El mayor empeño

El mayor empeño de la oposición golpista está en conseguir el respaldo
de la Fuerza Armada Nacional. Todo discurso, toda campaña informativa de
los medios, toda propaganda, todo acto está dirigido a volver al pasado a
cualquier costo y por cualquier medio. El mayor empeño de la oposición
está en volver, volver ¡Volver!
Volver a la Constitución de 1961 y de un plumazo borrar las conquistas
sociales y políticas contenidas en la Constitución Bolivariana y las Leyes
Habilitantes.
Volver a la entrega de la soberanía y la renuncia a la
autodeterminación, para caer en el aplauso a las políticas guerreristas
en Afganistán, Irak, Colombia y dondequiera que pretenda el Imperio llevar
su geopolítica de venganza, expansión y acorralamiento.
Volver para que los campesinos continúen siendo parias en su propia
tierra; para mantener el latifundio, capricho y solaz de la burquesía
agraria; para impedir que los habitantes de las barriadas populares
reciban la propiedad de ese pedazo de tierra donde construyeron su
vivienda.
Volver a la meritocracia entreguista de PDVSA, apátrida, enemiga de
la nación y del Estado; a la desnacionalización, a los privilegios y la
sin razón. Al Estado dentro del Estado.
Volver al dominio de los importadores y acaparadores de los bienes de
consumo masivo; al dominio de los intermediarios que encarecen los
productos de primera necesidad; a la especulación de la banca con los
"créditos indexados" y el "giro balón."
Volver a la pesca de arrastre que destruye los fondos marinos,
enriquece a unos pocos y arruina la pesca artesanal fuente de trabajo de la
población que habita los litorales marinos o las márgenes lacustres y
fluviales.
Volver a los cargos de elección popular sin el Referendo Revocatorio,
novedoso instrumento constitucional que acicatea el desempeño en el cargo,
acorta el turismo en los puestos de la administración pública, liquida
las mediocridades consagradas, castiga la traición de los tránsfugas.
Volver a la discriminación entre civiles y militares; a la Fuerza
Armada represiva al servicio de la oligarquía; a la negación de la
participación de los militares en las decisiones electorales y de nuevo
regresen a ser los eunucos de la política; a la Fuerza Armada encerrada en
los cuarteles en lugar de coadyuvar a la solución de los problemas urgentes
de las comunidades.
Volver a la administración por cúpulas partidistas de los
presupuestos municipales, sin la decisión de las asambleas populares,
conforme a las prioridades de cada comunidad.
Volver a la negación de la organización popular autónoma, ajena a los
partidos políticos; a la destrucción de todo intento de organización
económica donde las comunidades inventan sus redes de producción,
distribución e intercambio en salvaguarda de los intereses de las mayorías.
Volver a las cúpulas que en el pasado impedían los cambios; impedían
las decisiones de las mayorías en la lucha contra la pobreza.
Volver, con la frente marchita de un pasado que huye y un presente
golpista y fascista, por el sólo empeño de volver, volver ¡Volver!


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Leon Moraria

Nativo de Bailadores, Mérida, Venezuela (1936). Ha participado en la lucha social en sus diversas formas: Pionero en la transformación agrícola del Valle de Bailadores y en el rechazo a la explotación minera. Participó en la Guerrilla de La Azulita. Fundó y mantuvo durante trece años el periódico gremialista Rescate. Como secretario ejecutivo de FECCAVEN, organizó la movilización nacional de caficultores que culminó en el estallido social conocido como el ?caracazo?. Periodista de opinión en la prensa regional y nacional. Autor entre otros libros: Estatuas de la infamia, El Fantasma del Valle, Camonina, Creencia y Barbarie, EL TRIANGULO NEGRO, La Revolución Villorra, los poemarios Chao Tierra y Golongías. Librepensador y materialista de formación marxista.

 leonmoraria@gmail.com

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