El vientre de Palestina

¡Bendito sea el fruto de tu vientre Palestina,

que pares mártires dispuestos al sacrificio,

para regar con su sangre la tierra de su Patria…!

¡Mientras con la fuerza vital de tus entrañas,

caminas en tu calvario con la corona de espinas,

que te ciñeron los mercaderes sin credo!;

¡Los que su codicia no sacian monedas de plata,

y su fe sacrificaron en suntuosos templos,

donde veneran ídolos dorados y no la palabra sagrada…!

¡Y ahora ostentan el poder de la avaricia,

como si fuera un mandato divino

para tu exterminio…!

¡Aquellos que con arrogancia,

desoyeron la voz que clama en el desierto,

y desdeñaron las enseñanzas de aquel manso varón!,

¡Que fue bautizado en las aguas del Jordán para predicar el amor al prójimo,

como el camino inequívoco de la humanidad!

¡Oh madre Palestina que ofrendas al cielo,

con los cuerpos martirizados de tus hijos e hijas,

para gloriar al Profeta que consagró tu Tierra Santa;

¡A la peregrinación de los justos,

sometidos a la voluntad Superior

del Misericordioso y Compasivo Allah!

¡Oh pueblo heroico…!

¡Que con el ejemplo de tu sangre en carne viva, multiplicas la simiente en la que se arraiga y perpetúa, la noble causa que te sustenta!;

¡Y renace en frutos de esperanza que se fecundan dentro y fuera de los muros que te aprisionan, como inhumana y aberrante cárcel a cielo abierto!;

¡Bajo el resguardo y la complicidad

de los poderes que hoy dominan el mundo!;

¡Y ante la mirada ruidosamente silenciosa,

de los que vociferan por una libertad de tinta y de papel!;

¡Mientras manipulan la verdad y cercenan,

y desfiguran en redes digitales el derecho a la información!

¡Hazles saber a los inicuos del Sanedrín…!

¡Que exhiben el genocidio diario de tu pueblo, como cruel aval de confianza, como cancerberos de los inmorales poderes imperiales a los que sirven, que…!

¡Palestina seguirá viva ,

y nunca será vencida en su lucha por la libertad!

¡Porque en ti ha sido plantada

la herencia del árbol primigenio de la vida!;

¡Y la savia que de él fluye,

nutre la sangre que corre por las venas de tus mártires!

¡Que vuelven y volverán una y otra y mil veces al puesto de batalla…!

¡Aunque inmolados sean sus cuerpos por balas de metralla…!

*El autor fue activista del movimiento obrero de izquierda en Ciudad Guayana (Edo. Bolívar), y activador social en las comunidades de esa entidad (por varios años de las décadas del 70 y 80), y posteriormente en el Municipio Arismendi (El Morro de Puerto Santo) del Estado Sucre, de donde es nativo; es comunicador social desde esa época, ejerciendo como reportero y redactor en varios medios impresos y radiales de Carúpano; es titulado como técnico en Trabajo Social y Abogado.

 

fabianjas@gmail.com



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1164 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter