Entre la ambigüedad y la contradicción

Observaciones al artículo 6 de la Ley Orgánica de las Ciudades Comunales

 En el título II, artículo 6 de la ley orgánica de las Ciudades Comunales, define el propósito de la Comuna como:

Artículo 6. La Comuna tiene como propósito fundamental (1) "la edificación del estado comunal", mediante la promoción, impulso y desarrollo de la participación protagónica y corresponsable de los ciudadanos y ciudadanas en (2) "la gestión de las políticas públicas", en la conformación y ejercicio del autogobierno por parte de las comunidades organizadas, a través de la planificación del desarrollo social y económico, la formulación de proyectos, la elaboración y ejecución presupuestaria, la administración y gestión de las competencias y servicios que conforme al proceso de descentralización, le sean transferidos, así como (3) "la construcción de un sistema de producción, distribución, intercambio y consumo de propiedad social", y la disposición de medios alternativos de justicia para la convivencia y la paz comunal, como (5) "tránsito hacia la sociedad socialista", democrática, de equidad y justicia social.

La primera (1), tiene que ver con "la edificación del estado comunal", por el contenido de la LOCC, se pudiera entender que está diseñada para la transición del estado burgués al estado comunal, lo cual tendría sentido. Sin embargo, el estado burgués que heredamos, aún se reproduce a través de sus viejas y nefastas prácticas. A ese enunciado le falta darle continuidad con la invención de nuevas formas de gestión político-ideológica que allí no están planteadas.

El papel del estado comunal, el desarrollo de las Ciudades Comunales y el proceso de extinción del estado burgués, pasa por el desarrollo de una nueva institucionalidad fundada en la autogestión y la constitución del pueblo como sujeto que hace la historia.

En la medida en que el estado transicional o el poder público compartido irrespete y desestimule el crecimiento autónomo del colectivo desde la Ciudad Comunal, no se crearán las condiciones para la edificación del estado comunal, indicando así el pleno retroceso para el desarrollo de una nueva cultura y contribución a una nueva civilización humana.

En este sentido, en el título VII, referido al apoyo de las instancias del poder público a las comunas, en los artículos 66 al 65, hay demasiadas frases que parecieran apuntar, más bien, en la dirección del poder compartido, es decir, se acompañará con el poder público.

Por lo que nos preguntamos: ¿A qué estado pertenece el actual poder público?

La institucionalidad del estado tradicional no parece estar en cuestionamiento, se mantiene tal y como lo conocemos. Lo novedoso es que aparece la Ciudad Comunal, pero disminuida, actuando en todo ámbito de desenvolvimiento y desarrollo de la sociedad, a través de sus diversas y disímiles formas de organización.

La segunda (2), tiene que ver con "la gestión de las políticas públicas", creemos que con la poca presencia que tiene la LOCC en el ejercicio por parte del pueblo, se debe a la creencia de que las Comunas son para la lucha reivindicativa en los temas básicos de vivienda, de salud, de alimentación y, ahora con la transferencia, para el manejo de "la disposición de medios alternativos de justicia para la convivencia y la paz comunal" y para "la administración y gestión de las competencias y servicios".

Creemos que la solución de los problemas de la vida cotidiana vinculados a la vivienda, la salud, la educación, la seguridad social y la seguridad personal, según la manera como sean abordados se establecería si se va hacia una transformación revolucionaria o hacia variantes del capitalismo.

La gestión de las políticas públicas, como base del nuevo sistema de ciudades comunales, debería involucrar la relación verdaderamente democrática en el interior de las organizaciones populares y mezclar el problema de los valores, es decir, la prefiguración de la nueva sociedad, lo que tiene que ver con la ideología, que llaman.

La tercera (3), tiene que ver "la construcción de un sistema de producción, distribución, intercambio y consumo de propiedad social", es decir, el enunciado plantea los problemas vinculados con la construcción económica de la Ciudad Comunal y el tema de la propiedad social. Pero, independiente de la idea de un sistema de valores, de las relaciones sociales y las instituciones que se puedan ir construyendo.

En efecto, el proceso productivo está formado por la producción propiamente dicha, la distribución, la circulación y el consumo de propiedad social. Y la importancia que tiene cada uno de esos procesos, en cada momento histórico y para cada caso particular, ayudaría a comprender la organización de la Ciudad Comunal.

Sin embargo, la apropiación del espacio, medio productivo generador de la Materia (espacio de intercambio para la conservación y reproducción de la Energía), es particularmente importante para el modo de producción capitalista, cuando el producto y/o la Energía (espacio de abrigo, de descanso, de alimentación, de juego, de sueño, de arte, de procreación: de Arquitectura) que lo realiza es requerido por las clases dominantes en un espacio definido, proporcionando a las clases dominadas las condiciones para la reproducción de la Energía que quieren utilizar.

Por eso, la Ciudad Comunal sería el punto donde se efectuaría la organización otra de la Materia-Energía. Y, en esa producción cabe también la reproducción de la vida humana, porque este producto ha dejado de ser natural al ser trabajado por la historia de la cultura. Hay que evitar que aparezcan los seres humanos sin espacio, quienes obtuvieron sólo la Materia estrictamente necesaria para la reproducción de su Energía y, además, privados del espacio para la conservación y reproducción de su Energía.

Entonces, el análisis debe centrarse en la viabilidad de producir una transformación que empiece por superar la actual ciudad especulativa o capitalista, definida como la construcción del nominativo urbano de "entidad local", como un espacio reproductor y un espacio de intercambio del capital comercial y financiero, consumo y distribución, expresando la especulación que realiza el capital inmobiliario, avalado por el poder político, a través de sus organismos planificadores, reglamentos, decretos, normas y disposiciones, para legitimar y sancionar esa práctica de apropiación del espacio urbano por el capital dominante.

La cuarta (4), tiene que ver con el "tránsito hacia la sociedad socialista", en este enunciado, se ha esbozado una unidad conceptual, que constituye una herramienta teórica para el sistema de Ciudades Comunales, por el cambio político necesario del devenir ético.

Lo que no indica, es el problema de las asimetrías sociales persistentes. Que aún quedan sin espacio y sin ciudad, capas medias de asalariados, proletarios y marginales. Que aún quedan ocultas las miles de hectáreas de ranchos y sub-habitaciones.

Por esta razón, es necesario desmitificar para siempre que el problema del espacio social no sólo es un problema técnico, sino también un problema inmerso en la lucha de clases y, por lo tanto, político. La solución de los problemas de los sin-espacio no es espacial, sino política, pues, el problema del espacio social está adecuado a la acumulación capitalista y a las relaciones de reproducción.

¡Que se abran cien flores y florezcan cien escuelas de pensamiento ¡

POSDATA

Por la importancia del correo recibido de mi amigo Avigail Avila, consideré importante hacerlo del conocimiento público la información sobre dos (2) versiones de la LOCC, sin que a la fecha sepamos a ciencia cierta, cual es la que se está debatiendo. Asi mismo, informó de la imposibilidad de descargar el proyecto de Ley del portal de la AN, lo cual ha resultado imposible, hasta el momento. Cerró su aplaudible iniciativa con una excelente reflexión: "Imagina un mundo en el que todos somos iluminados por verdades objetivas, en vez de sentirnos ofendidos por ellas"



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Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

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