¿Y van a seguí con el bendito computador?

Todo imperio –fundamentado en la explotación y opresión del esclavo- que se creyó eterno, como si fuera un Dios, se derrumbó y pereció, esencialmente, por la visibilidad del peso de sus propias contradicciones, incongruencias y atrocidades. Pero en la historia del género humano el único tema político que ha tenido características del cuento del gallo pelón, es el del bendito computador del camarada Raúl Reyes. Tanto, que el alma de Goethe, ahora, se revuelca y no le deja dormir en la paz del Señor la posibilidad que no todo lo que nace es digno de morir. El computador del camarada Reyes está en la Tierra como en el Cielo, en el Purgatorio como en el Limbo y, dicen, igual quiere pasearse libremente por los predios del Infierno.

 Nunca, en la historia de la lucha política universal, a los organismos de seguridad del capitalismo algo les había causando tanto trabajo y trasnocho, tanto desgaste de energías cerebrales, tantas interrogantes y preocupaciones como el computador del camarada Reyes. –Bendito computador-, comentó el jefe de la CIA. –Querrás decir: maldito, maldito siempre-, dijo el jefe del Pentágono.

 -Estar yo muy preocupado por caso de bicho ese que mundo conocer como computador Reyes-, comentó Bush a sus secretarios de mayor confianza.

 -¿Por qué lo dice, señor Presidente?-, preguntó Condolezza.

 -Tener cerebro mágico, divino y saber de todo y mucho, conocer cosas más que CIA, Pentágono, DEA, FBI, INTERPOL y Casa Blanca juntos-, comentó Bush.

 -No tener por qué preocuparse, señor Presidente, ya que estar bien cuidado en depósito clandestino-, dijo el vocero de la Casa blanca.

 -Perro está en manos de gendarmes colombianos y yo no tener confianza en gente de raza inferrior a nosotros. Preocuparme que maldito computador estar montando una trampa parra cuando nosotros creer que tener toda información de terrorristas, explotar y volar Casa Blanca conmigo dentro-, dijo Bush.

 -No, no, no debe preocuparse mi Presidente, que nosotros tener todo bajo control. Computador estar colocado en valija que no permitir ondas explosivas salir de su interrior -iba diciendo el secretario de defensa de Estados Unidos, cuando Bush lo interrumpió y lo interrogó: -¿Qué, quééé,  en mi interrior, y cómo hacer computador ese parra meterse bajo pantalón mío? ¿No creer ustedes que mejor computador deber estar bajo cuidado de grupo Beta, que es capaz de echar plomo parrejo a cualquier movimiento enemigo?

 -No, no tratarse de eso mi Presidente. Yo referrirme a medio ambiente que rodear a computador. Y si usted querrer, nosotros traernos maldito computador y tenerlo en cárcel de máxima segurridad hasta que tribunal decidir pena de muerte por aplicación de corriente eléctrica de un millardo de voltios-, dijo el secretario de defensa.

 -Tener que andar ligerro, porque computador Reyes es capaz de inventar horribles y atroces acusaciones contra mi gobierno y yo, y ustedes saber que haber gente maluca como barba, llave, indio y cinturrón, que creer en eso y hacerme campaña contrarria parra que gane negrito presidencia de mi país y gente inferriores ocupar espacios importantes en gobierno gringo-, dijo Bush.

 Mientras tanto el computador del camarada Reyes no deja de producir documento tras documento implicando a todo adversario del gobierno estadounidense en actividades de terrorismo, de solidaridad con la insurgencia colombiana, de compromisos que ceden territorios vecinos de Colombia para descanso y rearme de la guerrilla, de pruebas de narcotráfico que implican a gobiernos que no quieren seguir siendo acólitos del imperialismo estadounidense. –Inteligente, audaz, aguerrido, incansable y genio el computador de Reyes-, comentó un filósofo que luego de haber interpretado correctamente el mundo, está convencido que son los brazos de la tecnología y no de los obreros la única fuerza capaz de derrocar al imperialismo y hacer, por sí mismos, la transformación del mundo.

