En el ámbito del Foro Social Suizo, que se celebró en la Universidad Misericorde de Friburgo desde el 3 al 5 de junio pasado, la Asociación Suiza-Cuba, (www.cuba-si.ch), con el apoyo de la sección local de la misma asociación y bajo la conducción de Andréa Duffour, coordinadora del evento (y con la colaboración del Circulo Bolivariano de Suiza), propuso un singular taller de discusión con debate público basado en la propuesta del gobierno bolivariano de Venezuela, que es crear una alianza entre paises latinoamericanos y del caribe denominado “Alternativa Bolivariana para las Américas”, ALBA, que se contrapone al egemónico, colonialista y anexionista acuerdo del libre comercio entre las Américas, la anacrónica ALCA, que impulsan los EEUU a nivel tricontinental.
El evento, de caracter internacional, por la presencia de participantes y delegaciones de Venezuela, Cuba, Ecuador, Brasil, Argentina, Colombia, Francia, Italia y Suiza, fue presenciado por la Embajadora de Cuba en Suiza, Ana María Rovira, che recordó a los presentes durante el cierre del debate, «la batalla que se está librando con un alcance continental contra el terrorismo y por la justicia y verdad de los pueblos». Un promemoria que hizo sumar esfuerzos, con un voto de aprovación al unanimidad ejercido por los presentes en el debate, para que se cumpla la extradición del asesino y terrorista internacional Luis Posada Carriles, residente hoy en los EEUU y bajo el consenso del gobierno de G.W. Bush.
En este marco y para enriquecer el debate, la Asociación de amistad Suizo-cubana, ASC/CSC, invita a 4 exponentes político-sindicales latinoamericanos: Rogel Navas, de la Dirección de Formación Profesional del Ministerio del Trabajo de Venezuela, Hugo Peña, Coordinador Nacional de la Unión Nacional de los Trabajadores siempre de Venezuela, Fredy Pulecio, dirigente sindical de la USO, Unión Obrera del Petróleo de Colombia y Diego Suárez, politólogo colombiano e investigador en ciencias políticas latinoamericanas. Cuatro presencias che han desarrollado una serie de ponencias bien articuladas dejando muy en claro el rol imperial de los EEUU para la región, y la importancia geopolítica de paises como Ecuador, Colombia y Venezuela.
Un rol imperial, «que no escatima esfuersos en avasallar a los pueblos para imponer los propios intereses de dominación colonial», como fue claramente expuesto por los relatores. Un rol «donde la usurpación de las riquezas naturales, la biodiversidad y el petróleo, que son parte escencial de este saqueo, se mezclan y se suman a los planes extratégicos para dominar los accesos de comunicación territorial que facilite el plan anexionista continantal del imperialismo de los EEUU».
Un plan, que se ve a claras letras con la propuesta del ALCA que fue anticipadamente rechazada por la gran mayoría de los puebos del continente evitando que, según el programa del gobienno norteamericano, se hubiese ejecutado desde este mismno 2005 si no fuera por la fuerte resistencia popular latinoamericana y caribeña.
Sustanciales diferencias entre la propuesta de los EEUU, el ALCA y la alternativa propuesta por la Revolución Bolivariana de Venezuela, el ALBA, se vislumbran en que el primero es un acuerdo comercial financiero para aumetar las riquezas del capital de las multinacionales sin considerar ni el bienestar de la población, ni la salvaguardia de los recursos naturales; reforzando a su vez, la egemonía del poder colonial e imperial trazado en el 1823 con la vieja pero no olvidada doctrina Monroe “America para los Americanos (del norte)”. El segundo, el ALBA, es una propuesta alternativa para la liberación de los pueblos del yugo colonizador y expoliador de los imperialismos de los EEUU y de los paises europeo después, centrando sus principios fundamentales en la existencia de los seres humanos, respetando las diversidades culturales entre los habitantes que constituyen los pueblos y los recorridos históricos de cada uno de ellos junto a las realidades económicas de cada país.
En miras de esta propuesta bolivariana y revolucionaria, el pasado mes de abril, entre los días 27 y 28, se celebró en la ciudad de la Habana, el “Plan Estratégico para la Aplicación del ALBA”; siglado por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías y el Presidente del Consejo de Estado y Ministros de Cuba, Fidel Castro Ruz, por el cual «ambos paises se comprometen en garantizar la más beneficiosa complementación productivas sobre bases de racionalidad, aprovechamiento de ventajas en una y otra parte, ahorro de recursos, ampliación de empleo útil, acceso a mercados u otra consideración sustentada en una verdadera solidariedad que potencie las fuerzas de ambos paises» de la Declaración Final de la Pimera Reunión Cuba-Venezuela.
* Periodista italo-argentino. Esperto en geopolítica latinoamericana y política migratoria. sabalatino@libero.it