos que plantea la construcción de soluciones a complejas necesidades colectivas.   

       El Docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela estará poniendo verdaderamente en práctica, una genuina pedagogía crítica, cuando conjuntamente con sus estudiantes: 

1.- Analiza, si las distintas construcciones teóricas existentes, bastan para explicar y dar respuesta a todas las situaciones presentadas en la realidad referidas al área de estudio. 

2.- Devela, conjuntamente con sus estudiantes,  que las categorías e instituciones  creadas,  responden a la lógica de un sistema y por ende a unos principios teóricos-filosóficos o postulados que la soportan.  

3.- Busca, a que se debió su creación y en que contexto sociohistórico se hizo y cual fue su tendencia en su desarrollo histórico.  

4.- De-construye las instituciones y las practicas creadas por el sistema, para entender su funcionamiento, para saber como actúa y a que intereses  responden.  

5.- Se atreve, a partir de lo que ya conoce, a crear,  a formar nuevas categorías, más incluyentes y abarcante de todos los elementos que conforman esa realidad, que expliquen los fenómenos sociales en su justa y compleja dimensión.  

Ahora bien, en una educación crítica, no basta con develar y deconstruir, necesario es también, crear, construir y recrear saberes. No podemos quedarnos en la crítica, debemos dejar de ser contempladores de la realidad, para ser  propositivos y transformadores de nuestro contexto venezolano y latinoamericano. Ello permitirá ir conformando las condiciones de un mundo con un mejor equilibrio cultural, social, económico  y  ambiental.  

Todo ello implica,  y esto es lo transcendente:  

a.- Construir un nuevo andamiaje teórico (nuevos conceptos, definiciones, caracterizaciones, clasificaciones, entre otros) y el ejercicio, a  su vez, de nuevas practicas, que expliquen los fenómenos sociales en toda su medida y dificultad. En este sentido, no tenemos otra opción que: redefinir, reconceptualizar, resemantizar, reclasificar todas las instituciones y categorías creadas hasta el momento.  Darle otro contenido, otro sentido, introducir otros elementos, que permitan dar a conocer, entender y explicar mejor una realidad concreta.  

b.- Concebir nuevas técnicas, nuevos procesos, nuevos métodos, que permitan visualizar, recorrer, descubrir y desarrollar otros caminos, otros senderos, en otras palabras, hacer mejor las cosas. 

c.- Crear nuevos instrumentos o perfeccionar los ya existentes, para abaratar costos, reducir el tiempo de realización, producir menos sufrimientos, o menos daños colaterales,  para realizar las tareas con más comodidad y  eficiencia. Lo que permitiría resolver problemáticas puntuales, cotidianos, pero también, de envergadura. Además de medir, conocer, adaptar y hacer cosas, desde otra óptica, desde miradas no exploradas.  

d.- Tener o construir otra visión de la historia, del desarrollo de los acontecimientos locales, estadales, nacionales e internacionales. Develando su actual visión, vinculándolo a las lógicas y relaciones de poder económico, social y cultural imperantes.  

6.- Todos los Docentes Ubevista tenemos, más que la necesidad, la obligación moral y política de formar ciudadanos profesionales, que se interesen por lo público, por lo colectivo, por cultivar los valores de la ética y la moral, por atender a los más necesitados de la sociedad.   

Involucrarse en los asuntos públicos a través de la participación protagónica, constitucionalmente tiene la doble cualidad de ser un Derecho pero también un Deber Ciudadano. 

       Si después de hacer un serio examen de nuestras practicas pedagógica, concluyéramos forzosamente que, nuestro proceso de enseñanza aprendizaje, esta alejado de los objetivos anteriormente expresados, lo que queda es rectificar, por cuanto, si persistimos en continuar con las practicas tradicionales, en seguir siendo paralíticos paradigmáticos, le estaremos haciendo un flaco servicio a la nación, no estaremos realizando la tarea emancipadora y liberadora que se nos asigno desde el campo educativo, y seguiremos reproduciendo las lógicas del sistema capitalista y del Estado Liberal Burgués, lo que implicaría, en definitiva, que no estaremos influyendo de forma debida, en el desarrollo económico, social y cultural del país, y por ende no estaremos contribuyendo a la construcción del nuevo hombre, de un mejor país, del nuevo Estado democrático, social de derecho y de justicia y de  una nueva  sociedad inclusiva, justa y solidaría.  

       Una evaluación negativa de nuestro ejercicio pedagógico, llevaría, en conclusión,  a renovar el compromiso que hemos asumido como Docentes Universitarios, para coadyuvar a la refundación de la República, formando ciudadanos profesionales, críticos, sensibles ante las necesidades de los grupos más vulnerables de la sociedad, que fueron históricamente excluidos, explotados y oprimidos, creativos y comprometidos con el País para así transformar la realidad que implica a su vez revertir,  las formas de relacionarnos en todos los ámbitos de la vida (familiar, social, laboral - relaciones de poder), los valores negativos, las lógicas del capitalismo, el Estado Liberal Burgués y sus instituciones, y el ordenamiento jurídico, entre otras cosas), para lograr una mejor calidad de vida para nosotros y las generaciones futuras, ello a través del ejercicio cotidiano de los valores socialistas.  

       La educación liberadora, emancipadora, crítica y radical debe dejar de ser retórica,   para convertirse en una realidad esperanzadora que se sustenta, en el compromiso con un país que nos invita hacer protagonista de una nueva historia,  en los ideales de justicia, igualdad, libertad, solidaridad y soberanía plena de nuestro Libertador y en los valores del socialismo expresamos en el Primer Plan Socialista de la Nación.

 

       Hoy en día, no pretendo que todos los Docentes por igual hayan alcanzado, a plenitud,  el manejo de estrategias,  que impliquen el ejercicio de  la  pedagogía crítica, ya que la misma es una magna tarea, por ser la misma compleja, lo que amerita necesariamente un tiempo perentorio para lograr el alto nivel requerido para su concreción; pero si quiero ver, actitudes de sinceros propósitos de enmienda, de voluntad, entusiasmo y preocupación de querer hacer las cosas mejor cada día, siempre en búsqueda de esa utopia de nos guía, de la persistente carácter de querer autoevaluarnos, para ver si lo estamos haciendo bien, de la búsqueda consejos e intercambio de experiencias con nuestros pares, para ver, en resumen, si estamos a la altura del compromiso que nos exige la patria, desde esta trinchera intelectual, como lo es, nuestra ilustre, Universidad Bolivariana de Venezuela.     

       

MSc.

Profesor Asistente UBV – Sede Bolívar

Coord. PFG Estudios Jurídicos 

loren522@hotmail.com



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