Trabadores/Trabajadoras universitarias en resistencia contra las políticas neoliberales de MPPEU

na de las preguntas que se hace el camarada Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, con más inquietud es, sin duda: ¿si le dimos un incremento salarial, por qué protestan los trabajadores/trabajadoras universitarias?, y como él, muchos/muchas compatriotas e incluso trabajadores/trabajadoras que están en conflicto. La pregunta tiene sus piquetes, a la hora de dar respuesta a la misma; dependiendo de la postura política de quien pretenda dar respuesta. Para los autoproclamados sindicatos “bolivarianos”, la respuesta a dicha pregunta es la que han venido expresando a través de los medios de comunicación oficialistas, “no hay razón para protestar, todo está de maravilla”, dicen algunos, llegando al extremo de acusar de politiqueros y derechistas a quienes osan llevarles la contraria. Actúan como un brazo auxiliar del MPPEU, justificando en el seno de los trabajadores/trabajadoras universitarias las políticas, de marcado corte neoliberal, ejecutadas desde ese ministerio en contra de las justas reivindicaciones logradas en sus luchas por la clase trabajadora.

La realidad de estos once años, de Revolución Bolivariana, dan cuenta de la continuidad de las políticas neoliberales propulsadas en el segundo gobierno de Rafael Caldera, el punto de continuidad de esa realidad, lo es, sin duda, la presencia en el gobierno de Hugo Chávez Frías, del hoy detenido en su residencia y en espera de sentencia, Luis Fuenmayor Toro. Su presencia en la Dirección de Opsu, en el ministerio del camarada Héctor Navarro, permitió darle continuidad a las políticas del anterior gobierno Calderista. Ya no bastaba, haberles robado las Prestaciones Sociales a los trabajadores/trabajadoras de nuestra Patria, mediante el mecanismo de la reforma de la Ley Orgánica del Trabajo, sino que, mediante el burdo expediente de calificar las deuda laborales como cuantiosas e impagables, como las calificara en una oportunidad el inefable Teodoro Petkoff; dicho gobierno, corrió la arruga, dejando al siguiente, cuantiosas deudas provenientes de los años 70. Con la llegada a la presidencia de la república del camarada Hugo Chávez Frías, muchas de las políticas privatizadoras puesta en marcha y a punto de concreción, por parte de los gobiernos neoliberales de la cuarta república, fueron detenidas ipso facto. Ejemplo de ello, fue la privatización del IVSS, cuyo decreto estaba para la firma del Presidente de la República, al momento que Chávez gana la elección presidencial. La privatización de las universidades, era política que venía desarrollándose intensamente, desde finales de los 80, iniciada con una agresiva política de ingreso de estudiantes de las clases altas a nuestras universidades autónomas, ya para el momento que está por culminar su gobierno, Rafael Caldera, éstos se planteaban imponer el cobro de matrícula; mecanismo mediante el cual, iniciarían el proceso de privatización de esas instituciones universitarias. Para su infortunio, llegó Hugo Chávez Frías y mando a parar!!

No obstante, la llegada del nuevo gobierno, de Hugo Chávez, no paralizó por completo todo el arsenal de políticas neoliberales que dejaron en el tintero los ideólogos de la derecha neoliberal. El gabinete de esos primeros años, dan cuenta de una transición en la que Hugo Chávez permite la permanencia, en sus primeros gabinetes, de funcionarios/funcionarias del gobierno precedente, entre éstos, el personaje detenido en su residencia y en espera de sentencia.

