Carta abierta a Servando y Florentino; Hijos de Ali Primera y Sol Musset…

De sus padres siempre recordaré la canción de Ali "Techos de Cartón" la cual acariciaba mi alma cada vez que la escuchaba…

De ustedes les diré que los recuerdo del colegio que estudio mi hija "Monte Carmelo", donde a la salida los veía junto a su madre Sol, donde un día tuvimos un encuentro fugaz muy ameno…

La razón de mi escrito es muy simple y sencilla…

Todos sabemos de lo bueno que son cantando infinidades de temas musicales…

Donde también he observado que tu Servando eres un grande escribiendo letras para todo tipo de canciones…

En estos días fui testigo de una de ellas que compusiste para la extraordinaria cantante Shakira, conocida mundialmente por su voz y su extraordinaria manera de danzar y bailar…

Te diré algo…

Quizás lo pienses, tal vez lo medites, en ratos que te llega la musa que te ayuda en tus creaciones…

Pensando en ello es que (reitero) me animo a pedirte ayuda…

No para mi…

Mi persona es un simple viejo camino ya a mis 72 primaveras, camino a mis últimos pasos…

Mi pedido es para VENEZUELA…

Que tu corazón unido a tu alma, acompañado de ese inmenso amor que tienes por tu patria, logren todos juntos, que tu compongas las letras de un nuevo himno musical que logre unirnos a todos en una sola VENEZUELA…

Que tengas en tu corazón las palabras de nuestro libertador:

"Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajare tranquilo a mi sepulcro" …

Que cuando comiences a escribirla que las lagrimas surquen tus mejillas, al igual que todos nosotros al escucharla…

Que los que se marcharon, esos puñados de hermanos que ya son millones, regresen a la tierra que los vio nacer…

¡Que lloren a mares! Pero que también dichas letras sean las culpables de su regreso a nuestra amada patria…

¡Por favor Florentino!

Tu sabes cuanto te necesitamos …

¡Se que lo lograras!

VENEZUELA ES SOLO UNA Y NOS NECESITA A TODOS

(…) Este simple viejo escribió algo que mi persona llama mamarrachos, pero con mucho corazón…

Escribí 3 poemas para mi amada tierra…

VENEZUELA…

COMO NO ME VOY A ENAMORAR DE VENEZUELA

UN VERSO PARA VENEZUELA…

Perdona mi atrevimiento …

Pero tal vez te ayuden en algo …

Venezuela

Quisiera escribir un verso de amor.

Quisiera, pero no puedo, mis limitaciones (que son muchas) frenan mi mano.

Pero mi corazón ayuda a mi pluma y le da vida a mi pensamiento.

Pienso en Neruda… ¡Ayúdeme maestro!...

me digo para mis adentros y comienzo mi travesía.

¿Qué es Venezuela para mí?

El sentimiento más puro que florece en el alma.

La razón de mi vida, mis dos hijos.

La que me divisó un día viéndome como perdido...

Me susurró al oído: Vente José, yo seré tu amiga.

La que me enamoró como la primera novia.

Jamás puso piedras en mi camino, sólo amor y ternura.

Con mi juventud a flor de piel, el turpial me dio la bienvenida.

Venezuela les regaló a mis ojos, tratando de enamorarme, todo lo que ella tenía.

Me tomó de un brazo y paseó conmigo, me acarició con el Ávila, me cautivó con el Salto Ángel, me regaló los Llanos, la Sabana y me besó con las aguas del Mar Caribe.

Cuando por momentos yo desfallecía por la nostalgia, por la que me dio la vida….

Ella me abrazaba diciéndome: "No lo olvides, soy tu amiga".

Cuando a veces lloro, ella logra que la lluvia llore conmigo....

Pero sin yo casi notarlo…

Me regala un puñado de guacamayas, para que todas juntas formen el más bello arco iris… Porque sé que ella hace lo imposible para que vuelva mi alegría.

Por momentos pienso, ¿qué viste en mí, tierra querida?...

O será que lees mi mente y sabes que cuando soy amigo, lo soy para toda la vida…

Todo me lo has dado tierra amada… Quisiera ser Miguel Ángel…

para dibujarte con mi mente, el infinito amor que mi pecho siente.

