Sin soberanía monetaria no hay república posible

Las elecciones presidenciales de 2018, estuvieron signadas por el tema económico, Henry Falcón, uno de los candidatos que presentó la oposición al electorado, centró su propuesta de gobierno en la dolarización de la economía, como solución a la hiperinflación que esos mismos sectores políticos, y sus agentes económicos (Fedecámaras y Lorenzo Mendoza), con la anuencia de la CIA, han inducido en la economía venezolana con fines desestabilizadores. Ese fue el tema de debate principal de toda esa campaña presidencial, que polarizó las opiniones de los votantes. El candidato de la Patria, Nicolás Maduro, fue contundente en su rechazo a tal propuesta: "La Constitución es muy clara: es el Bolívar la moneda constitucional y así la defenderé. No prosperarán los planes de colonizar Venezuela, con el apoyo del pueblo defenderemos el derecho a una nueva economía. Nuestro destino es la victoria de la Revolución Bolivariana", tuiteaba entonces, el ganador de esa contienda electoral, el hoy Presidente Constitucional, Nicolás Maduro Moros, quien derrotó –ampliamente- con el 67,7 por cientos de los votos escrutados al candidato de la derecha, quien se restringía al 21,1 por ciento de los votos. Abrumadoramente, el pueblo venezolano, se manifestaba en contra de la propuesta de dolarización de la economía venezolana y ratificaba así, su apoyo al Bolívar como moneda de curso legal en la Patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez. En términos políticos, fue un voto nacionalista y patriótico.

Un año después de aquel crucial evento electoral, han cambiado las situaciones y no precisamente para bien de la República. Su Soberanía e Independencia Nacional están en riesgo, como bien nos precisa el revolucionario de nuestra América, Ernesto "Che" Guevara, entonces presidente del Banco de Cuba: "Habíamos dicho al principio que la soberanía política y la independencia económica van unidas. Si no hay economía propia, si se está penetrado por un capital extranjero, no se puede estar libre de la tutela del país del cual se depende, ni mucho menos se puede hacer voluntad del país si choca con los grandes intereses de aquel otro que lo domina económicamente." (Soberanía Económica e Independencia Política, Charla en la Universidad de la Habana, Ernesto "Che" Guevara, 20 de marzo 1960). Cuba, mientras se mantuvo bajo el tutelaje colonial, primero español y luego estadounidense, nunca se le permitió tener una moneda propia. No sería hasta 1950, apenas un decenio antes del triunfo de la Revolución Cubana, y se le pusiera fin al coloniaje, que se le permitiera al Banco Nacional de Cuba (BNC), sacar a circulación los primeros billetes. El BNC, compuesto de capitales estadounidenses y en menor proporción comerciantes cubanos, tuvo en su junta directiva al ex secretario del Tesoro de EEUU, John Carlisle. Hasta 1906, el Reino de España, a través del Banco de España, según el Código de Comercio cubano, era el único autorizado para emitir billetes en la Isla. El nuevo tutelaje, provino de su vecino del norte, quien basado en su control del BNC, se permitió controlar la emisión de billetes y monedas para la economía cubana; en un país, que no contó con un banco central que representara los intereses de la República hasta llegada la Revolución Cubana. De facto, la Ley de Defensa Económica, aprobada el 29 de octubre de 1914, no estableció la emisión de papel moneda y prohibió la circulación de dinero extranjero, excepto el dólar estadounidense, quien se utilizó de moneda oficial hasta que Fidel llegó, y mandó a parar, recuperó la Soberanía de la República y garantizó su independencia de viejos coloniajes.

El economista, Asdrúbal Oliveros, ha puesto el dedo en la llaga de la economía nacional, al señalar que: "En 2012 se estimaba que las transacciones en dólares no llegaban al 5 %, hoy estamos hablando de 40 %". Concluyendo: "Venezuela vive lo que se llama dolarización transaccional", en la cual, si bien el uso de la divisa estadounidense no está establecida en lo formal o legal, "sí es permitida por las autoridades". En definitiva, estamos hablando que si bien, Henry Falcón, no ganó las presidenciales de 2018, pareciera que su principal propuesta de campaña y contra la cual, votaron en su contra el 67,7 por ciento de los votantes, se ha venido imponiendo de facto. Hecho, por demás, constatable por quienes acudimos con cierta regularidad de compras al mercado, y podemos apreciar como en las colas sale cada vez con menos timidez, y en mayor número, quien le pregunta al vendedor: "¿Acepta dólares?", recibiendo su respuesta positiva del comerciante. A tal punto, que poco nos asombra, como evidencia de cuán extendida está esa práctica de comprar en la moneda estadounidense. Mientras, el Gobierno Bolivariano, se limita a expresar que eso no es así, sino como manda la Constitución, y el directorio del BCV opta por el silencio. Apenas destaca, en muestra de inconformidad pública, la voz de los camaradas del partido patriótico: Patria Para Todos, PPT, quienes el pasado mes de mayo, a través de su Secretaria Nacional, Ileana Medina, en rueda de prensa, insistían en reunirse con Calixto Ortega, Pdte. del BCV, en aras de conocer el enfoque de dicha institución, ante el proceso de "dolarización de facto que nos está imponiendo", y cuyo uso, de la moneda imperialista, está logrando "la pérdida de la soberanía económica de Venezuela". Por lo demás, en su avanzada, el dólar nos presenta a la principal autoridad monetaria del país, el BCV, reducida a una especie de delegación regional de la Reserva Federal de los EEUU, en contraposición al mandato Constitucional 318, que le atribuyen competencias "exclusivas y obligatorias" en materia monetaria. Estableciéndole, como objetivo fundamental al BCV: "…lograr la estabilidad de precios y preservar el valor interno y externo de la unidad monetaria" (CRBV, Art. 318). Objetivos, que no ha logrado cumplir su actual directiva, como manifestación del fracaso que han tenido, en la gestión monetaria de la República.

