Muy feo

En los últimos por lo menos 13 días:

1- La luz se ha ido yo diría por lo menos 50 veces, a veces durante unos pocos segundos o minutos, y otras veces durante 2 o 3 horas consecutivas, o, como ayer y hace unas dos semanas, entre 8 y 17 horas seguidas, y, una vez durante este periodo se fue la luz durante 3 días y 2 noches completas.

Sí señor.

Muy feo.

2- La falta de luz en el estado de La Guaira en la costa central caribeña de Venezuela donde vivo desde el 2017 se ha hecho crónica como la ha sido desde el 2013 – 14 en los estados de Táchira (donde viví entre el 2010 y el 2107) y Zulia fronterizos con Colombia donde la electricidad se va [todo el tiempo] y es contrabandeada hacia Colombia (y en otros estados hacia Brasil), lo cual contribuye enormemente a las masivas y continuadas fallas eléctricas que hemos tenido aquí en diferentes partes de Venezuela desde el 2013 y a nivel casi nacional de manera intermitente en algunos lugares, y de manera crónica en otros lugares, desde por lo menos el 2018.

3- Debido a la gravísima falta de luz en estos últimos 13 días o más, he perdido alrededor de 2 kilos de carne, 1 kilo de queso, un pan largo (normalmente me dura mucho el pan ya que lo pongo en la nevera), 1 kilo de arroz (ya que preparo bastante y lo como sobre un periodo de unas 2 semanas o más), medio cartón de huevos (aquí hace entre 32 y 37 grados C de día), medio kilo de mortadela, y también se me echó a perder alrededor de 300 gramos de queso azul que yo mismo produzco (¡el mejor queso azul del universo!, o casi).

Esta pérdida de comida debido a las recientes fallas de luz equivale a más de 12 meses de salario mínimo.

Sí señor.

También se nos quemó un ventilador nuevo debido a las bajas y altas de la electricidad. Eso nos ha costado alrededor de 30 meses de salario mínimo.

Sí señor.

Muy feo.

4- Debido a la continuada falta de luz, el internet ha estado funcionando muy mal y ha sido casi inexistente en muchas ocasiones durante horas seguido, tan malo ha sido el internet que casi no he podido hacer mis estudios e investigaciones (desde hace por lo menos un mes), no he podido responderles a mis lectores tampoco, y mis sobrinos y sobrinas (de 13 a 23 años de edad) no han podido casi ni estudiar (universidad y secundaria), ni trabajar (hacen trabajos a nivel internacional vía el internet), ni tampoco han podido interactuar normalmente vía las redes sociales.

También hemos quedado sin líneas de teléfono durante muchas horas consecutivas, lo cual significa que el asunto se está empeorando, no mejorando ya que [desde siempre] hemos tenido muchos problemas con las líneas telefónicas, sin embargo, normalmente han sido interrupciones intermitentes con duraciones de varios minutos o a veces algunas pocas horas consecutivas. Ahora las líneas se caen durante toda un tarde por ejemplo.

(Mientras escribo este artículo, en este momento, hace más de una hora que no he tenido ni internet, ni línea telefónica, y esto ha estado ocurriendo a diario desde hace un tiempo ya. Eso me estanca ya que necesito el internet para poder seguir escribiendo. Desde esta mañana no he tenido sea internet o teléfono, o ambos durante por lo menos unas 4 horas, sobre digamos unas 8 horas, o sea no he tenido esos servicios hoy durante alrededor de 50% del tiempo. Esto es muy grave. Gravísimo. Una sociedad no puede producir ni avanzar así, jamás. Por eso, entre tantas otras fallas masivas a nivel nacional estamos yendo en retroceso.)

Es muy feo.

Muy feo.

Y estoy seguro que todo esto se pondrá aun más feo todavía.

Mucho más feo.

5- Aparte de la falta crónica de luz y de internet durante este último mes, he tenido por lo menos cinco ataques graves de mi enfermedad (AIP) con periodos de recuperación parcial de entre 3 y 5 días lo cual ha hecho que casi no he podido estudiar mi física, ingeniería, y matemáticas, ni trabajar en mis experimentos, invenciones, y producción. Tampoco he podido escribir cómo me hubiera gustado hacerlo (lo cual requiere un buen internet), no he podido escribir muchos artículos en Aporrea, ni tampoco he podido trabajar sobre mi sitio web http://oscarheck.com (El Proyecto Oscar Heck), al cual le falta mucho trabajo para que empiece a brindarles (entre otras cosas):

- artículos sobre Venezuela en español que no serían publicados aquí en Aporrea debido a su contenido controversial o debido a mi manera demasiada directa y cruda de presentar la realidad

- predicciones en español (tal vez en inglés también)

- rompecabezas divertidos en español y en inglés que ustedes podrían solventar (son bastante cómicos a veces)

- música original en francés, inglés, y español

- arte original

- dichos originales en inglés y español

- invenciones originales

- la historia de mi vida en inglés (he tenido una vida muy interesante y aventurera la cual mucha gente me ha pedido de compartir)

- matemáticas y pensamientos sobre el Universo

- una galería de fotos interesantes

y,

- enlaces interesantes.

