Asunción, julio 13 - La denuncia del mandatario uruguayo, José Mujica, sobre vínculos de sectores del Partido Colorado de Paraguay con el narcotráfico, desató una profunda crisis en esa organización, participante principal en la destitución del presidente Fernando Lugo.
En sus declaraciones, que causaron un gran impacto en el sector político
paraguayo, Mujica señaló que el "narcocoloradismo" fue el autor de la
conjura para materializar el golpe parlamentario destinado a despojar
de su cargo al jefe de Estado electo por la población.
Eso se
convirtió en la señal para que, en medio de la violenta puja por la
candidatura presidencial para los comicios del 2013, en la cual está
envuelto el partido, todas las miradas se dirigieran hacia uno de los
aspirantes presidenciales, el opulento empresario Horacio Cartes.
Ya el presidente Lugo había señalado que Cartes fue el principal
organizador del golpe al realizar un pacto con el entonces
vicepresidente de la República, Federico Franco, dirigente del Partido
Liberal, quien ocuparía la presidencia de la República hasta los
próximos comicios a cambio de apoyar el plan.
La dirección de
los colorados, de la que forman parte otros dos aspirantes, Lilian
Samaniego e Ivier Zacarías, reclamó públicamente a Cartes una
declaración en la cual se desmarcara públicamente de sus señaladas
relaciones con el narcotráfico y el lavado de dinero.
El
señalamiento de Samaniego y Zacarías, más allá de formar parte del
forcejeo interno en la entidad para obtener la postulación presidencial,
se basó en elementos públicos sobre la conducta de Cartes que,
inmediatamente, volvieron a salir a la luz en los debates realizados por
representantes de las dos partes en los medios de difusión.
Según esos datos esgrimidos por los contrincantes de Cartes, éste fue
prófugo de la justicia durante cuatro años acusado de lavado de dinero y
evasión de divisas, hasta que se entregó en la década de los 90, fue
condenado en varias instancias, pero sorprendentemente su caso fue
después sobreseído.
Fue acusado también, dijeron sus compañeros
de partido, de tráfico de cigarrillos y drogas, mientras un cable
difundido por Wikileaks lo situó bajo la mira de agencias antidrogas por
el mismo delito facilitado por la utilización de su banco Amambay para
el lavado de dinero.
La polémica en el interior del Partido
Colorado subió de tono en los últimos días mientras se acerca la fecha
establecida por el Tribunal de Justicia Electoral para la presentación
oficial de la lista de candidatos para las próximas elecciones.
El tono de las acusaciones y los elementos presentados, de las cuales se
defiende Cartes arremetiendo contra sus oponentes, dan cada vez mayor
valor a la denuncia del presidente Mujica sobre la vinculación del
famoso narcocoloradismo con el golpe contra Lugo que, por cierto, no es
condenado por Estados Unidos.