 La preocupación del imperialismo no es tanto la capacidad inmedible de memoria y de creación intelectual que tiene el computador del camarada Reyes. Lo que no deja dormir en paz a toda la cúpula del gobierno estadounidense es que tienen en sus manos una grabación captada, precisamente a través del computador de Reyes, de una conversación entre Satanás (el Diablo) y su máximo jefe de seguridad, el temible y terrible Cara de Crimen, donde todo versa sobre el computador del camarada Reyes. Conversación que el mismo computador puso en manos de adversarios de los amos actuales del mundo, y que transcrita es la siguiente:

 -Cara de Crimen: tengo semanas enteras, de noche y de día, que no duermo tranquilo. Ya no es Lenin y Trotsky los que más me torturan mi conciencia y mi derecho a la tranquilidad física y espiritual –iba diciendo Satanás cuando Cara de Crimen lo interrumpió para preguntarle: -¿De qué y de quién está hablando usted, mi jefe supremo, porque me está poniendo nervioso?

 -No interrumpirme nunca más. Recuerda que un subalterno no tiene derecho a cortarle la inspiración al jefe. Pero como me preguntas, te responderé. Tienes que estar enterado del zaperoco que existe en la Tierra por todo lo que está diciendo el computador de un guerrillero llamado Raúl Reyes, que fue muerto por tropas colombianas, y quiero que lo sepas de una vez por todas, Cara de Crimen, no permitiré a ese Reyes en mi reino ni que prometa ser mi más fiel obediente. La primera impresión que tengo del computador es que no existe nadie en el universo más mentiroso, farsante, manipulador, oportunista, inventor, calumniador, que él -dijo Satanás.

 -¿Lo cree usted, mi señor, a ese computador tan poderoso, peligroso y capaz de acometer osadías increíbles contra el universo? –preguntó Cara de Crimen.

 -No sólo eso. Lo terrible es que si nosotros no le ponemos la mano a ese computador y lo destruimos a tiempo y en espacio vacío seguro, todos los reinos del universo corremos el inminente riesgo de caer en poder de los comunistas, porque éstos son los únicos capaces de meterse en cabeza y pies dentro de un aparato para hacerlo funcionar y hacer terrorismo contra todo lo que no sea de sus creencias. Ya te habrás dado cuenta que el imperialismo más fuerte y agresivo de la Tierra, el estadounidense, anda loco de perinola y aún no ha podido controlar la mala lengua de ese computador –dijo Satanás.

 -¿Qué propone usted hagamos, jefe? –preguntó Cara de Crimen.

 -Quiero que organices el pelotón más osado, valiente y sacrificado de todos mis hombres, para que rescates ese computador. Lo primero que debes hacer es torturarle hasta el cansancio la memoria, luego la picas en pedacitos muy diminutos, los embolsas muy separado y protegido uno del otro, para que nuestros científicos hagan estudios sobre la posibilidad de injertar en cada cerebro de nuestros dirigentes del partido único infernal una partícula de esa memoria y crear cerebros definitivamente superiores al computador de Reyes. Con todo lo demás deben tener el cuidado que no quede ni siquiera la más mínima evidencia que ese computador existió en el universo –dijo Satanás.

 -¿Y cuáles cree usted, mi señor, deban ser los hombres nuestros para conformar ese pelotón? –preguntó Cara de Crimen.

 -Pienso que deben ser: Torturador, Descuartizador, Mandarria, Soplete, Destornillador, Alicate, Yunque, Martillo, Cincel, Fuego Intenso, Gas, Explosivo, Cibernético, Gasolina, Destructor, Derretidor, y usted de jefe. Quiero que viajen mañana muy temprano para que nadie se percate de vuestra misión y regresen cumplidos con total éxito la tarea –dijo Satanás.

 -Así se cumplirá al pie de la letra, mi jefe-, respondió Cara de Crimen.

 -De la letra no, Cara de Crimen, es una orden práctica y no teórica-, dijo Satanás.