Todas estas cosas arriba (excepto los enlaces) las hago yo, sin embargo, poco a poco pienso ir agregando los trabajos originales de otras personas (a nivel mundial) que quisieran contribuir a este proyecto (El Proyecto Oscar Heck), el cual tiene como propósito de compartir abiertamente el saber, el conocimiento, y las ideas que hasta ahora han sido ocultadas, restringidas, minimizadas, manipuladas, o acaparadas y explotadas por las clases dominantes con un efecto destructivo que afecta más negativamente a las clases desposeídas del planeta (un 33% de la población mundial en mi estimación).

CONCLUSIÓN

La semana pasada, entre mis ataques y la falta de luz y la falta de internet, después de haber tratado durante varios días de escribir un artículo para publicar en Aporrea, finalmente terminé uno, pero creo que salió muy malo, no lo sé realmente, ya que Aporrea no me lo publicó.

Normalmente Aporrea no me publica los artículos cuando 1) el artículo está demasiado mal escrito, o 2) digo demasiadas groserías, o 3) cuando toco cuerdas demasiadas sensibles para los venezolanos y las venezolanas en general.

De todas maneras, aquí abajo les presento una parte de ese artículo (la parte final, sin las groserías), y tiene que ver con un asunto que casi me hizo vomitar del asco que me dio mientras revisaba mi Facebook donde recibí una publicidad de Burger King Venezuela.

Asco.

Mucho asco.

Demasiado feo.

Tiene que ver con la publicidad para el Combo Whopper de Burger King:

1- Cambio oficial del Banco Central de Venezuela: aprox. 450.000 Bs./ $USD.

2- Salario mínimo oficial de Venezuela: 400.000 Bs. mensual = $0,88 USD mensual.

3- Combo Whopper (una hamburguesa, refresco, y papas fritas) en Venezuela:

$9 USD = 10 meses de salario mínimo venezolano = aproximadamente 100.000 minutos de trabajo.


Ver:https://burgerkingve.com/?fbclid=IwAR0ZVaeFzIvFsgWrC1Ax0FcIfnxKq5px6Ib38IEMcPDrCXJ5Ww3lGn_SiPU

Combo Whopper, o Whopper Meal (una hamburguesa, refresco, y papas fritas) en Canadá, el tamaño pareciera ser más o menos igual al de Venezuela:

$4.72 USD = aproximadamente 30 minutos de trabajo en Canadá al sueldo mínimo.

Ver: https://www.burgerking.ca/offers/5491e2c2-20da-4d04-a83a-896fa4350509

¿Cómo puede un combo así costar --- en términos de dinero ($) --- alrededor del doble aquí en Venezuela que en Canadá?

¡Eso no tiene absolutamente ningún sentido!

¿Cómo puede ese mismo combo costar --- en términos de trabajo --- 3333 veces más aquí en Venezuela que en Canadá?

(30 minutos x 3333 = aproximadamente 100.000 minutos)

¿Qué es eso?

Es más …

Burger King forma parte integral del "imperio" (EEUU) que tantos venezolanos y venezolanas consideran ser su principal enemigo.

¿Entonces?

¿Cuál es el chiste?

El chiste es que los mismos venezolanos y venezolanas que le echan [siempre] la culpa a ese mismo "imperio" (EEUU) por los problemas económicos de nuestro país (Venezuela) son los mismos que permiten que Burger King (el enemigo) opere aquí en Venezuela.

¿Entonces?

Es más, no solo permiten que "el enemigo" opere libremente aquí en Venezuela, sino que también les permiten estafarnos al vendernos sus productos a precios de estafa.

¿En qué país del mundo moderno una sociedad permite que un pequeño almuerzo, además no muy nutritivo, cueste 100.000 minutos de trabajo = 1.666 horas de trabajo = 42 semanas de trabajo = 10 meses de trabajo?

¿Ah?

