Reflexiones ingenuas: "que se alcen los pueblos con valor…"

"La libertad es siempre la libertad de

aquellos que piensan de otra manera"

Rosa Luxemburgo.

La crisis de la sociedad actual afecta el raciocinio, los sentidos y la inteligencia.

Leer las informaciones de los medios de comunicación masivos, las redes sociales es entrar a un mundo que lejos de informar desinforman creando un mundo fantasioso, engañoso, fraudulento, enfermizo.

Esto no es inocente.

El interés del capitalismo decadente es crear un mundo falso, engañoso, pernicioso.

La clase social dominante, aquella que es dueña de los medios de producción, información, precisa de una sociedad enferma, consumidora, sin inteligencia, sin sentimientos.

La sociedad está enferma y con ellos sus habitantes. Hemos dejado de ser humanos para ser animales de consumo.

La derecha, esa que defiende al capitalismo a nivel internacional, dueña de los medios de información construye un mundo fantasioso y la felicidad, estado de ánimo de los hombres, es fantasiosa, engañosa, falaz.

Al hombre común se le engaña con la falaz creencia que se es feliz consumiendo, adquiriendo los productos mercancía de las industrias encargadas de producir basura, chatarra, tanto en los alimentos, viviendas, programas informativos, vehículos, gustos, diversiones.

Diariamente leemos, escuchamos, nos enteramos de horrendos crímenes contra menores, personas con discapacidad, parejas, personas así como incendios provocados, accidentes vehiculares por exceso de velocidad,

guerras entre naciones con las cuales el imperialismo provoca destrucción de ciudades, medios de producción, seres humanos, bosques, ríos, mares con el propósito de producir ganancias con los programas de reconstrucción.

La derecha, la burguesía, esa que defiende y reproduce el modelo de producción capitalista, imperialista, esa que ha llevado a la humanidad a dos guerras mundiales y la conduce, hoy día, a la hecatombe a la desaparición de la tierra como morada del ser humano debe ser enfrentada, desmantelada, destruida y con ello lograr el renacimiento de una sociedad humana, sin la enfermedad del lujo, de la riqueza, de la barbarie.

Ello implica la desaparición de las clases sociales, del capitalismo, de la barbarie hipercapitalista.

Esto implica un acto de rebeldía. Un acto clasista necesario para hacer desaparecer la sociedad de clases, injusta, dominante.

Para luego es tarde. Es ahora o nunca.

Hacia la victoria siempre. Venceremos.



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Carlos M. Rodríguez C.

Estudió en la UCV. Docente jubilado

 carrodcas@gmail.com

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