Notas breves sobre los anuncios presidenciales

La economía venezolana acaba de entrar al quirófano, era más que necesario, puesto que se encontraba en un estado muy complicado, con una creciente convalecencia y que obligatoriamente, tarde o temprano teníamos que llegar a este escenario. En vista de ello, el Jefe de Estado acaba, de hacer una serie de anuncios, que se vean por donde se vean, tienen una amplia repercusión, tanto por sus implicaciones como por la polémica que en torno a ella nacerá.

A pesar de lo que se ha dicho, los anuncios en cuestión van a golpear de manera dura a los más pobres, sin embargo no quiero desmeritar algunos esfuerzos significativos divulgados por el Presidente de la República que podrían aliviar este panorama.

Nuestra economía no ha dejado en ningún momento de ser y servir al capitalismo, el propio metabolismo económico está diseñado, desde el Estado burgués, para beneficiar a las clases pudientes, cosa que en este caso no será la excepción. La clase elitesca saldrá beneficiada luego de la salida de quirófano, así como ha salido beneficiada a lo largo de los 4 años de crisis.

No obstante el pueblo venezolano, con las condiciones actuales tan paupérrimas y con un salario mínimo tan precario, por primera vez reconocido de manera insistente por el propio Jefe de Estado, también presentará una mejora, que si bien será significativa no será tan alucinante como en este momento, dado el estratosférico incremento salarial anunciado, parece.

Notas sobre el incremento salarial:

Antes que nada es importante insistir en el reconocimiento que el propio Presidente de la República hizo en torno al salario mínimo actual, así como en terminar de comprender que la economía nacional se encuentra dominada en su totalidad por el mercado paralelo, a excepción del ingreso del trabajador.

Por redes sociales había manifestado que el salario mínimo a partir del 20 de agosto se iba a ubicar entre 25 y 50 dólares, de acuerdo a los anuncios ya divulgados, el salario mínimo se ubicará en 30 dólares, es decir unos 180 millones de bolívares de los vigentes. Haciendo una comparación con el salario actual ubicado en 3 millones de bolívares o 30 bolívares soberanos, éste presenta un estratosférico incremento de 6000%, equivalente a la sumatoria total de los últimos 10 aumentos salariales decretados anteriores a éste.

La medida sin duda alguna va a aliviar el golpeado bolsillo del trabajador por dos aspectos fundamentales:

1.- Estará, por primera vez, anclado a un bien, en este caso el petro, con una especie de indexación indirecta, de segundo grado, al dólar. Cada vez que el dólar, que ahora, pareciera que va a estar liberado, aumente su valor o cada vez que el barril de petróleo venezolano presente un incremento, automáticamente el ingreso del trabajador venezolano también subirá de manera proporcional.

2.- A la fecha un salario mínimo estaba ubicado en 0,5 dólares, y de acuerdo a lo informado pasará a 30 dólares con las implicaciones arriba mencionadas.

También se habló de asumir por 90 días, es decir hasta finales de noviembre, la nómina de todas las pequeñas y medianas industrias. Aun cuando sobre este tema se deberá, en su momento, especificar al detalle, se considera como positiva dicha medida pues evitará la quiebra de miles y miles de pequeñas unidades de producción y comercialización por cuanto, dado su tamaño, no poseen gigantescos flujos financieros sino que viven (y sobreviven) del día a día.

Así como hay aspectos positivos sobre el tema salarial, también es importante que el pueblo venezolano no se encandile pues ante los anuncios del Jefe de Estado se viene una kilométrica y avasallante estampida de precios que va a llevar a valores inimaginables los productos pero que, como ya se dijo, el anclaje del ingreso al petro permitirá aliviar un tanto la situación.

El panorama más complejo, lo más caótico, está en estos días inmediatos, pues desde la próxima semana se percibirá la estampida de precios mientras que la quincena, es decir la fecha en que los trabajadores reciben su salario será diez días después, asumiendo que ya para el viernes 31 de agosto las instituciones y demás empresas públicas (incluyendo las pymes) tengan los recursos disponibles para cancelar el nuevo sueldo.

Para tener una idea del gigantesco flujo financiero que el Estado debe bajarle, en menos de 10 días, a los ministerios, instituciones, gobernaciones, alcaldías, entre otros, una institución "X" que tenga una nómina de 50 trabajadores requería para cancelar su quincena de 75 millones de bolívares o lo que era igual a 12,5 dólares americanos. A partir de la fecha, esa misma institución requerirá de 4,5 miles de millones de bolívares (45.000 Bs S) o lo que es igual a 750 dólares. Es decir, muy probablemente para esa institución cancelar la quincena de sus trabajadores requiera hasta 10 veces de su presupuesto de ley.