 -Amén-, respondió Cara de Crimen.

 El computador del camarada Reyes, incansable ciertamente, no sólo piensa metódicamente por sí solo todas sus elucubraciones, sino que también las escribe y las imprime. -¿Qué estará tramando ahora; a quién irá a implicar en sus acusaciones; y qué embustes meterá para comprometerlo? –preguntó un analista cibernético confundido ante tantos escándalos por el bendito computador.

 En una operación sorpresiva y exitosa el pelón de Satanás logró echarle guante al computador del camarada Reyes, y cuando la nave infernal alzó vuelo a velocidad inmedible, los gendarmes se quedaron mudos al escuchar una voz que les decía: “El Diablo cree que puede engañarme o engatusarme con sus malicias y, mucho menos, podrá comprometerme en sus desquicios violatorios de las Sagradas Escrituras contra el señor Dios. Ustedes, comandados por Cara de Crimen, pagarán con creces en martirio vuestra tropelía de secuestrarme para volverme un picadillo. Sólo quiero volver a mi lugar de origen en un pedazo de montaña de Ecuador para seguir sirviéndole a la revolución”.

 -¿Y qué sabes tú, computador, de nuestro jefe el señor Diablo? –preguntó Cara de Crimen.

 -Jajajajaja. Dicen que el Diablo fue antes un ángel bello y obediente, preferido de Dios, y por un solo pecado fue lanzado a la tierra desde el cielo, cayó sobre grandes rocas, sufrió de traumatismo generalizado, fractura en el cráneo, dislocación de los testículos, se le generó un desarrollo hormonal femenino en las uñas, perdió definitivamente la dentadura, se le roturaron eternamente las cuerdas vocales, se le estiró la cervical, se tragó para siempre la nuez de Adán, le desaparecieron los glóbulos blancos produciéndole un enrojecimiento alterado de todos los rojos mezclados en su cuerpo, se le redujo el cerebelo y se le adormeció el trigémino, se le brotaron los ojos, los dos hematomas en la frente se le convirtieron en cachos, y nadie explica el alargamiento de su cóccix. Un Diablo suelto se quema en su propio fuego, amigos por si no lo sabían –dijo el computador.

Anonadados, ante tanta inteligencia y conocimiento del computador del camarada Reyes, quedaron los gendarmes de Satanás. Confundidos decidieron lanzarlo de la nave y alejarse lo más posible de él, porque es preferible tener que vérsela con el Diablo que quedar a merced del mago computador que tiene locos a tiranos con sus tirios y troyanos.

Se sabe que en la Casa Blanca, después de enterarse del secuestro del computador del camarada Reyes por fuerzas del Diablo, todo el tren ejecutivo del gobierno estadounidense y todas sus instituciones armadas y policiales de seguridad, entraron en estado de pánico. –Y ahorra, y ahorra: ¿Qué hacer con computador Reyes en manos de enemigos míos? ¿Qué hacer ahorra parra controlar lengua maluca de computador Reyes en manos de mis destructorres? –nervioso preguntó Bush.

-Ordene usted, señor Presidente y nosotros obedecerremos –dijo el secretario de defensa.

-Guerra, guerra mundial ya, porque ser única manerra de recuperrar maldito computador si querremos evitar que nos meta en lío de once varras –ordenó el Presidente.

¡De pronto!, un apagón de luces me quemó el computador mientras comenzaba la movilización de tropas estadounidenses hacia todos los continentes para desencadenar la tercera guerra mundial imperialista. Gracias al mago computador del camarada Reyes, todos los objetivos del imperio se oscurecieron y en un arco iris que atraviesa el mundo de este a oeste, como si fuera un sol, se lee con claridad la posición política del computador del camarada Reyes: “¡Sólo el socialismo hará posible que yo pueda dormir en la paz y limpiar mis teclas y mi memoria de las tantas falacias que me atribuyen los enemigos de la emancipación de la humanidad!”



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Freddy Yépez


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