Cáscara Amarga 458

Algo y nada

El algo y la nada, similaricadentes y diferentes. El algo y la nada, han de estar en la teoría especulativa matemática impecable implacable razonada hipotética afirmativa existencial de algo visible ya y de la nada invisible ya, en un mundo plagado de contradicciones budaianas, en un mundo plagado de sucesivas armónicas simultáneas contradictorias heraclitoianas de palabras pareadas paradójicas, a saber, el dicho y el hecho, el hecho y el Derecho, de un difuminado continuo espectral trecho estrecho arrecho dividido en infinitos trechos estrechos arrechos, ahora y siempre a mas y a más, entre el algo y la nada. El algo y la nada, casos correlativos límite límbico contorno contradictorios caliginosos, de equilibrio dinámico dialéctico difuso, en el medio maleoiano profundo, como si fuera entre el ser y el no ser de los Veda, entre el somos y el no somos de Heráclito, entre el exceso y el defecto de Aristóteles, entre el tercio excluso y el tercio incluso de Maleo, entre el universo expansivo einsteiniano y el universo contractivo maleoiano, entre la onda y la partícula de Niels Bohr, entre el vacío y el agujero de Paul Dirac, entre lo visible y lo invisible de San Pablo, entre la tesis y la antítesis de Hegel-Marx, entre lo consciente y lo inconsciente de Cirigliano-Villaverde.

Con digresión y sin digresión, el algo y la nada, similaricadentes y diferentes, en difumino continuo espectro como frontero ojo del culo y las abultadas nalgas de don Francisco de Quevedo, que han existido ya, existen ya, y, existirán ya, en el aquí y en el ahora, y, que Maleo como don Francisco de Quevedo, ha sabido que hoy es siempre todavía, y que ahí no hay ningún peo. El algo y la nada, han de estar en la teoría especulativa matemática impecable implacable razonada hipotética afirmativa existencial de algo visible ya y de la nada invisible ya, en un mundo plagado de contradicciones budaianas, en un mundo plagado de sucesivas armónicas simultáneas contradictorias heraclitoianas de palabras pareadas paradójicas, a saber, del dicho y del hecho, del hecho y del Derecho, de un difuminado continuo espectral trecho estrecho arrecho dividido en infinitos trechos estrechos arrechos arrechitos. Entre el algo y la nada, ha de haber un medio nadieiano profundo como si fuera la sobriedad de Polifemo y la borrachera de Polifemo, en el Odiseo de Nadie de Ulises del poeta griego Homero. Luego ha de decirse que entre el algo y la nada ha de estar el medio nadieiano profundo, que deviene de La Odisea de Homero y el mundo de los cíclopes, en donde el humor del poeta, hácese sentir, cunando Ulises, achicopala al cíclope Polifemo, en la difuminada borrachera continua ciclópea, con vino puro seguro de más de cuarenta grados de la bota de Ulises, en que secuestrado estaba Nadie, que fue como cuando hízose llamar Ulises, ante los cíclopes secuestradores sabihondos. Y, Nadie, endenantes, le destruyera, con un certero gigantesco lápiz mongol incandescente puntero puntual apuntador, el único ojo frontino titánico, y quedara el ciclope ciego gritando: "¡Nadie me jodió! ¡Nadie me jodió!…" A lo que los demás pares gigantescos contornados, no le pararon bola, a semejante llanto, en diciéndole colosales altisonantes palabras: "¡Si nadie te jodió! ¡Si nadie te jodió! ¡Entonces sea dicho! ¡¿Para qué nos llamas!? ¡¿Para qué nos llamas?! ¡Rolimingo de Guaidó! ¡Rolimingo de Guaidó!" Y, endespués, en viva cóncava barriga ovina, Ulises, atado escurridizo invisible trascendental, huyera fuyera y fuera a Lotófagos, propincuo ya al regreso a Ítaca. Hogaño y ahora, el algo y la nada aspectos límbico antagónicos ambiguos, con el medio nadieiano profundo al través y en de por medio por la calle de en medio, en que trascendiera, Nadie, cual y cuan síntesis de entre tesis y antítesis, hacia la deseada conceptuada ínsula Ítaca del encuentro con su preciosa dulce dulcinea Penélope, en veinte años de travesía odisea, en que con navegada aguja Penélope, tejía y destejía, como si fuera el algo y la nada, por entre el medio nadieiano profundo, asina asín ansí así como si fuera entre la sobriedad de Polifemo y la borrachera de Polifemo en el cleuasmo quiasmo río efesoíta, en que margullen, el algo y la nada.

Con concordancia y sin concordancia, el algo y la nada, similaricadentes y diferentes, han de estar en la teoría especulativa matemática impecable implacable razonada hipotética afirmativa de algo visible ya y de la nada invisible ya, en un mundo plagado de contradicciones budaianas, en un mundo plagado de sucesivas armónicas simultáneas contradictorias heraclitoianas de palabras pareadas paradójicas, a saber, del dicho y del hecho, del hecho y del Derecho, de un difuminado continuo espectral trecho estrecho arrecho dividido en infinitos trechos estrechos arrechos arrechitos. Y, al través y en de por medio por la calle de en medio el medio nadieiano profundo, asina asín ansí así como si fuera entre la sobriedad de Polifemo y la borrachera de Polifemo en la Odisea del poeta greco aedo guerrero incólume, de La República de Platón, Homero. El algo ha de ser comparado con la nada y la nada ha de ser comparada con el algo, como que son casos correlativos límite contradictorios caliginosos complementarios congruos coordinados, y, esa característica, de complementarios congruos coordinados, es del equilibrio dinámico dialéctico difuso, es de las sucesivas armónicas simultáneas contradictorias de las palabras pareadas paradójicas heraclitoianas, asina asín ansí es el medio nadieiano profundo equilibrado del algo y de la nada del poeta griego Homero. Luego, para la física, el movimiento de algún cuerpo respecto de otro cuerpo, es correlativo, ha de estar vinculado al algo y a la nada, al vacío y al agujero de Paul Dirac, esto es, para la física, el movimiento de un solo y sólo corpo cuerpo masivo visible, tiene su correlativo, a una, solo y sólo, a una nada corpórea corpulenta masiva invisible, y, al través y en de por medio por la calle de en medio, de lo visible y de lo invisible, del algo y de la nada, al medio nadieiano profundo, por la misma circunstancia teórica especulativa matemática impecable implacable razonada hipotética afirmativa existencial de la última instancia, de que algo visible existe ya y de que la nada invisible existe ya, como si fuera del entendimiento y de la estética ética espiritual de la filosofía de las 4E, en un mundo plagado de contradicciones budaianas, en un mundo plagado de sucesivas armónicas simultáneas contradictorias heraclitoianas de palabras pareadas paradójicas, a saber, del dicho y del hecho, del hecho y del Derecho, de un difuminado continuo espectral trecho estrecho arrecho dividido en infinitos trechos estrechos arrechos arrechitos del algo y de la nada, del vacío y del agujero de Paul Dirac, al través y en de por medio por la calle de en medio el medio nadieiano profundo de que algo visible existe ya y de que la nada invisible existe ya. El algo y la nada, casos correlativos límite límbico contorno contradictorios caliginosos complementarios congruos coordinados, de equilibrio dinámico dialéctico difuso, en el medio nadieiano profundo de Homero, en el charco cleuasmo quiasmo río heraclitoiano, en que margullen y nadan, lo visible y lo invisible, el algo y la nada.

Si el algo y la nada de Maleo, son similaricadentes y son diferentes, aspectos límbico antagónicos ambiguos, tal como el vacío y el agujero de Paul Dirac, la partícula y la onda de Niels Bohr, lo visible y lo invisible de San Pablo, lo humano y lo divino del Derecho y de la Moral Romana, del exceso y del defecto de la Moral de Aristóteles, del tercio excluso y del tercio incluso de la Lógica de Maleo. Entonces sea dicho que el algo y la nada, han de estar en la teoría especulativa matemática impecable implacable razonada hipotética afirmativa existencial de algo visible ya y de la nada invisible ya. Ergo vergo sea dicho que el algo y la nada, pertenece al continente de continentes, al cleuasmo quiasmo río heraclitoiano. Ergo vergo sea dicho que entre el dicho y el hecho, tanto como entre el hecho y el Derecho existe un trecho estrecho arrecho dividido en infinitos trechos estrechos arrechos arrechitos. Ergo vergo sea dicho que entre el algo y la nada, existe, un difuminado continuo espectral trecho estrecho arrecho.



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Miguel Homero Balza Lima


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