La lucha actual, de los trabajadores/trabajadoras universitarias tiene su punto de origen, en esta Quinta República. Ya en el 2000, los empleados administrativos de la UCV, agrupados en la extinta AEA, hoy SinatraUCV, manifestaban su rebeldía en contra de las políticas neoliberales, continuistas, que desde la Opsu se trazaban. Así, lo manifiestan en un comunicado público de esos años: “El día viernes 27 de octubre del año en curso, se realizó la visita a la Universidad Metropolitana donde se efectuó el CNU, allí logramos se nos diera el DERECHO DE PALABRA, para plantear: Las decisiones de la Asamblea General de Trabajadores de la UCV en torno al Conflicto Nacional; 1.- Solicitar la derogación del Manual de Cargos y el Tabulador Salarial, por ser anticonstitucional y por violentar los derechos de los trabajadores, 2.- Solicitar la DESTITUCIÓN del director de la OPSU, Dr. Luis Fuenmayor Toro, personaje de la cuarta república, que hoy desde la OPSU atenta no solo contra los trabajadores al pretender cercenar y menoscabar derechos consagrados en nuestro convenio de trabajo, Ley del Trabajo y la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, sino también contra la credibilidad del GOBIERNO REVOLUCIONARIO DEL COMANDANTE CHÁVEZ. 3.- Dado que la Asamblea aprobó por unanimidad DESCONOCER al Comité Ejecutivo de FENATESV, y solicitarle la renuncia en pleno por no estar a la altura de las luchas de los trabajadores y por llegar a acuerdos con la OPSU a espaldas de los trabajadores, solicitamos se incluya a la representación legítima de los trabajadores de la UCV (La AEA), en todas las comisiones y negociaciones que se instale para discutir el nuevo manual de cargos, así mismo lo cancelado por concepto de homologación se considera un adelanto del mismo…” Como pueden apreciar, la lucha actual es parte de la misma iniciada por esos años, donde dice Luis Fuenmayor ponga Tibisay Hung, donde dice FENATESV ponga Fetrauve, y donde dice Convenio de Trabajo ponga Normativa Laboral y verá que la lucha sigue siendo la misma que hace diez años atrás. Como bien, lo expresan los camaradas de la AEA de esos años, al final de su comunicado: “Los universitarios hemos demostrado que ese mamotreto de Manual de Cargo y Tabulador Salarial es un proyecto neoliberal que pretende con esto, sacar a los Empleados Administrativos, Técnicos y de Servicio de la homologación salarial, por lo tanto si cae el manual y el tabulador, también deben caer los responsables de éstas políticas…”

Pero, a diferencia del 2000, hoy quienes vienen propiciando el desmontaje de las reivindicaciones históricas del movimiento de los trabajadores/trabajadoras universitarias, el desconocimiento de su contratación colectiva, lo hacen con un discurso de izquierda, “bolivariano”, y su pretensión es más rapaz que aquellos años de pleno apogeo del fuenmayorismo, en que tenía suficiente fuerza dentro del gabinete revolucionario. Hoy el fuenmayorismo es una fuerza en decadencia, con su líder detenido en su residencia y en espera de sentencia; reducido al ámbito de la educación universitaria y alguno que otro magistrado. Mientras, los trabajadores/trabajadoras universitarias se han repotenciado y organizado en una federación sindical, Fetrauniversitarios, que agrupa a un poco más del 70% de la clase trabajadora universitaria, con una dirección revolucionaria que no negocia las reivindicaciones logradas por el movimiento histórico de las luchas de la clase trabajadora; clara en que, el neoliberalismo es una concepción socio-política contraria a la existencia de los trabajadores/trabajadoras como clase, que privilegia los derechos de las élites y oligarquías profesorales, por encima del derecho a la existencia de los trabajadores/trabajadoras. Que no cree en la progresividad de los beneficios contractuales, ni en las contrataciones colectivas, todo lo contrario, propugna la tercerización y la flexibilización laboral, de allí la política de desconocer deudas salariales, reconocidas por anteriores ministros de educación universitaria.

Más allá, el intento de desconocer la vigencia del Salario Normal como referencial a tomar en consideración para los ajustes salariales, política que, en el fondo, busca en el mediano plazo, en conjunción con las federaciones traicioneras, eliminar la vigencia del beneficio de Prima de Antigüedad, a salario normal y llevarlo a salario tabla. Asimismo, formalizar los ajustes salariales cada tres años, sin deudas por años precedentes, a partir de mayo de cada tercer año.

No es poca cosa, lo que pretenden los neoliberales que hoy conducen el MPPEU y la OPSU. Si los trabajadores/trabajadoras universitarias, cedieran a sus pretensiones, se trataría sin duda alguna, de una derrota histórica para el conjunto de la clase trabajadora patriótica. En la batalla que hoy libran los trabajadores/trabajadoras universitarias, se juega el destino de nuestra clase, sus reivindicaciones históricas. Defendiéndoles, apoyándoles, nos defendemos, nos apoyamos, todas/todos los trabajadores de la Patria!!!!


henryesc@yahoo.es


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Henry Escalante


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