Cómo un migrante venezolano terminó tiroteado por el ICE en Mineápolis

La policía revisa las afueras de la casa de Sosa Celis al norte de Mineápolis después de los hechos.

La policía revisa las afueras de la casa de Sosa Celis al norte de Mineápolis después de los hechos.

Los recientes asesinatos de la escritora y poeta Renee Good (37 años) y del enfermero y activista Alex Jeffrey Pretti, también de 37 años, a manos de agentes del ICE en Mineápolis (Minesota), sumados a la contradictoria muerte de Geraldo Lunas Campos ocurrida el pasado 3 de enero acaparan exponencialmente el ámbito de la mediática mundial, pero no dejan pasar el extraño caso de Julio César Sosa Celis, el venezolano baleado en una pierna durante un confuso y violento enfrentamiento en la misma ciudad el 14 de enero pasado.. 

El lugar exacto del incidente se encuentra en las inmediaciones de la intersección de North Sixth Street y North 24th Avenue. El hecho ocurrió específicamente en el exterior del dúplex donde vivía Sosa junto a su familia, después de que intentara ingresar a la vivienda tras ser perseguido por agentes de ICE.

El disparo se produjo durante un forcejeo derivado de una parada de tráfico por un caso de identidad equivocada, ya que los agentes buscaban inicialmente a otra persona. El venezolano recibió un impacto de bala en la pierna. Fue trasladado al hospital con lesiones que no ponían en peligro su vida.

El cruce de la avenida 24 y la calle Norte 6 en Mineápolis donde se inció la presecusión.

Un momento de la noche del 14 de enero durante el enfrentamiento del ICE con la comunidad de Mineapolis cerca de la casa de Sosa Celis.

Sobre este caso como en el de muchas otras víctimas de la política antinmigración del segundo gobierno de Trump, se construyen versiones y se elaboran narrativas para, en cierta medida, justificar las acciones extralimitadas del ICE. El objetivo, por muy descabellado que parezca, es fabricar el consentimiento en la opinión pública, lo que no es otra cosa que, hacer del victimario la víctima.

El relato describe el incidente donde resultó herido Julio César Sosa Celis como ocurrido tras una parada de tráfico — cierre de vías — que desató protestas y fuertes enfrentamientos entre agentes de inmigración y manifestantes en Mineápolis. En la mayoría de las notas de agencias de noticias, el venezolano es etiquetado como un inmigrante ilegal», se dice que ingresó a EEUU en 2022 aunque otras notas refieren que fue en 2023, quien tenía antecedentes penales por conducir sin licencia y por dar un nombre falso a un agente.

El indefenso ICE

Según la Cadena Telemundo, el incidente donde fue herido Sosa, según lo describió el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), ocurrió de la manera siguiente: “a Sosa Celis (se le identificó) como el objetivo de una «detención de tráfico selectiva» cuando iba acompañado de otros dos inmigrantes venezolanos identificados como Alfredo Alejandro Aljorna y Gabriel Alejandro Hernández Ledezma, también indocumentados y que ingresaron a Estados Unidos en 2023”. Luego se señala que Sosa huyó de la parada de tráfico en su vehículo para posteriormente chocar contra otro vehículo estacionado y después continuar su huida a pie.

Julio César Sosa Celis fue detenido junto a los también venezolanos Alfredo Alejandro Aljorna y Gabriel Alejandro Hernández Ledezma.

El mismo portal afirmó que Aljorna y Hernández “emboscaron” y atacaron con «una pala de nieve y un palo de escoba» al agente de migración mientras efectuaba el arresto de Sosa. Sigue la nota indicando que, en el forcejeo, Sosa se soltó y comenzó a golpear al agente con una pala o un palo de escoba, según quedó registrado en el comunicado del DHS. El comunicado continúa relatando que el agente del ICE disparó en defensa propia porque «temía por su vida» y era «emboscado» por los tres inmigrantes venezolanos. Finalmente, el relato del DHS refiere que los tres sujetos regresaron corriendo y se resguardaron en el interior del apartamento. El ICE arrestó con éxito a los tres inmigrantes indocumentados.