Quisiera robarles a Romeo y Julieta… el amor eterno… para dártelo a ti tierra mía…

Pero con nostalgia y tristeza… comprendo que soy un simple ser humano, que sólo puede decirte: Te quiero Venezuela… Tierra de mis hijos, tierra mía (porque tú sabes que te siento mía).

 

UN VERSO PARA VENEZUELA

Quisiera contarles…

La causa principal de los torrenciales aguaceros que se asemejaban a diluvios en estos días en Venezuela y que nadie habla ni menciona…

De seguro muchos pensaran que estoy loco (y razones no les faltan)…

Pero no puedo quedarme en silencio y guardármelo solo para mí los hechos que viví y que se suscitaron en estos extraños días… en estas lluvias torrenciales de todos los días…

Todo comenzó una noche…

Una voz que me llamaba como angustiada y que me repetía una y otra vez…

"José, ayúdame José"…

Sobresaltado me senté al borde de mi cama, donde esa voz no paraba de llamarme, una y otra vez…

Pensé en un sueño: "De seguro estoy soñando"…

Pero la noche al dejar el paso a un nuevo día…

Dicha voz no se marchaba…

"José ayúdame José"…

En mis caminatas matutinas, la vos regresaba una y otra vez…

Hasta que, en un momento, dichas palabras ya no fueron tan breves…

"Soy tu amada tierra José, la que hace ya unos cuantos años, lograba que la lluvia llorara contigo, cuando el llanto te acompañaba por el recuerdo de la que te dio la vida, y aquel puñado de guacamayas que te regalaba, porque hacia lo imposible para que regresara tu alegría"…

Hoy soy yo que necesito de tu ayuda…

¡Ayúdame José!

Hoy siento que poco a poco me están dejando sola…

Son demasiados los hijos que se me han marcharon…

Y muchos otros como puñados, también piensan en marcharse…

Es por eso que no es la lluvia la que cae a diario José…

¡Es mi llanto que cae todos los días!, por esta tristeza que ya no aguanto…

¡Qué puede hacer un anciano que ya casi pisa los 70 años, tierra amada!

"Yo solo sé, que, si te lo propones, la magia brotara de tu corazón y esa es la ayuda tan ansiada que tanto necesito"…

La voz se marchó…

Camino a casa, pensé una y mil maneras para intentar ayudarla…

Toda la noche sin poder dormir, di vueltas y vueltas a simples y sencillas maneras de demostrar mi amor hacia esta amada tierra, que ella de sobra conoce…

El fin de semana, marche con mi mochila al hombro en busca de un simple sueño…

Me fui para Sabana Grande…

Con una pequeña escalera rudimentaria, comencé mi faena…

Al ser viernes, el bulevar estaba full de personas…

De un poste de alumbrado público, la enganche, por un lado, del mismo modo en otro igual le amarre su parte final…

Con la ayuda de muchachos y carajitos que transitaban el sitio, la ondeamos bien alto al comprender (los carajitos) la razón de mi denodado esfuerzo…

¡Y ahí estaba ella!

La bandera que representa nuestra amada tierra danzando al compas de la briza de los vientos…

Con un claro mensaje debajo de ella con letras bien grandes:

"Deseo que los que se marcharon regresen…

y los que piensan en marcharse que recapaciten y desistan, ya no puedo seguir sufriendo tanto"…

Los jóvenes me ayudaban a bajar de mi pobre y vieja escalera…

Al tocar el suelo mis piernas ya desgastadas de mi largo trajinar, fueron recibidas de cientos de abrazos de jóvenes y no tan jóvenes acompañadas de pequeñas palabras:

"Gracias pure"… "Así es abuelo"… "Venga un abrazo mayor"…

Y saben algo…

Dos cornetas que colgué de la copa de los árboles hicieron el resto…

En una, la melodía inconfundible del "EL ALMA LLANERA" se dejaba escuchar en todo el bulevar de punta a punta…

En la otra, un Tío Simón con "MI QUERENCIA" hacían el resto, donde lo acompañaba también Luis Silva con su "VENEZUELA"…

La alegría de mi pueblo se escuchó en todo el bulevar, dando vivas a VENEZUELA desde el fondo de sus corazones……………

A la semana me animé y lo repetí en Plaza Venezuela, a la siguiente en la plaza Bolívar…

