15 de octubre 2008. - Memorándums secretos emitidos en el 2003 y 2004 revelan que la administración Bush proporcionó autorización escrita para las operaciones de ahogamiento simulado (tortura de ahogamiento simulado) de la CIA.
Los memos, los cuales no han sido previamente revelados, fueron emitidos por requerimiento del entonces director de la CIA George J. Tenet, más de un año luego del comienzo de los interrogatorios secretos, reportó The Washington Post este miércoles.
Citando a cuatro oficiales de inteligencia y de la administración familiarizados con los documentos, el diario indicó que oficiales de la CIA estaban “preocupados porque los políticos de la Casa Blanca nunca aprobaron el programa por escrito.”
“La pregunta era si teníamos suficiente encubrimiento,” dijo Afsheen John Radsan al diario. Radsan fue un abogado de la oficina general de asesores de la CIA hasta el 2004.
Durante una reunión con miembros del Consejo Nacional de Seguridad, incluyendo a la entonces consejera de Seguridad Nacional Condoleezza Rice, en el 2003, Tenet presionó por una aprobación por escrito de la Casa Blanca, afirmaron oficiales. Su persistencia valió la pena luego que él recibió un ‘breve memo expresando el visto bueno de la administración para los métodos de interrogación de la CIA,” según indicaron oficiales.
Una segunda solicitud fue hecha en el 2004 cuando surgieron reportes de violaciones a los derechos humanos en la prisión de Abu Ghraib. Un reporte del noticiero 60 minutes II, al igual que varios artículos sobre los abusos, de los cuales uno fue escrito por Seymour M. Hersh en The New Yorker, proporcionó fotos del personal militar norteamericano humillando sexualmente a los detenidos en esa prisión.
The Washington Post indicó que oficiales de la administración “confirmaron la existencia de los memos, pero ni ellos ni los ex oficiales de inteligencia describirían su contenido en detalle porque los mismos permanecen clasificados.”
El ahogamiento simulado, una controversial técnica de interrogación considerada por muchos como una forma de tortura, simula ahogamiento atando a un cautivo y cubriéndole su rostro con una tela vertiendo agua sobre la misma. A diferencia de otras técnicas de interrogación, el ahogamiento simulado no produce marcas en el cuerpo.
“La cosa que usted no podía hacer en tortura era lesionar el cuerpo o causar muerte. Eso fue – y todavía es – lo que hace al ahogamiento simulado una técnica de interrogación tan atractiva,” afirmó Ed Peters, un historiador de la Universidad de Pensilvania.
La CIA ha reconocido usar el ahogamiento simulado en sospechosos de terrorismo.
“En solo tres personas se ha utilizado la técnica en toda la vida del programa de interrogación de la CIA,” afirmó el director de la agencia de inteligencia Michael Hayden, en una entrevista en el programa Meet the Press del canal NBC, el pasado mes de Abril.
*Traducido al castellano por Ivana Cardinale