De no transferirse los recursos requeridos a la totalidad de organismos que dependen del Estado, en estos pocos días que quedan, estaremos a las puertas de una gran conmoción nacional de consecuencias impredecibles. Pues los trabajadores estarían cobrando una quincena que no les alcanzaría para adquirir ni un huevo. Mucho ojo con esto.

Notas sobre el petro como unidad de cuenta:

Dados los anuncios se percibe que el petro comenzará a ser una moneda de referencia que no tendrá procesos depreciativos tan altos como los que posee el bolívar y como su sustituto, el bolívar soberano, muy probablemente también tendrá.

Al ser una moneda de referencia, que supongo funcionará al estilo del "Plan Real" brasileño, existen dos opciones ciertas y valederas:

1.- El petro ayudará, por un largo tiempo, a ser unidad de referencia mientras se logra estabilizar al bolívar soberano.

2.- El petro sustituirá en un mediano plazo al bolívar como moneda de circulación nacional.

Recientemente he mencionado e insistido suficientemente que la hiperinflación en Venezuela no se detendrá, aun con las medidas que se van a aplicar, hasta tanto no tengamos soberanía económica (disponible en: https://economiayrebelion.blogspot.com/2018/08/la-politica-venezolana-de-anclaje.html).

El anclaje mencionado sobre 50 productos difícilmente funcionará pues quienes le colocan el valor a nuestra moneda son los cambistas apostados en territorio colombiano, por lo tanto se requieren de un conjunto de medidas que, progresivamente, vaya instalando un robusto sistema financiero, que capte los enormes flujos que circulan por la frontera desplazando a las casas de cambio de la ciudad de Cúcuta.

Por este, y muchos otros motivos es que se percibe que la hiperinflación no solo va a seguir sino que acrecentará su velocidad y periodicidad.

Otras notas:

Aún quedan muchas interrogantes sobre algunas medidas que tomará el ejecutivo y que, tal como lo orientó el Jefe de Estado, en los próximos días los Ministros detallarán. Ante lo cual se requiere de tiempo para poder emitir opinión al respecto.

El Presidente habló de "disciplina fiscal", es decir, entre otras cosas parar la emisión de dinero inorgánico. Esto se cree que será muy difícil de alcanzar pues es evidente que buena parte del jugoso incremento salarial anunciado tendrá como fuente de financiamiento el dinero inorgánico, más si tomamos en cuenta que las arcas de la nación no se encuentran lo suficientemente robustas como para soportar semejante carga.

Un petro tendrá un valor de 60 dólares y a su vez equivaldrá a 3.600 bolívares soberanos (1 petro = 60 US$ = 3.600 Bs S), teniendo dicha información se supone que un dólar serán 60 bolívares soberanos o lo que es igual a 6.000.000 de bolívares actuales (1 US$ = 60 Bs S = 6.000.000 Bs), con ello se termina de demostrar lo dicho en reiteradas oportunidades: El ejecutivo nacional terminó por reconocer, por ello la derogación de la Ley de Ilícitos, que la tasa de cambio que rige la relación dólar estadounidense/bolívar es la que determina el mercado paralelo.

También se desmontan las formulas y conjuros matemáticos que hablaban de una inminente hiper revalorización del bolívar, lo cual es lo más correcto pues termina por sincerar la economía, por eliminar las distorsiones que en torno a esto existían y por frenar la inmensa corrupción que generaba la subvaloración del dólar a través de DICOM.

Para los pueblos de frontera es importante que conozcan que la tasa de cambio peso/bolívar seguirá intacta a la actual, es decir 0,0005 si calculamos sin la reconversión monetaria o 50 pesos por bolívar soberano, es decir con la reconversión monetaria.

La crisis continuará, si bien el paciente ya entró al quirófano aún corre serio peligro de sucumbir, sin embargo de resistir estos próximos 10 días probablemente se comiencen a percibir mejoras significativas para la alimentación y el consumo de los venezolanos, lo cual sería un gigantesco triunfo y el fin de una de las tantas pesadillas que en estos momentos nos amenazan.



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Oscar Javier Forero


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