En la OPERACIÓN JAQUE AL REY se plantea desarrollar un conjunto de iniciativas políticas y militares, entre las que están:
“ Marchas y movilizaciones hacia edificios emblemáticos, que permitan realizar un cerco y presionar el pronunciamiento militar. “
“ Paralización o inhibición del conjunto de fuerzas militares, lo que permitiría que a través de la lucha callejera y las operaciones especiales, se controle algunas zonas estratégicas al interior de ciertas ciudades o regiones del país.”
Estas premisas fueron las que inspiraron al grupo conspirador ( Ledezma, Ramos Allup, Pablo Medina, Ismael García ) cuando planificaron llevar la marcha hasta la Asamblea Nacional, aún cuando no tenían permiso para la misma y sólo llegarían hasta el Parque Carabobo, tal como se responsabilizaron los organizadores de la CTV.
En reuniones conspirativas previas, el referido grupo planificó la toma de la Asamblea Nacional, con la intención de permanecer en dicha institución hasta provocar un enfrentamiento violento, buscando una salida militar. En este caso, están siguiendo el guión del GOLPE SUAVE que han estado ensayando desde el 2002.
En este plan macabro se organizaron varios equipos con variadas misiones:
1) Un grupo constituido por estudiantes de la UCAB, Universidad Metropolitana, USB y UCV, bajo la coordinación de Goicoechea, se iría en metro hasta la estación de la Hoyada y Capitolio, y por otro lado, al interior de la marcha se conformaron equipos estudiantiles para enfrentar a los cuerpos de seguridad del Estado y tratar de romper los cordones de seguridad.
2) Otro grupo conformado por cabilleros de AD y Bandera Roja, armados con armas cortas y bombas caseras, protegerían los avances y retrocesos de los equipos de choque.
3) También se organizó un tercer grupo bajo la coordinación del Pablo Medina y Oscar Pérez, cuya misión era colocar francotiradores en las inmediaciones de la Asamblea Nacional, garantizando el control de zonas adyacentes a dicha institución.
Este esquema operativo, aunque resulte caricaturesco, es una copia de experiencias exitosas alcanzadas en la Europa del Este, donde la lucha de calle combinada con grupos de choque armados que copan edificios sedes del gobierno, logran paralizar a las fuerzan del orden y derrocan al gobernante de turno.
El rotundo fracaso de dicho plan puede ser explicado en los siguientes términos:
1) A pesar del esfuerzo desplegado en la convocatoria hubo poca asistencia a la marcha opositora.
2) No todas las fuerzas que se oponen al gobierno estuvieron de acuerdo con la orientación que le imprimieron a la marcha los grupos golpistas. De allí la toma de distancia de la CTV, la ausencia de gente como Leopoldo López, Miguel E Otero, entre otros.
3) La burda manipulación de llevar al matadero a gente que ni siquiera tenía noción de la razón de la marcha, mucho menos conocían los motivos ocultos de la misma, impidió que fuesen usados como carne de cañón.
4) La capacidad de respuesta de la seguridad de Estado, que no permitió desencadenar el plan y quedó conjurado.
De la derrota de estas maquinaciones de un sector opositor, surgen variadas lecciones:
- La oposición democrática debe deslindar campos con los factores representados por Ramos Allup, Ismael García, Ledezma y cia, si quiere preservar su capital político.
- Los sectores populares y los grupos estudiantiles deben tomar conciencia de la manipulación que realizan operadores tarifados como Goicoechea, quienes desvirtúan sus justas demandas y las utilizan con otros fines.
- Desde el lado de la revolución queda clara la alerta permanente y la respuesta contundente contra los golpistas, incluida en esta enseñanza la necesidad de no permitir la impunidad o dejarle las manos libres a los conspiradores. En tal sentido, es pertinente acudir a la fiscalía u otro organismo competente, para acusar a Ledezma, García y otros, por la incitación a delinquir y por los daños patrimoniales a Mercal.