Tengo ganas de hacerles esa pregunta a los escritores de Aporrea como Narciso Torrealba y José Sant Roz, y a los tantos otros escritores que dicen ser profesores, licenciados, magísteres, doctores, ingenieros, especialistas, expertos, y analistas quienes escriben aquí en Aporrea obviando ciertas tangibles realidades (como esta) para mejor acomodar sus propios puntos de vista e intereses.

Que asco.

Es mas …

Pareciera que nadie se da cuenta que aparte del hecho de que "el enemigo" ya está aquí (¡y que lo permitimos!), y aparte del hecho de que nosotros le pagamos voluntariamente "al enemigo" precios de estafa haciéndolos a ellos multimillonarios a costilla nuestra (las pobres "victimas"), y mientras ellos así se burlan abiertamente de nosotros (ay, pobrecitos, pendejos), bueno, que cada vez que compramos algo de Burger King les estamos regalando dinero al mismo "imperio" que con una parte de ese dinero (nuestro dinero) comprarán las armas que utilizarán para matarnos. Una parte de los impuestos que las personas y las empresas pagan en EEUU, incluso los dueños de Burger King por ejemplo, van hacia el presupuesto del Pentágono, o sea, para ser más preciso en lo que concierne Venezuela, al Comando Sur.

¡Eso es como invitar a tu asesino para que almuerce contigo y que tú además le pagues su almuerzo!

¿Nadie se da cuenta de eso?

¡Qué asco!

Por eso casi me vomité cuando vi la publicidad de Burger King Venezuela en mi Facebook.

¡¡¡Váyanse al c _________!!!

Mientras millones de venezolanos y venezolana sufrimos para medio sobrevivir con salarios de esclavos comiendo arroz con arroz y harina de maíz con harina de maíz, Burger King, con toda la aprobación de una sociedad irresponsable y sin conciencia que lo permite, nos ofrece un Combo Whopper al precio de "solo 10 meses de trabajo" para que después ellos, con nuestro trabajo, compren las armas para matarnos.

¿Qué es eso?

¡Qué asco!

Muy feo.

N.B. Este (arriba) es solo un pequeño ejemplo entre muchos de la masiva irracionalidad (permitir al "enemigo" estar aquí), falta de conciencia, y la masiva injusticia social (permitir que nos estafen y así empeorar la condición de los más desposeídos de nuestra sociedad) que hemos estado viviendo aquí en Venezuela desde que se perdió el control total del valor cambiario de nuestra moneda. Esta pérdida del control cambiario empezó en marzo del 2013 y sigue su rumbo destructivo desde entonces. En el 2013 el salario mínimo era equivalente a alrededor de $300 USD mensuales, hoy es de menos de $1 USD mensual mientras que los precios reales al consumidor han al mismo tiempo estado aumentando de manera totalmente descontrolada y bárbara, tanto que hoy en este país, el país con el salario mínimo más bajo del mundo, con la población más esclavizada del mundo (y probablemente la más esclavizada de la historia de la humanidad), los precios al consumidor son a menudo más altos, y a veces muchísimo más altos que en Canadá y Europa. El nivel de descomposición humana --- moral y física --- que hemos estado viviendo (y en aumento) como sociedad aquí en Venezuela desde el 2013 es una tragedia que jamás uno podría imaginarse a menos de vivirla en carne propia. Saben, Venezuela para mí ha pasado de ser uno de los mejores y más bonitos países del mundo con una de las poblaciones más interesantes, valientes, y felices del mundo a ser el peor país del mundo (he conocido 34), con una de las poblaciones las más mediocres del mundo, las más patéticas, y las más apáticas del mundo. Lo digo así porque así lo siento, lo vivo y lo veo todos los días, pero, peor todavía es el hecho de que tengo muchísimos ejemplos para sustentar este sentimiento con hechos reales. Sí señor. Así es para mí, y estoy seguro que este mismo sentimiento, o algo parecido, es compartido por millones de venezolanos y venezolanas (aunque nací en Canadá, y aunque crecí en 3 países, yo soy venezolano, para que sepan).



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Oscar Heck

De padre canadiense francés y madre indígena, llegó por primera vez a Venezuela en los años 1970, donde trabajó como misionero en algunos barrios de Caracas y Barlovento. Fue colaborador y corresponsal en inglés de Vheadline.com del 2002 al 2011, y ha sido colaborador regular de Aporrea desde el 2011. Se dedica principalmente a investigar y exponer verdades, o lo que sea lo más cercano posible a la verdad, cumpliendo así su deber Revolucionario ya que está convencido que toda Revolución humanista debe siempre basarse en verdades, y no en mentiras.

 oscar@oscarheck.com

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