Ay Jesús Puerta, hijo de mi alma



Estaba esperando Chela, por la parte IV (y última) de los artículos que Jesús Puerta ha venido publicando en Aporrea. Al ir leyendo estos trabajos, la ansiedad entro en mi cabeza y no he podido estar tranquila ni en la mata de mamey ni en la frescura de la mata de pandelaño.

Estos tres trabajos de Jesús (y los otros también) son como una gran ventana. Te ofrecen la oportunidad de una mirada aguda a todo esto. Te permiten Chela, observar una situación, que nunca es muy agradable verla y sentirla en carne propia.

¿Qué situación es esa Chucha?

Chela, como te he dicho muchas veces, uno no lee con la mente en blanco. Cuando aborda la actividad de la lectura, uno tiene ahí muy cerquita su mapire de ideas y lo va usando y va procesando cosas. Leer es como la actividad que realiza un trapiche; una va moliendo cosas.

Mira Chela, en la parte I, Jesús Puerta anoto una a situación, que en la parte III vuelve a planteárnosla y esa situación, que parece no muy importante, tiene en su peso en el cálculo de lo que yo ahora pienso es una estafa con oferta engañosa. Jesús Puerta en esta parte I, sostuvo esta idea, que en la parte III, llama premisa:

“ (…) he llegado a la conclusión de que el mejor gobierno que puede tener Venezuela en estos momentos, es aquel que logre parar la hiperinflación y reanimar las industrias y la producción agrícola. Si no se logra esto, en un año plazo, el país profundizara su desintegración hasta la práctica extinción”. www.aporrea.org/trabajadores/a302564.html

Jesús habla de parar la hiperinflación y yo Chela, que no soy ni economista y si, una cotorra margariteña que hemos sido acosada fuertemente, soy de la idea, que si la revolución hubiese sido revolución desde el comienzo, pudo evitar esta hiperinflación. No evitarla con el primer plan socialista, comenzó agarrar camino la estafa y la oferta engañosa que ahora sufrimos con una hiperinflación. La estafa ya hoy es una estafa agravada, como dicen los jurisconsultos.

Te entiendo Chucha y entiendo al amigo Puerta. Fíjate Chucha, Puerta acude a Maza Zavala, Héctor Malavé Mata y Domingo Alberto Rangel y nos habla de un enfoque estructural para entender la inflación y la hiperinflación. No es sólo entenderla y ahí está otro elemento importante de estos trabajos de Puerta. Este enfoque estructural y viendo el problema, desde esta ventana que nos ofrece Jesús, salta la vista otra estafa, que nos afecta en un grado mayor que la primera. Resulta Chucha, que esta “revolución” se nos ha vuelto una estafa un poco cretina. Tanto patriotismo, tanta supuesta patria grande Chucha y las luces de la revolución están debatiendo un grave problema con las armas teóricas del capitalismo. ¿Miseria Chucha? Ya entiendo porque el tun-tun de la “guerra económica”.

Chela, esta falta de fundamento propio para comprender los problemas con una visión estructural, es parte de otra estafa. La estafa no se muestra sólo en esta manera de analizar la inflación/hiperinflación. Alcanza también para ver que las políticas que se produjeron para fomentar el nuevo modelo productivo, incluido en el Primer Plan Socialista. Nuestras luces no se fundamentaron en una visión que le permitiera entender nuestra condición de país dependiente. La “revolución” continuo en la rumba del rentismo que dio “resultados” muy temprano, pero igual terminamos ahogados en la orilla. Hoy somos más pobres y más dependiente. EEUU simplemente se dio cuenta que la “revolución” nos volvió más dependiente y comenzó a darle más vuelta a la tuerca.

Había que sustituir el viejo modelo y la sustitución efectiva de ese viejo modelo rentista, debía enfocarse en nuestra dependencia y en la necesidad de producir nuestros insumos que fueran atenuándola. La rumba rentista con dólares baratos era todo más fácil, Así metieron en el fango al nuevo modelo productivo y la revolución se atascó. Por eso Chela, hablo de una hiperinflación que pudo evitarse o atenuarse con el desarrollo de un modelo que mirara críticamente nuestra alta dependencia. Como lo dice Jesús Puerta refiriéndose a un excelente trabajo de Luís Enrique Gavazut, en el cual nos afirma, que la inflación en Venezuela tiene como explicación el asunto de los costos. https://www.aporrea.org/actualidad/a302626.html

Claro Chucha. Ahora entiendo la propuesta que en una oportunidad nos asomó la que te conté, con la solución mágica para el país de llenar las bóvedas del Banco Central de Venezuela con lingotes de oro. ¿Qué de revolucionario tenía llenar las bóvedas del BCV con lingotes de oro?

Nada Chela, era un correr la arruga del viejo rentismo y contribuir fuertemente con un profundo daño ecológico a reservas naturales de los venezolanos. En esto, se recoge la miseria teórica de esta revolución y su sentido de estafa. Sus lumbreras no fueron un tantito más allá de la CEPAL en la década de los sesenta del siglo XX. Raúl Presbich Chela, fue más original.

¿Te acuerdas Chela, como fue trataba y valorada la deuda externa por los teóricos de la dependencia a finales del siglo XX? ¿Qué hizo la “revolución” y cómo la deuda profundizo la dependencia y abrió las puertas de la hiperinflación?

Jesús no coloca frente a este punto cuando dice: En 2016, en una reunión de 25 minutos, el gobierno canjeó su deuda con acreedores por 2800 millones de dólares, que se vencían el año siguiente, por otros bonos, que se vencían en 2020, poniendo de garantía nada menos que COYGO, un importante activo, con el detalle de que se halla en los Estados Unidos. De modo que la deuda externa se ha convertido en otro factor estructural de la hiperinflación en Venezuela. El llamado "proceso bolivariano" no hizo nada para salir de ese hoyo. Al contrario, lo profundizó. Hay que recordar la función multiplicadora de la hiperinflación, que cumplió la aplastante deuda externa en los casos históricos que hemos referido en las tres partes del ensayo, tanto los europeos, como los latinoamericanos y los africanos. www.aporrea.org/trabajadores/a302749.html

Puerta arranca máscaras y te encuentras Chela, que esta “revolución” que dice no ser neoliberal (pero lo es) combate la inflación con un medicamento neoliberal. La otra luz, dice que este medicamente no aplica y que mejor que neoliberalismo, es aplicar un poco de Keynes y con ideas de derecha, marcha la “revolución”.

María purísima Chucha, quien lo diría. ¿Está prohibido usar la teoría neoliberal y Keynesiana en Venezuela Chucha?

No Chela. El gobierno puede adoptar cualquiera teoría para implementar su política económica, lo poco honesto es la oferta engañosa.

Amarantaroja063@gmail.com

@amaranta1503


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Amaranta Rojas


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