Caracas, 2 Nov. 2009 -Todo plan de racionamiento de agua obliga a las personas a almacenar el líquido en su casa por necesidad. Si bien hay sectores de la capital que durante años han recibido el servicio esporádicamente y siempre tienen toneles o pipotes en la vivienda (o muy cerca), el plan especial que se inicia hoy incrementa el riesgo de que aumenten algunas enfermedades por la gran cantidad de personas que pudieren almacenar agua de manera inadecuada.
El viceministro de Ambiente, Sergio Rodríguez, lo manifestó la semana pasada en una rueda de prensa sobre el fenómeno climatológico "El Niño", causante de la sequía en los embalses y, por ello, el plan especial. "Pueden aumentar los vectores de enfermedades endémicas y podría haber un repunte de dengue", expresó, al tiempo que comentó que el Ministerio de Salud garantizará los químicos para combatir y controlar al zancudo transmisor del dengue en los lugares donde se almacene agua.
El biólogo y especialista en entomología, Juan Carlos Navarro, explica que el principal vector (agente transmisor) que puede repuntar es el aedes aegypti (responsable del dengue), "y es más que suficiente", sentencia. Por la acumulación de recipientes, el número de larvas aumentan.
Ese mosquito, o zancudo patas blancas, se reproduce en aguas limpias y en las sucias que no están muy contaminadas con materia orgánica.
Los huevos son colocados en la pared de los recipientes, por encima del nivel de agua. Cuando se va vaciando los huevos quedan en las paredes y pueden resistir la desecación durante seis meses o más y se mantienen viables, de manera que cuando el pipote vuelve a llenarse de agua y el líquido tiene contacto otra vez con los huevos continúa el ciclo de formación, convirtiéndose el huevo en larva y luego en adulto (zancudo).
Navarro, quien es investigador del Instituto de Zoología Tropical de la Facultad de Ciencias de la UCV, destaca esa capacidad de resistencia del huevo de aedes aegypti.
"Es una costumbre ir usando el tonel o barril y llenarlo cuando está casi vacío, sin lavarlo antes de agregarle agua. Luego de tener huevos o larvas dentro del tanque, si estuvo largo tiempo a cielo abierto y luego se coloca la tapa, igual seguirá formándose".
Por ello, es vital mantener tapados los grandes recipientes almacenadores de agua y revisarlos con frecuencia.
El riesgo también existe en los tanques de los apartamentos si están destapados.
"Aunque parezca insólito o dé risa, si bien los zancudos no vuelan hasta ciertas alturas, pueden subir a pisos altos en los ascensores, pues la succión de aire en el techo de los elevadores los atrae, viajan en ellos y salen en cualquier piso al abrirse la puerta", comenta Navarro.
Tenga cuidado. Los huevos no alcanzan el milímetro de longitud.
Sin embargo, cuando hay muchos adheridos a la pared del pipote puede notarse una hilera de puntos negros.
El investigador y especialista da una recomendación vital para que pueda almacenar agua sin generar un criadero de zancudos.
Cada vez que se vacíe el tanque y dure así largo tiempo, no lo llene de nuevo sin antes lavarlo. La limpieza debe ser con agua y jabón, y restregando las paredes fuertemente con un cepillo.
Si no se tiene tapa hermética, una solución efectiva y económica es colocar una bolsa negra (abierta a los lados) y sujetarla muy bien con tirro alrededor del tanque.
Esa medida es segura sólo si cada vez que se destapa se cierra el recipiente de la misma manera. "Lo ideal es que la gente tome conciencia y no deje ningún recipiente grande con agua destapado. Que se asuma como una responsabilidad para beneficio personal y colectivo", subraya Navarro.
En los potes pequeños que suelen tenerse junto al lavamanos o lavaplatos cuando no hay agua, son pocas las probabilidades de que sirvan de criadero, pues se usan con frecuencia y el agua no se acumula por mucho tiempo. El riesgo existe en los recipientes grandes.
Higiene ante todo. "Si con suficiente agua hay gastroenteritis infantil, con restricciones del líquido puede aumentar".
Así presenta el pediatra y epidemiólogo, Luis Echezuría, otra de las enfermedades que pueden presentarse por falta de agua o su mala disposición.
Las patologías gastrointestinales se producen por no lavarse las manos o poca higiene. Por ello pide a las madres lavar cuidadosamente los utensilios y objetos de los niños, así como los alimentos.
La falta de higiene también causa enfermedades respiratorias, de la piel, infecto-contagiosas y oftálmicas, como la conjuntivitis, sin olvidar la gripe AH1N1, resalta Echezuría.
Por ello, aunque haya racionamiento, la higiene de las manos nunca debe descuidarse. Otro hábito vital es hervir el agua que se consumirá.