Un año después de las presidenciales de 2018, el Bolívar Soberano; es pertinente recordar, que hasta el adjetivo de "Soberano", se le eliminó de su denominación, en febrero de este año por el BCV, como muestra de cuán despreciable se ha vuelto Bolívar para algunos que dicen reivindicarlo y se autoproclaman, como supuestos "bolivarianos". Sin una moneda nacional, la República Bolivariana de Venezuela, pierde su naturaleza Soberana e Independiente. Al Bolívar, se le ataca desde el imperialismo, no solo para destruir la economía nacional sino que ello conlleva a la destrucción de nuestro principal símbolo de liberación nacional, el Padre Libertador, Simón Bolívar. De todas las naciones liberadas por Simón Bolívar, corresponde a Venezuela el honor de honrarlo, otorgándole su apellido a la moneda.

La hija predilecta del Padre Libertador, Simón Bolívar, el Estado Plurinacional de Bolivia, no llegó a tanto. "Si de Rómulo, Roma; de Bolívar, Bolivia". Emplea, como moneda nacional al boliviano, que entra en circulación en 1987. Definiendo así, el DRAE, a quien es natural de Bolivia, nada que ver, en relación con el Padre Libertador Simón Bolívar. No obstante, el Gobierno Revolucionario del Hno. Evo Morales, mejor que nadie, ha comprendido que la moneda es símbolo de Soberanía e Independencia, por lo cual, sus autoridades monetarias han encauzado un proceso de fortalecimiento de la misma, que han denominado como bolivianización. Un país, que para la llegada de Evo al gobierno, encontraba su economía –prácticamente- dolarizada, en un 95 por ciento. La compra y venta de la mayoría de los artículos, las captaciones del sistema financiero nacional y el pago de salarios, los alquileres y créditos, giraban todos, en torno a la moneda extranjera y los librecambistas abundaban en las calles de todo el país. Desde 2006, con la llegada de Evo y la puesta en marcha de la bolivianización, el desplazamiento del dólar como moneda preponderante en la economía Boliviana, se ha hecho una realidad. Hoy, Bolivia, se presenta al mundo como la economía de mejor desempeño en los últimos 10 años en toda América, con baja inflación y un dólar, que dejó de ser el indicador de las inflaciones que caracterizaban aquel país. El pueblo boliviano, aprecia su moneda con absoluta confianza. Ojalá, Venezuela, pudiera presentarse ante el mundo con similares desempeños y se sacudiera al dólar como indicador de hiperinflación, y mal desempeño económico.

Venezuela, camina a contracorriente con las expectativas del nuevo mundo, que se desvincula del dólar para independizarse de los dictámenes de la Administración Trump. Un ardiente proceso de desdolarización, llevan a cabo países emergentes que hoy le diputan la hegemonía a EEUU. Vladimir Putin y Xi Jimping, ante los ataques del gobierno de EEUU, han venido deslastrando sus economías de la moneda imperialista, creando otras opciones como el yuan-oro o recurriendo a sus propias monedas como el Rublo, como moneda de comercio internacional. A lo interno de dichos países, la hegemonía de sus monedas nacionales ha salido fortalecida. Recientemente, fuimos testigos como Venezuela y Rusia, avanzaban en conjunto para realizar comercio en Rublos, entre ambos países. En un futuro, que esperemos no sea muy lejano, el Bolívar revalorizado y respaldado en Oro, pudiera ser una alternativa para revitalizar ese comercio en monedas nacionales, tomando en consideración que el Oro es moneda de Reserva Internacional. En lo político, sería el mejor homenaje que podríamos brindarle al Padre Libertador, Simón Bolívar, ver su nombre, brillando entre las monedas más sólidas del mundo y no como ahora, que hasta los propios venezolanos y venezolanas, la desprecian y ven en la moneda imperialista -que tanto enfrentó en sus años de vida- un crisol de falsa libertad y prosperidad. "Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad…" (Carta del Libertador Simón Bolívar al Coronel Patricio Campbell, Guayaquil, 5 de agosto de 1829). Finalmente, una moneda nacional, el Bolívar, sólida y estable, sería sígno de estabilidad económica y prosperidad. "Es imposible regular los salarios, los precios y la calidad de las mercancías sin un sistema monetario firme…" (Si Norteamérica se hiciera comunista, León Trotsky, 17 de agosto de 1934)…

Caracas, 19-06-2019



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Henry Escalante


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