El FBI contra el DHS

El pasado 22 de enero el portal del Minnesota Star Tribune titula abre una nota relativa al caso de Sosa Celis con el siguiente título: El FBI revela cómo un error de identidad por parte de ICE provocó persecución y tiroteo de un inmigrante venezolano. Señala la fuente que el agente disparó un solo tiro, hiriendo a un hombre que no era el objetivo original. Así quedó asentado en la explicación proporcionada por el FBI sobre lo ocurrido esa tarde del 14 de enero en un apartamento al norte de la ciudad de Mineápolis donde resultó herido en una pierna Sosa Celis, en lo que trocó en un caso de identidad equivocada producto de los disturbios de esa noche.

La policía tapió la puerta de la casa donde vive Sosa Celis al norte de Mineápolis, donde se puede ver una ventana rota.

Así consta en la declaración jurada, el agente especial del FBI Timothy Schanz la cual contrastó con lo que alegaron lo funcionarios del DHS en un primer momento, y luego sostuvieron días siguientes, al hecho. El relato de Schanz evidencia que el intento de control de tráfico realizado por dos agentes de ICE no estuvo comprometido directamente Sosa Celis.

Registros recientes respaldan lo publicado por el Minnesota Star Tribune, aunque todavía no se ha divulgado la identidad del agente responsable del disparo. La declaración jurada, presentada el 16 de enero y hecha pública antes de la audiencia de detención de los venezolanos Sosa Celis y Aljorna el 21 de enero, indica que ambos están acusados de agredir a un oficial federal.

Sosa Celis y Aljorna son amigos desde hace tiempo, trabajaban como repartidores de Door Dash y, según el DHS, ingresaron ilegalmente a Estados Unidos en mayo de 2023. Sosa tuvo estatus de protección temporal (TPS), pero su situación migratoria actual es incierta. Ambos vivían en el último piso de un dúplex en el norte de Mineápolis junto a sus parejas de 19 años y sus hijos pequeños. Tras el tiroteo, las jóvenes fueron trasladadas a un centro de detención en Texas a la espera de audiencias migratorias, mientras que los niños fueron entregados a sus abuelas en Minnesota. Ninguna de las mujeres tiene antecedentes penales en el estado.

El juez federal Douglas Micko dispuso la liberación bajo palabra de Sosa Celis y Aljorna mientras continúa el proceso judicial en su contra. Como parte de las medidas impuestas, ambos deberán cumplir estrictamente con una serie de condiciones, entre ellas el monitoreo mediante GPS que será aplicado a Aljorna, para asegurar el cumplimiento de las disposiciones legales durante el desarrollo del caso.

Estados Unidos en llamas

No obstante, hay una dimensión adicional que resulta fundamental en el contexto de la ofensiva migratoria impulsada por el gobierno de Trump. Esta ofensiva adquiere visos de confrontación civil y militar, involucrando a grupos armados, agentes migratorios del DHS-ICE —dotados también de armamento— y efectivos de la Guardia Nacional, quienes responden directamente a las órdenes de los gobernadores estatales, en el marco del federalismo estadounidense. Las consecuencias de este escenario se reflejan en personas heridas, niños separados de sus familias y fallecimientos bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

Según AFP, durante el gobierno de Donald Trump, las muertes de migrantes bajo custodia del ICE alcanzaron niveles preocupantes, especialmente tras el fallecimiento de Renee Nicole Good a manos de un agente en Mineápolis, Minnesota, el 7 de enero. En 2025, al menos 30 personas perdieron la vida en centros de detención de ICE, la cifra más elevada desde 2004, mientras que solo en los primeros días de 2026 se reportaron cuatro muertes adicionales de hombres de entre 42 y 68 años, originarios de Honduras, Cuba y Camboya. Este incremento coincide con un aumento exponencial de detenciones, pasando de 36,000 adultos en diciembre de 2023 a más de 68,000 al cierre de 2025.



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