Extrañas ausencias en el escenario público nacional

La mayoría de quienes habitamos en este extenso, rico y maltratado país, estamos viviendo a diario las consecuencias de una combinación de factores perversos ejecutados desde dentro y fuera de la nación. Por una parte se ubican y actúan quienes movidos por sus enormes aspiraciones de capturar el poder del Estado y el Gobierno, acompañados de muchos de los que ayudaron a desfalcar a Venezuela entre las décadas del 70 y 90, ejecutan cualquier tipo de acciones desestabilizadoras sin importarles las graves consecuencias económicas, sociales, psicológicas, políticas, institucionales y culturales que las mismas ocasionan al país y su población. En una parte importante del comportamiento de quienes dirigen esos movimientos sólo está presente la urgente necesidad de apoderarse del control de la Renta del Petróleo y la gran cantidad de bienes que la nación ha adquirido durante años por medio de los ingresos petroleros y también como compensación garantista ante los incumplimientos y desfalcos financieros ( por ej:FOGADE).

Acompañando a estos actores de la política nacional se encuentran los operadores internacionales liderizados por funcionarios de distintas instancias gubernamentales de los EEUU y sus aliados europeos, latinoamericanos y de otros países quienes también juegan junto a los gringos en el tablero de la geopolítica internacional acompañándolos en la lucha por lograr el control de los recursos estratégicos del mundo, el debilitamiento extremo de los Estados Nacionales Periféricos, la garantía de una Mano de Obra muy barata y desprotegida, así como el acceso total a la explotación de todos tipo de recursos con valor de uso y de cambio en los mercados de compra-venta. Estos actores internacionales se combinan con socios y altos gerentes de empresas transnacionales y nacionales, que durante estos últimos 10 años han obtenido una inmensa cantidad de divisas subsidiadas y entregadas por las instancias gubernamentales cumpliendo con los requisitos exigidos y muchas veces violentándolos/burlándolos por medio de las prácticas de la corrupción en combinación/asociación con funcionarios públicos que tenían la responsabilidad de supervisar antes, durante y después de cada proceso de solicitud de divisas preferenciales para importar productos e insumos para el consumo y la producción nacional. Después de capturar grandes cantidades de la Renta Petrolera y dejar la mayoría de los montos obtenidos en cuentas ubicadas en el exterior, han decidido que llegó el momento de acabar con este proceso soberanista, de integración internacional autónoma y con una orientación socio-económica capitalista pero con políticas de profunda y evidente inclusión social y étnica que han beneficiado y siguen beneficiando a millones de quienes habitamos en este país, incluyendo a muchos que no nacieron en nuestro territorio y han sido acogidos por la tradición de atención y protección de los inmigrantes que caracteriza a la mayoría de la cultura venezolana. Los socios/propietarios de estas empresas han girado instrucciones a sus altos gerentes y personal ejecutivo para que aceleren los procesos de saboteo de las actividades económicas que se expresan por medio de una menor oferta de diversos productos de uso diario. La consigna parece ser algo así como "ya obtuvimos muchísima leche (divisas en dólares) durante estos 10 años, ahora queremos las vacas y sus ubres o tetas lecheras (PDVSA, BCV, CENCOEX, CVG, Tesorería Nacional, FOGADE, Banco de Venezuela, Banco Bicentenario, Banco del Tesoro, BANDES, Puertos y Aeropuertos, CASA, CVAL, PDVAL, MERCAL, SENIAT y una larga etcétera)".

