El sociólogo y analista político Oscar Schemel ha sido constante al interrogar a sus invitados en su programa "Análisis Situacional" sobre: ¿Cuál era el modelo económico del gobierno? Hasta el domingo 30 de julio pasado de este año, nadie había respondido directamente esa pregunta y otros evadían dar respuesta. Sin embargo, en el referido programa del 30 de julio se expuso una definición que pretende resolver la incógnita. Se trata entonces, según Schemel, de un "Nuevo modelo económico Bolivariano y humanista" y, en ese contexto afirma, dirigiéndose a su interlocutor de ese día "…(el gobierno) mira ahora hacia el sector privado." Se pudiera inferir, del marco de esa entrevista, que se estuviera haciendo referencia o comparación con un modelo precedente de contenido diferente que se ha dejado atrás o se está dejando atrás. Con el respeto que me merece el moderador, tales afirmaciones pudieran hacer nacer la idea o prejuicio, que bajo el gobierno del comandante Chávez lo contrario era lo que regía, vale decir, lo que se está dejando atrás. Pudiera no ser esa la intención de ese programa específico de Sala Situacional. Sin embargo, tan interesante entrevista ofrece a los "intelectuales" de la oposición, argumentos para afirmar que efectivamente se está dejando en el pasado un modelo de control sobre los medios de producción y en los "intelectuales" de la izquierda oposicionista, la conseja de que se ha abandonado el legado del "modelo" económico anti neoliberal burgués de Chávez.
Aceptando esas interpretaciones que pudieran surgir, conforme se expuso anteriormente, las mismas constituyen una distorsión intencionada o no de la realidad. Se olvida y hasta se niega que, las expropiaciones y ocupaciones que se realizaron bajo aquel gobierno fueron la reacción o defensa necesaria consecuencia de una guerra económica abiertamente declarada contra el Gobierno de Chávez quien debía garantizar el poder del estado y la estabilidad de sus instituciones y, por ende, el orden interno, minimizando así los efectos conspirativos de ciertos sectores dentro de la actividad económica privada. Se pasa por alto el hecho de que fueron los empresarios quienes encabezaron el golpe de estado del 2002, ordenaron boicotear la producción y comercialización de bienes de consumo de primera necesidad, asumieron el acaparamiento, convocaron a paro tributario, es decir, a no pagar los tributos, etc., en pocas palabras, quebrar económicamente al estado. Por lo que, aquellas medidas, en su mayoría y las más significativas, eran coyunturales de reacción y contraataque y no la imposición de ningún modelo económico. El sistema económico en Venezuela no puede ser modificado, anulado o derogado por voluntad particular; ello ni se hizo ni se pretendió bajo el mandato de Chávez y no se ha hecho ni se ha pretendido hacer bajo el gobierno de presidente Nicolas Maduro.
El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se encuentra contenido en el capítulo 1 del título VI (Del Sistema Económico) de nuestra constitución nacional, en estos términos (Art. 299): " El régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela se fundamenta en los principios de justicia social, democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente, productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. el estado, conjuntamente con la iniciativa privada, promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del país, garantizar la seguridad jurídica, solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una planificación estratégica democrática, participativa y de consulta abierta."
De allí que, el sistema económico por su naturaleza es inmutable en su expresión primaria: Producción, distribución, comercialización y consumo (mercado) y el subsistema financiero. Por su parte, el régimen económico lo constituyen los principios y normas reguladoras de ese sistema en todas sus fases, y, en cuanto al modelo, en el caso venezolano, este es inclusivo y participativo y, por tanto, social.
Es necesario, por otro parte, diferenciar lo que constituye el sistema de producción, su régimen y modelo económico con la administración de las riquezas de un estado. En relación a este último punto, las riquezas del país son de todos los venezolanos y venezolanas y la administración de las mismas la ostenta el Gobierno Nacional quien debe distribuirla de manera eficiente en servicios y políticas púbicas para garantizar la mayor suma de facilidad posible a los ciudadanos y ciudadanas.
Por tanto, la actividad económica productiva del sector privado es independiente de la actividad productiva y administrativa de las riquezas del estado y, en consecuencia, no puede esperar el sector privado que sus actividades empresariales sigan siendo financiadas por el producto de la explotación de las riquezas de la nación. Bueno, y si no se financia como así ellos los esperan, resulta que estamos en un modelo económico comunista.
Abogado
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