La Paz, 21 nov (PL) El Movimiento al Socialismo (MAS) rechazó hoy la intromisión de la Embajada de Estados Unidos en la campaña electoral boliviana y manifestó sospechas de fraude en los comicios del 18 de diciembre próximo.
Un comunicado de la organización condenó y repudió amenazas del embajador estadounidense, David Greenlee, quien afirmó que si el próximo gobierno cambia la política antidrogas, negativamente para Washington, Bolivia "sufrirá las consecuencias".
"Bolivia es una nación soberana y el pueblo boliviano, a través de sus representantes en el Gobierno y en el Congreso, es el único que define las políticas en cualquier materia", argumenta la declaración.
Según el MAS, el diplomatico ha incurrido en "una injerencia en los asuntos internos de nuestra nación (...) en plena campaña electoral, y el MAS propone cambios sustanciales en la política sobre la coca".
Advierte que "Estados Unidos no tiene autoridad para establecer la política boliviana sobre la coca" y ratifica su posición en favor de una lucha eficaz contra el narcotráfico, una práctica ajena a la cultura nacional y llegada del exterior.
Plantea que esa lucha no debe dirigirse contra las víctimas del narcotráfico, los campesinos que cultivan hoja de coca, sino contra los narcotraficantes.
Demanda levantar el secreto bancario usado para encubrir las fortunas de esos delincuentes, controlar el comercio de sustancias químicas usadas para extraer cocaína y aplicar políticas adecuadas para erradicar la demanda de drogas.
El MAS no tolera que, con el pretexto de la droga, Estados Unidos trate de controlar a los países del sur y justifique la instalación de bases militares, añade.
Tras señalar su disposición a hablar sobre los cultivos de coca con quien sea necesario, incluido Estados Unidos, reitera le decisión de emprender, si llega al gobierno, una campaña por la despenalización de la hoja mediante su retiro de la lista de sustancias peligrosas de Naciones Unidas.
Por otra parte, el candidato presidencial del MAS, Evo Morales, favorito de las encuestas, puso en duda la imparcialidad del juez de la Corte Nacional Electoral (CNE) Salvador Romero, por sus vínculos con el ex gobernante y candidato Quiroga.
Recordó que Romero trabajó en la fundación Fundemos, del partido Acción Democrática Nacionalista (ADN), del ex dictador Hugo Banzer, cuyo heredero político es Quiroga.
Agrega que el magistrado cuestionado fue designado vocal de la CNE por Quiroga cuando este fue presidente (2001-02) por renuncia de Banzer, por enfermedad.
Morales hizo el planteamiento al criticar a la CNE por no proporcionar a su organización una copia del padrón de votantes y el programa informático indispensable para un adecuado control de los comicios del 18 de diciembre.
Según el candidato, esos elementos son indispensables para despejar fundadas preocupaciones en torno a la posibilidad de un fraude electoral.
Por los antecedentes de Romero y por la información del MAS sobre el proceso, así como por casos de fraude informático electoral en otros países, "existen motivos para desconfiar de lo que puedan hacer algunos miembros del organismo", dijo el dirigente.