Desde el Conuco

Hablando surtido

Hablando surtido y refiriendonos a emprendimientos y emprendedores, un verdadero emprendedor es el campesino. Si por alguna razón hoy se pierde su cosecha, en la noche ya está pensando qué sembrar nuevamente y cómo debe hacerlo mañana. El campesino no desiste en su tarea de cultivar la tierra para obtener de ella el alimento para su familia. Una lluvia prolongada o la falta de ella puede arruinar su trabajo de meses. El pesimismo no existe en el léxico campesino, él siempre anda arriesgando su esfuerzo, su trabajo y su tiempo para entregarlo en el campo que es su único aliado en esta inmensa tarea que implica sostener una numerosa familia a pleno pulmón y esfuerzo propio.

En el campo conseguimos diversos estratos sociales: Los dueños y señores de grandes extenciones de tierra, esos son los "terracogientes" este término se lo escuché a mi amigo Omar Seijas hace unos cuantos años con quién compartí militancia en el MIR. Hay los empresarios del campo dueños de empresas vinculadas a la actividad agrícola. También los ampesinos dueños de modestas extensiónes tierras que cultivan para sostener sus familias pero que no necesitan vender su fuerza de trabajo. Campesinos jornaleros dueños de pequeñas proporciones de tierra quienes se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para la manutención de su familia. Campesinos que no poseen tierras para el cultivo, estos son los jornaleros que sobreviven del trabajo a destajo. La agricultura de subsistencia es la más frecuente en nuestro campos. Mientras tanto las políticas agrícolas se construyen para ayudar al que más tienen y los sobrevivientes de esta realidad no ven una salida a su condición de campesino pobre. El hambre no espera y los carajitos en la casa aguardan por el alimento diario.

En cualquier rinconcito cabe una mata de cambur o de yuca, en cualquier espacio puede albergarse una gallina que pueda darnos huevos frescos para el sustento diario; esa es la agricultura de subsistencia y allí el conuco juega papel importante para sobrellevar la vida y hacerla un poco menos traumática. El estado venezolano a través de sus gobiernos locales, regionales o el nacional debe garantizar un minimo de condiciones que permita una vida digna de las familias campesinas, como lo establece la Constitución Nacional. Escuelas, servicios de salud, vialidad, apoyo técnico, asesoría y músculo económico debe ser considerado por el Estado y allí es justamente dónde están las debilidades. El apoyo debe ser para alcanzar niveles de vida que despunten hacia su liberación e independencia, los subsidios deben expresarce en planes concretos de desarrollo y crecimiento que involucren directamente al campesino para crear espacios y prácticas concretas de trabajo liberador que realsen su condición de ser social sosten de la vida.

La sociedad venezolana y su modelo político y económico de gobierno esta sustentado en la explotación del trabajador, no hemos avanzado en mayor grado en la construcción de niveles organizativos liberadores, sustentables y sostenibles. El exagerado tutelaje político partidista genera y profundiza la dependencia.

La historia nos ha enseñado que no es mucho lo que podemos esperar de los gobiernos. Chávez sin embargo nos hizo visibles y género políticas de impulso de este sector en particular, pero quedó demostrado nuevamente que somos nosotros quienes debemos darnos la organización necesaria para avanzar como ser social liberador, generador de riquezas económicas sociales y espirituales.



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Toribio Azuaje

Campesino y Conuquero. Docente

 toribioazuaje@gmail.com

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