En parroquias del suroeste caraqueño claman mantenimiento Vecinos de Caricuao no aguantan más los malos servicios
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A las quebradas que rodean muchas barriadas no se
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| Caracas. Un buen cariñito es lo que piden en el suroeste caraqueño, en donde además de las quejas ya tradicionales de las parroquias de la capital se suma un fuerte deterioro de las calles, viviendas y cuanta edificación se encuentre en el camino.
La circunscripción 6 integrada por Caricuao y La Vega, y la número 7, conformada por: Macarao, Antímano, y El Junquito se ven colapsadas por la gran cantidad de habitantes y la ineficacia de los servicios.
Estas zonas fueron el último refugio de la Caracas rural y vía de escape del crecimiento de la capital por lo que ahora se aprecian desde urbanizaciones de interés social construidas en terrenos que fueron sembradíos hasta barriadas que se formaron por invasiones en las montañas.
Caricuao no aguanta más.
La populosa comunidad de Caricuao fue inaugurada el 11 de diciembre de 1974, y contó con 126 bloques. De acuerdo con esa capacidad se diseñaron los servicios públicos.
Según Raúl Contreras, vecino de la localidad, todos los sectores que se formaron por la invasión de las zonas verdes se sirven de los servicios diseñados para los bloques. Contreras atribuye al sobrepoblamiento los problemas de manteniemiento y el colapso de los servicios públicos. “Además la inseguridad se ha convertido en algo cotidiano”, precisó.
Huecos y Basura. En La Vega los habitantes denuncian un olvido total en la recolección de basura, sobre todo en los sectores más empinados. Allí también se quejan de los enormes huecos que plenan las calles.
El barrio Gran Mariscal de Ayacucho se creó hace cinco años con una invasión. Sus habitantes han improvisado para conseguir los servicios esenciales.
Pedro González, vive allí, y asegura que además de la suciedad, enfrentan a diario problemas de inseguridad.
“Hay un fuerte consumo de droga, y ni hablar de la venta ilegal de armas”.
Sin mantenimiento. Tuberías de aguas negras vencidas y a punto de reventarse es algo común en Macarao, en el límite de la zona protectora de Caracas.
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Lesbia Velásquez “No nos prestan atención, la basura no la recogen. Por esa acumulación de basura, mi casa se llena de ratas y eso trae enfermedades a nuestros hijos”. | |
Nilda Lucía Gonzalez “Trabajaría por limpiar esto, hace unos días me caí y me tuvieron que poner este yeso.
Aquí las autoridades no se preocupan por nosotros”. | |
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María Montilba “Aquí no sabemos a dónde acudir, porque en la jefatura civil nos dicen que no nos pueden resolver los problemas”. | |
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les hace limpieza. HÉCTOR CASTILLO.
| | | | de la zona, añade que los deslizamientos también se han hecho costumbre, porque hay fallas geológicas.
Por su parte, Carlos Pérez, quien vive en Antímano denuncia graves problemas con la recolección de basura.
El miércoles pasado cuando Últimas Noticias visitó la comunidad, vecinos de Mamera I tenían tomada la calle y quemaron cauchos en reclamo por la ausencia del servicio.
Pérez relató que ha vivido en carne propia las consecuencias del deterioro de su casa.
Añade que la gente busca organizarse pero, hay inconvenientes que no son fáciles de resolver, “todavía queda mucho por hacer, las canchas se dañan y hasta ahí llegan, pasan a ser nidos de malamañosos”.
Ayer también hubo protestas por la zona. Pero esta vez fue en Macarao donde los choferes cerraron la vía para denunciar la inseguridad.
Mucho tráfico. En El Junquito, además de la cotidiana cola que se forma en la única vía de acceso desde Caracas, la economía informal ya dio sus primeros pasos, y según, Ernesto Matute, amenaza con instalarse, lo cual, junto al temor por los riesgos de derrumbes le quitan el sueño cualquiera. | |
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Ayer tocó caminar Macarao por una protesta de choferes. CARLOS RAMÍREZ
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“Aquí lo que entra es un problema a diario”Caracas. Los miembros de las juntas parroquiales de estas circunscripciones (todos del MVR) dan cuenta de su trabajo, el cual reconocen que ha sido cuesta arriba.
Caricuao. Raúl Rico es miembro principal. Admite que hay problemas que tienen una difícil solución. “Nosotros no podemos hacer mucho para combatir la inseguridad”. Añade que en la parte cultural, educativa, tienen nuevas escuelas y un nuevo liceo, “hemos estado ayudando en eso”. Recuerda también, que “a la junta parroquial no le entra medio, lo que entra es un problema diario. Nosotros sólo somos intermediarios.
Añadió que tienen 59 ámbitos territoriales, los cuales se nombran los consejos comunales que de alguna manera serán los que administrarán las obras. Asegura que se buscó una solución para la basura mediante la organización de la comunidad. “Ya se implantó el sistema de limpieza y mantenimiento de las quebradas para evitar desastres por las lluvias”.
La Vega. El miembro principal, Jesús Sánchez, asegura que se ha hecho mucho por la comunidad. “Solicitamos desde el 2001 la construcción de 3 escuelas bolivarianas, y se construyeron 2. Se hizo un kilómetro de calles, un colector para las aguas de lluvias. Se están trabajando en diferentes misiones. Contamos con 12 módulos de salud primario. 1 módulo de Barrio Adentro II”.
Macarao. Pulio Soriano, explica que en esa junta se han canalizado los principales problemas.
“Se incorporaron camiones de recolección y ya no se amontona tanto la basura. Con la inseguridad no podemos allí tenemos el caso de los estudiantes de Kennedy”.
Antímano. Cira Hidalgo, asegura que están trabajando con las misiones.
“La gente se está preparando.
Estamos trabajando sobre la marcha. Esperamos que se aplique una misión de seguridad.
Da cuenta de su trabajo administrativo, “se han entregado cartas de residencia, y se hace previa inspección para verificar que los vecinos viven allí. Para la recolección de la basura se está haciendo lo posible. Se debe hacer concientización en las comunidades”.
El Junquito. El presidente Richard Rey argumenta que a pesar de muchos inconvenientes han logrado hacer su trabajo.
“La gestión que heredamos traía vicios de la cuarta república, lo cual impedía el desenvolvimiento de las tareas”. Celebra que ahora la gente actué como contralora. | |
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