Crítica a la historia del pensamiento de la raza humana

En todas las épocas de las que se tiene memoria histórica, existen indicios de memorias y costumbres transmitidas de generación en generación por diversos medios, así se fue formando la teoría que dio origen a la filosofía y a su vez, por la pasión de los actores, el surgimiento de la ideología.

Con toda la carga de fábula y leyenda que a ocupado a todos los historiadores tratando de interpretar códigos de lo incierto, haciendo creer que es verdad situaciones que quizás nunca ocurrieron e ideas que en el pasado fueron consideradas mentiras.

Así fue formada la actual raza humana, de la mentira que alguien pensó o escribió, fabricaron historias del bien y el mal, de ángeles y demonios para idolatrar la mentira de la clase dominante en la época que fue formulada dicha idea.

No es casual la coincidencia de manuscritos como la Biblia y otros documentos más antiguos de origen sunerio que ponen en duda la existencia del jardín del Edén hasta del mismo Jesús pero lo que si es objeto de adoración hasta la actualidad son las teorías contradictorias de Creación y Evolución.

Dentro de nosotros mismos existe un complejo sistema objetivo y subjetivo de la realidad, nos cuesta creer muchas ideas y optamos por hacer militancia con las que nos conviene o se parece a lo que somos pero muy en el fondo, él ser humano ha perdido su propia identidad.

La ciencia y la tecnología nos ha inculcado ideas tan absurdas que si nos hacemos un autoanálisis, encontraremos que somos la imitación de patrones de conducta de nuestro entorno o de algún programa de TV.

Exactamente ahí radica el origen del problema histórico que tenemos, porque donde una persona nace, la historia, cultura y costumbres, ejercen una influencia de tal manera que se parece o se quiere parecer a su entorno.

Dios y el Diablo fueron figuras creadas a partir de la mitología: uno como Creador y otro, como la oposición al bien pero si observamos el asunto desde una perspectiva racional, cada espacio geográfico de lo que hoy conocemos como país, tienen su propia manera de adorar o dudar de la existencia de ambos.

El Dios del antiguo testamento es descrito por los autores de la primera parte de la Biblia como el Padre Creador del cielo y de la tierra pero también como un Dios de la guerra que mataba pueblos enteros como lo ocurrido en el diluvio, Sodoma y Gomorra y todas las guerras reseñadas en sus páginas, mientras el nuevo testamento lo describe como un Dios benévolo que envió a su hijo para que se hiciera mártir para salvar la humanidad.

Antes de la colonia, en América existían pueblos que tenían su propia historia, cultura y costumbres, no conocían al Diablo, pero al llegar los españoles, venían también los misioneros para "adoctrinar" a nuestros antepasados con sus ideas de Dios, el Diablo, el cielo y el infierno.

De lo anterior se desprende ahora el tema que nos ocupa, la filosofía y la ideología como herramientas para la dominación de la humanidad.

Así como mucha gente profesa sus creencias políticas y religiosas categorizadas como Fe y Confianza en la utopía, nosotros podemos dudar de ellos y buscar la verdad.

Una verdad que nos trasciende en tiempo y espacio, que nos libere de los demonios inculcados que nos escamoteo nuestra identidad y para mirar al universo, solo basta mirar dentro de nosotros.

El simple hecho de que unos crean que fuimos hechos del polvo y por eso volvemos al polvo, o que otros crean que somos la fase superior de la evolución del mono, es asunto de ellos vivir y morir en la fantasía de quienes formularon la teoría, filosofía e ideología que sustenta esa matriz de opinión, lo que nos debe ocupar a buscar la verdad sin prejuicios.

Pero la tarea no fue, no es y tampoco será fácil, tener que hacer un esfuerzo con las herramientas que tenemos, por ejemplo; la palabra, la palabra es resultado del pensamiento y ambas de la creatividad del ser humano.

Pero la es palabra el instrumento fundamental de los teóricos y sin ánimos de ofender, todos los filósofos e historiadores fueron los primeros en escamotear la verdad, cada uno dijo lo que le convenía desde su ego o desde el ego del grupo social al cual perteneció porque su fin era la hegemonía en su momento aunque muchos trascendieron en el tiempo y espacio hasta la actualidad.

Un ejemplo patético es un evento en el cual están dos bandos en pugna, cada uno al final contará su propia versión del suceso, el que ganó y el que perdió.

Nosotros somos portadores de la vida y una inteligencia que ha sido capaz de producir grandes invenciones como la tecnología de la información y la robótica pero está inteligencia se ha focalizado en investigaciones fuera del planeta, la industria armamentista y la división geográfica del mundo, en la división geográfica del planeta operan los grupos que, bajo el auspicio de la filosofía, ideología y teoría, dominan a sus pueblos para beneficio de la secta que representan.

Si está inteligencia se ocupará de las necesidades existenciales de los pueblos, no habría hambruna, si está inteligencia se ocupará de los grandes temas como el calentamiento global y la conservación del medio ambiente, el mundo sería un paraíso pero no, ellos prefieren hacer grandes inversiones económicas y ocupar la ciencia y tecnología para demostrar poder bélico y demostrar que están en otros planetas buscando algo que siempre ha estado entre nosotros, los ciudadanos universales.

Basta con leer relatos antiguos para observar que si en algo coincidieron todos los escritos es en la existencia de seres con cualidades sobrenaturales, muy inteligentes, guerreros y creativos, por eso la batalla descrita como la lucha entre el bien y el mal está muy mal contada por aquello de que muchas cosas que en el pasado fueron aceptadas como verdades absolutas,hoy son mentiras y viceversa.

Somos cuerpo, alma y espíritu de acuerdo a los conceptos tradicionales, esto nos da la capacidad sobrehumana para desarrollar las habilidades del pensamiento y la creatividad pero es necesario desintoxicar nuestras neuronas de las ideas absurdas que nos impiden ser nosotros mismos.

No existe lo que fue creado en nuestra cabeza hasta que lo asumimos como verdad absoluta, porque con esa fuerza se hace posible lo imposible.

Los experimentos a los que fue sometida la humanidad para probar medicamentos para enfermedades "creadas" por ellos mismos se les fue de las manos, ahora mismo están desesperados tratando de buscar un culpable y lógicamente, ya lo tienen, están preparando el imaginario colectivo mundial para convencerlos de que existen los extraterrestres y que son una amenaza para la humanidad.

Lo que hay de cierto es que los seres de otros mundos no necesitan invadir la tierra, siempre han estado con nosotros, viene la gran batalla por la verdad y la vida que desnudara toda la filosofía y la ideología dominante que solo nos trajo la gran tragedia vivida por la humanidad desde la historia del pensamiento de la raza humana hasta el día de hoy.



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Edwin Martinez Espinoza

Secretario General PPT Cabimas, Zulia.

 edwinmartinezespinoza@gmail.com      @juanparao

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