Un mundo de personas me ayudaba…

Como si todos ellos, ya conocieran la historia…

Incontables los jóvenes que lo guardaban en sus celulares para compartirlo… Me cuentan, que el WhatsApp, Facebook e Instagram, hicieron el resto…

Que más quisiera que mi humilde locura llegase a los países limítrofes y nadie quede sin verlos, y que muchos repitieran los hechos en dichos países y las aglomeraciones fueran fantásticas al igual que los aplausos…

Saben algo:

De seguro comensaran a regresar por cientos…

Consulados y embajadas en Venezuela, comenzaran a quedar desiertas porque nuestra juventud dejará de visitarlas…

En algunos países tal vez algunos inventen como cines móviles, mostrando imágenes imborrables de nuestra tierra……………

(…) Las decisiones cambiaran…

Ya no será era, "marcharse, sino "regresar"………………

Este simple viejo intento ayudar humildemente a esta tierra que se lo dio todo…

Y creo que no se equivocó…

Por las noches…

Unas gotitas de lluvia como que acarician sus mejillas incontables noches…

Acompañadas de una vos que le decía:

"Gracias mi José"…

¿Por qué amo tanto a Venezuela?...

José Varela

Facundo Cabral nos decía que cuando los años dorados nos arropan en la tercera edad, nos volvemos más nostálgicos, y el corazón nos ordena, como intentando desplazar a nuestra mente…

Será por eso, que cada vez que pienso dedicarle un mamarracho a esta tierra amada, me visita por asalto un nudo en mi garganta, lo que me dificulta escribir sobre ella…

Pero hoy estoy dispuesto a correr todos los riesgos…

y pago las consecuencias …

y saben algo…

ya las primeras señales llegan a mí…

y no puedo apretar mis dientes porque el sentimiento florece, donde su magia me toma como su prisionero…

y lo que llamamos lágrimas, se asoman en mis ojos y comienzan a recorrer las laderas de mis ya arrugadas mejillas…

¡pero no me detengo!

cómo no me detuve cuando me mandaron un WhatsApp que me decía que Venezuela era el "Paraíso Perdido" (Edén)…

¡y me siento atrapado!…

donde mi corazón, ya no me suplica como infinidades de veces me lo ha suplicado…

¡No!

¡Él toma el mando!…

mientras mi persona solo hace llorar…

Vamos José, me susurra al oído…

y me invita a recorrer toda esta tierra amada, mientras siento como que acaricia mis cabellos blancos…

Lo que me hace regresar a mis 25 años, con mi juventud a flor de piel, cuando pise esta tierra por primera vez, con mis alforjas inundadas de sueños…

y el recuerdo de mis dos hijos al llegar a este mundo en esta tierra bendita, regresa a mi mente…

Saben algo??...

comienzo a volar…

¡Si!

Donde las guacamayas acompañan mi vuelo, a la vez los turpiales se posan en mis hombros…

Y el Ávila me espera y soy feliz al recorrerlo…

Los palmeros de Chacao saludan mi vuelo…

Recorro las costas de Vargas, donde me zambullo intentando besar las aguas del mar Caribe…

Regresando otra vez a mí vuelo…

Me voy para Oriente de mi Carúpano amado…

Donde sus Carnavales me esperan y siento como que me enamoro nuevamente…

Mochima me suplica que detenga mi vuelo y acaricie sus bellezas…

Playa Colorada me dice que no olvide los días que iba de visita, que no me olvida…

Elorza me llama y sus Fiestas Patronales llegan a mí…

Mi corazón, como que danzara de alegría en mi pobre pecho…

Mientras mi persona lo único que hace es llorar…

Y él, como piloto experimentado lo único que sabe, ¡es volar!…

Y llego a Canaima donde sus bellezas naturales nos reciben como solo ellas saben hacerlo…

Los nativos me abrazan como si nos conociéramos de toda la vida…

Un niño toma mi mano y me señala el Salto Ángel (y yo no paro de llorar) …

El Tío Simón me canta "Mi Querencia" …

Gualberto Ibarreto "Anhelante" …

Luis Silva "Venezuela" …

Un Solo Pueblo "Viva Venezuela" …

Echenique Saravia "Ansiedad" …

¡Qué es esto Dios mío! (pienso pa´mis adentros) …

¡De seguro estoy muriendo!

y saben algo…

El maestro Dudamel con todos los niños de Venezuela parece como que llegaran a mí, cuando casi estoy llegando al Salto Ángel, como para que yo comprendiera, del porque amo tanto a Venezuela…

Mi corazón daba rienda suelta a su algarabía, como una locura desatada solo comparada a la verdadera felicidad…

Llora José, llora José (me susurraba una y otra vez) ...

