Entre lo uno y lo otro

EL TRÁFICO CAPITALISTA…Resulta común, quizás demasiado perogrullo, la información sobre el comercio de narcóticos y de armas ilegales. Pero es definitivamente impresionante saber que el tercer negocio de mayor lucro se sucede por la venta de especies exóticas. Las estimaciones por año alcanzan entre 5 mil a 7 mil millones de dólares. Esta práctica horrorosa, despiadada y de extremo maltrato, al año es factible que venda 4 millones a aves, 5 millones de reptiles, 15 millones de pieles de mamíferos, así como 10 millones de cactus silvestre. Ello nos da la nada subestimable suma de 34 millones de especies, seres vivos, para el lucro a través del mercantilismo ramplón y despreciable. CACIQUES DE MEMORIA… CATIA, Gran estratega. Piache con magnos y extensos conocimientos en las artes curativas. Enseñaba a los jóvenes guerreros y entre ellos estuvo el cacique Tiuna. El cacique Catia muere en Los Teques en 1568, luchando contra las tropas invasoras de Diego de Losada. YARACUY…Los conquistadores Diego García de Paredes y el Capitán Juan de Vargas, intentaron instalarse en el Tocuyo. Yaracuy los venció en la batalla de Cuyucutúa en 1552. Luego es capturado y condenado a muerte. Sucumbe bajo el fuego de los arcabuces, no sin antes desarmar y poner fuera de combate a muchos soldados españoles invasores. EL VATE…José Gorostiza (1901-1973), alcanzaría la edad de 72 años. Autor de La Casa del Silencio y de Ventanas. Quizás habrá que registrar la poética del espacio en este creador. En cierta oportunidad le expresaría a una fémina: quiero escribir en el cristal "Te quiero" ¡Pero toda la ciudad se enteraría! EL POETA HERNÁN SOTO… nos brindó un racimo de sentencias, a propósito de la entrevista que le hiciéramos el 1 de diciembre de 2020. Al siguiente día cambio de paisaje. Había acumulado, a partir de la diabetes, todas las dolencias habidas y por haber. Algunos de tales laudos tienen una dimensión andragógica de largo aliento, así como una extensión poética también de dilatado soplo. He aquí una muestra…Uno comienza a enamorarse de los sonidos. Es difícil definir cómo se llega a la palabra. El tiempo se queda con lo esencial y el poema tiene sentido de pertenencia y potencia cuando se sostiene por sí solo. DE IGUAL MANERA, nos hizo volver sobre la música que lo hacía vibrar. Se trataba de Eddie Palmieri and his Orchestra, a propósito de la producción discográfica Champagne. En aquel LP de 1968, participan autores como Edwar Palmieri con la pieza Ay qué rico y César Portillo De la Cruz, autor de ese monumental bolero, Mi Delirio. Marcelino Guerra participa con la pieza Cinturita; con la canción, Mi palo de Mango, cuya autoría es compartida entre el mismo Eddie Palmieri y Cheo Feliciano. Así como el Cieguito Maravilloso, Arsenio Rodríguez, participaría con la pieza Yo no engaño a las Nenas. Ese Boogaloo de Palmieri resultó histórico. Músicos de la talla de Israel "Cacho" López y Alfredo "Chocolate" Armenderos, para citar dos solamente. En las voces participan Cheo Feliciano, Cynthia Ellis e Ismael "Pat" Quintana. Había que ver al poeta Soto lanzando tijeretas a todo gusto un año nuevo con su gran trago. LOS PODERES CULTURALES, libro cuya autoría le pertenece a Franco Fortini, sería publicado en italiano por La Casa Editrice Il Sagiatore en el año de 1965. Ello parece indicar que para el año 2021, han transcurrido más de medio siglo de su aparición. Se cumplirán 56 años de su primera salida al aire. La edición de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela, (UCV), se publicó cinco años después de la italiana, en el 1970. Ello precisa que hace medio siglo tuvo su edición en Caracas-Venezuela. Nos hemos encontrado con un agudo planteamiento: En materia de revolución, tanto en teoría como en la práctica, parece que se debate entre ancianos deseosos de rejuvenecer y jóvenes deseosos de envejecer. Seguido de unas interrogantes: ¿Un retardo puede ser más positivo que un progreso que llega tarde? ¿Cómo definir la crítica militante? Estas y otras interrogantes hacen de Los Poderes Cultuales una lectura necesaria. LA GUERRA TOTAL…así sería llamada la Segunda Guerra Mundial, (1939-1945). Considerado el conflicto bélico más sangriento de la historia de la humanidad. 60 millones el total de muertes. Participaron no menos de 100 millones de combatientes. Se alcanzó una guerra total. Unos 16 millones de combatientes murieron o desaparecieron. A esto se añadieron, además, enormes mortandades en la población civil. Uno de los bandos beligerantes –sobre todo la Alemania nazi– llevó acabo la persecución sistemática de grupos étnicos, religiosos e ideológicos. En el Holocausto, quizá cinco millones de medio de judíos fueron asesinados en el mayor genocidio del que tenemos noticia, (Montero, 2009). La historia de la humanidad doliente no olvidará al Enola Gay y su capitán Paul Tibbets, quien desde las islas Marianas parte a Hiroshima para lanzar la bomba Little Boy, traducido, algo así como chiquillo, niño pequeño. Dicha bomba pesaba 4.500 kilogramos con un diámetro de 71 centímetros y 3 metros de largo. Un electrón chocaba con el Uranio 235, el cual se rompe liberando dos neutrones y de allí partía su reacción en cadena, sucesiva e implacable. En Nagasaki se lanzó la bomba Fat Boy, algo así como gordito, de cinco toneladas y 3,2 metros de largo. Implosionaba. El 6 de agosto de 1945, hace 76 años, pasará a la historia como la nube en forma de hongo. La más triste historia de la humanidad doliente. Nadie había tomado nunca antes una decisión así. Hasta el momento ninguna otra persona lo ha hecho. Y nadie más ha tenido que convivir con semejantes consecuencias, (Wallace, 2016).

Todavía se tienen enormes reflexiones sobre la dimensión de la destrucción, ruina y catástrofe de la humanidad, producto de la guerra. El neoyorquino, Henry Miller, quien el año 1930, en el marco de la Gran Depresión del capitalismo, marchó a Francia, viviría el estallido de la Segunda Guerra Mundial, afirmaría: Cada guerra es una destrucción del espíritu humano. Ya sabemos que la vida se compromete terriblemente y la cultura se destruye inaplazablemente. La sociedad queda históricamente mutilada. Los apenas 36 años que vivió Bob Marley, le fueron suficientes para alcanzar a decir: Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos. Y, finalmente, Martin Luther King, aquel pastor de la iglesia bautista, líder de los Derechos Civiles en Estados Unidos, asesinado, el cual apenas, también, alcanzó a vivir 40 años, de igual manera, logró expresar: Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual. Una muerte humana-social, histórica-cultural y étnica-espiritual constituye el resultado neto y el alegado contundente de esa guerra.



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Efraín Valenzuela

Católico, comunista, bolivariano y chavista. Caraqueño de la parroquia 23 de Enero, donde desde pequeño anduvo metido en peos. Especializado en Legislación Cultural, Cultura Festiva, Municipio y Cultura y Religiosidad Popular.

 efrainvalentutor@gmail.com

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