Desde el lado de quienes se definen como Bolivarianos/Chavistas que detentan el Poder Ejecutivo desde febrero de 1999, se pueden ubicar a funcionarios que han adelantado acciones de gobierno exitosas, con criterios de planificación y evaluación de gestión, corrigiendo orientaciones cuando se detectaron errores y sobre todo que han actuado con una perspectiva ética de cumplir desde los cargos públicos con los postulados constitucionales y con la orientación estratégica de los Programa de Gobierno presentados y aprobados institucionalmente. Podríamos decir que han actuado decentemente y apegados a la ley y al cumplimiento de sus responsabilidades. Pero al lado de estos funcionarios han actuado también aquellos funcionarios públicos que han considerado el Presupuesto Nacional, Regional y Municipal como un Botín de Guerra, algo así como los famosos Haberes Militares que se crearon en la Guerra de Independencia para normar y regularizar los pagos y bonificaciones a todos los miembros de los componentes militares que participaban en la lucha por la independencia. Esta práctica ha sido muy común en la historia de la humanidad y en la conformación de ejércitos para diversos propósitos. Los famosos condottieri de los que habla Nicolás Maquiavelo entre finales del siglo XV y comienzos del XVI participando en las luchas entre las ciudades-estados de la actual Italia. Lo que no puede ser normal en la actualidad es que existan funcionarios públicos que utilicen sus cargos en posiciones privilegiadas de la gestión pública para robar, desfalcar, desviar recursos, despilfarrar, malversar, "cobrar peaje", estafar, asociarse criminalmente con terceros para apropiarse de bienes públicos y definitivamente sabotear la ejecución efectiva de los planes de gobierno en los espacios administrativos nacionales, regionales y municipales.

Una parte de las graves dificultades que hoy padecemos la mayoría de quienes habitamos en Venezuela para adquirir productos alimenticios (harina de maíz precocida, harina de trigo, pastas de sémola, arroz, huevos, caraotas, lentejas, garbanzos, chicharos, margarinas, aceites comestibles, suero, quesos y otros alimentos a precios regulados) y productos de limpieza personal y del hogar como jabón de baño, papel higiénico, champú, jabón de lavar ropa, crema dental, lavaplatos, esponjas y servilletas tiene que ver con la ejecución de planes de desestabilización nacional/internacional. Pero la otra parte de estos problemas tiene su origen en las graves fallas de gestión pública y el establecimiento de prácticas abiertas y descaradas de corrupción por parte de funcionarios de distintos niveles de jerarquía y responsabilidad. No reconocer este grave componente de la actual crisis de abastecimiento, exagerada inflación y pulverización del valor de la moneda nacional resulta absurdo, ingenuo y políticamente suicida.

Las extrañas ausencias a las cuales queremos referirnos y con la que titulamos este artículo, están relacionadas con la total y absoluta ausencia en los distintos foros de debate público que se desarrollan en los medios televisivos, radioeléctricos, telemáticos, escritos en periódicos y revistas, directos en auditórium y numerosos escenarios abiertos del país, por parte de las personas que forman parte de las Juntas Directivas de importantes instituciones públicas o gubernamentales.

Nos referimos, por ejemplo, a las Juntas Directivas de los Bancos Venezuela, Bicentenario, Tesoro, BANDES, PDVSA y sus numerosas empresas afiliadas, CANTV, MOVILNET, CENCOEX, SENIAT, CVG y sus empresas adscritas, CORPOELEC, Instituciones Universitarias, CorpoMiranda, CorpoZulia, CorpoLara, Institutos de Puertos y Aeropuertos, CASA, CVAL, PDVAL, MERCAL, Abastos Bicentenario, FOGADE, SUDEBAN y muchas otras. Quienes conforman las Juntas Directivas de estas instituciones públicas están allí porque cuentan con el reconocimiento, confianza y apoyo de los altos funcionarios del Gobierno Nacional, Regionales, Locales, de altos oficiales de las FANB y de influyentes dirigentes del PSUV.

Lo extraño es que mientras la oposición tiene desplegados desde hace años a sus cuadros profesionales, científicos y técnicos atacando por TODOS los flancos al Gobierno Nacional, estos altos funcionarios públicos no asumen la defensa del Gobierno y el Proyecto Político para el cual trabajan desde cargos con una variedad de privilegios. Estoy seguro que su participación activa, abierta y comprometida en el debate político nacional, ayudaría al Presidente Nicolás Maduro Moros, sus equipos de gobierno, así como a los gobernadores, alcaldes y parlamentarios del Bolivarianismo/Chavismo a presentar una mejor defensa de sus políticas públicas y acciones de gobierno.

Las capacidades, habilidades, destrezas y cualidades gerenciales por las cuales los colocaron en esos destacados e importantes cargos públicos, deberían aportarse como parte del debate público nacional e internacional que en estos 17 años cruzan nuestra dinámica política.

*Historiador – Profesor de la UCV

Germilio.yeco@gmail.com



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Germán Yépez Colmenares

Historiador - Profesor de la UCV

 germilio.yeco@gmail.com

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