El PSUV. Nueva estructura y el militante revolucionario comprometido

Mirando hacia los tiempos futuros y hacia las nuevas formas de enfrentar los retos de transición hacia el socialismo, el Partido Socialista de Unido de Venezuela (PSUV) recientemente definió una nueva estructura de su Dirección Nacional; de allí que por la esencia y la vitalidad del compromiso, el militante revolucionario está en el deber de formarse, capacitarse, actualizarse y enriquecer sus conocimientos sobre la teoría política y revolucionaria. Debe aprender constantemente, a partir de sus propias experiencias, para lograr las metas en base a objetivos establecidos y con habilidad revolucionaria proponer estrategias racionales para un mejor desempeño en la actividad política.

El militante revolucionario comprometido es un lector disciplinado y toma el estudio y la formación como una misión permanente, siempre con la actitud del compromiso por el partido y por la patria; siempre anda de buen ánimo, es positivo y de un enorme entusiasmo, actuando en los términos de la solidaridad, procurando estar actualizado con la política y los temas de interés local, regional, nacional e internacional; lee y revisa sobre los últimos acontecimientos, es observador racional de los problemas, con una percepción para plantear soluciones asertivas.

El militante revolucionario comprometido piensa en los términos de la prioridad y la planificación, con la visión de la eficacia y la eficiencia; es activo y ganado para la lucha y para las victorias. No se detiene ante las derrotas y tiene una alta autoestima; es seguro y firme, con mucha seguridad en sí mismo, considerando que todo problema tiene solución; por ello luchan con fuerza, voluntad, persistencia y aguante para lograr la solución; sabe escuchar a su pueblo, a su gente y a sus camaradas. Aprende de los demás y valora altamente el trabajo de sus camaradas, es un aportador nato de las ideas creativas, trabaja en equipo por y para las comunidades, el partido, la revolución y la patria. No le teme a la crítica y busca siempre consolidar sus fortalezas.

El militante revolucionario comprometido evalúa, pero también se autoevalúa permanentemente, corrigiendo los errores de su práctica política y mejorando su actuación; es equilibrado en su vida personal y en la vida política de militante; posee cualidades altamente revolucionarias enmarcadas en la ética, la responsabilidad; además de estar comprometido con los proyectos creativos e innovadores, que contribuyan a crear un mayor bienestar; por ello es prudente, discreto, equilibrado, disciplinado, al servicio de la causa revolucionaria.

Es de vital importancia para el partido, para la patria y para la revolución, contar con una militancia revolucionaria comprometida que asuma los retos de la resistencia, el renacer y el revolucionar; y así, juntos, transitar hacia la ruta de la victoria en todos los escenarios, seguros y firmes hacia el socialismo como proyecto político y proyecto de vida del pueblo venezolano. Queremos una militancia más comprometida, más revolucionaria, más crítica, más ganada para la lucha, el combate y la victoria.

Ahora bien, todo ese perfil se consolida cuando te brindan la oportunidad de ejercer esa militancia, de ponerla en práctica al servicio del proyecto revolucionario; porque a veces solo somos militantes de acompañamiento y lo demás se diluye en quedar bien a alguien que se aprovecha de todo el trabajo y el potencial del verdadero militante. La revolución es con el pueblo, donde habla la voz del militante. ¡Qué así sea!

*Politólogo, MSc. en Ciencias Políticas.

 



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Eduardo Marapacuto


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