Que conozco de sobra de tu gran amor eterno por esta bendita tierra ………………

Y saben algo…

no sé…

¿Si estoy escribiendo?…

¿Si todo fue un sueño?…

¿Si conocí el llanto de la alegría?...

No lo sé…

solo sé, que esta mañana al despertarme…

al costado de la almohada…

una orquídea me llegó de regalo……………………….

MINTIENDOLE A SIMÓN

La maestra de sexto grado con un salón abarrotado de niños.

A todos preguntaba, que estudiarían si llegaban a la Universidad.

Medicina, respondió uno, Ingeniería, contestó otro, Música, dijo una niña…

Entre risas y carcajadas soñaban con el futuro…

Cuando le llegó el turno a uno de ellos, él niño se paró con su rostro serio.

Su voz fue como si retumbara en todo el salón, sus palabras parecían brotadas del alma.

"Yo quiero ser el más grande de todos los mentirosos" dijo el niño.

La profesora indignada, casi gritando le dijo: Muchacho, ¿qué falta de respeto es esa?...

Vamos inmediatamente a la dirección… Mañana no entras si no vienes con tu padre.

Tomo al niño por el brazo, para llevarlo fuera del salón…

casi llegando a la puerta, el compañero que se sentaba junto a él le gritó:

"Pablo José… ¿Por qué quieres ser el más grande mentiroso?"

La maestra se entre paró como dando un chance al acusado.

El niño queriendo dar una explicación, comenzó su defensa:

Todos ustedes, compañeros, hablaron de sus sueños en el futuro…

Pero yo solo sueño poder volver al pasado.

Regresar a Santa Marta, llegar a la morada de San Pedro Alejandrino…

Cuadrarme como todo un soldado frente al Libertador.

En su lecho de muerte… En su agonía…

Sintiendo mi alma desgarrándose por dentro… Por mentirle a Don Simón.

"Mi General Simón Bolívar… Traigo un mensaje urgente del General Páez….

Le pide perdón a Usted Libertador.

Puso entre rejas a todos los traidores, aquellos que difamaron a su ilustre persona…

Le desea de corazón que mejore su salud para poder rendirle tributo…

al Libertador de los pueblos oprimidos… al Libertador de Libertadores."

Entonces mi relato, se volvería la más hermosa de todas las mentiras…

al ver el rostro de Bolívar con un dejo de alegría.

En ese momento, para mí no importará la verdad o la mentira…

Será todo por Don Simón, que quizás por un instante se olvide de la muerte.

Quiero verlo gritar nuevamente, impartiendo ordenes, aunque sea delirando.

"Cambiaría su agonía por unos días de alegría"

Hacerme su amigo…

"Don Simón, cuéntame… cómo fue el juramento de Monte Sacro".

En su rostro vería otra vez regresando la pasión.

"General, cómo fue la Carta de Jamaica… La Batalla de Carabobo… La de Boyacá…

Cuénteme de su amor por Palomo"

Sacaría de mi morral una camisa bordada con las manos de mi madre…

(Para cuando llegue el final) pidiendo perdón por cambiar la historia.

Trataría de borrar de su mente, las palabras que aún retumban en mi alma y cada vez que las recuerdo, no puedo contener el llanto:

"¡¡¡MI GLORIA MI GLORIA!!! ¿POR QUÉ ME LA ARREBATAN?...

¿POR QUÉ ME CALUMNIAN?¡¡¡PÁEZ, PÁEZ!!!

ME ULTRAJÓ EN UNA PROCLAMA, FUE COMO MARIÑO, SIEMPRE MI ENEMIGO, ¡¡¡SANTANDER!!!"

El niño al terminar su relato, mirando a su maestra con lágrimas en los ojos, casi reclamando le dijo:

¿Por qué maestra?... ¿Por qué no le mintieron?.......

 

(…) Servando espero no haberte aburrido con mis mamarrachos…

Antes de despedirme te contare un secreto, todos estos escritos…

Mientras los escribía…

Lloraba a mares….


 



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José Varela


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