El "arte" de opinar o como ustedes quieran…

"Las opiniones sin basamento ideológico, político, religioso o social,

son la base de los nidos de palomas"

LUIS ALBERTO SEMPRUN JURADO

"Carajo, camarada, ¡Qué semanitas!" fue el saludo de Anacleto al momento de llegar. Su cara tenía un resplandor hasta ahora jamás visto en él. ""Ay, camarita… ¿qué le puedo decir? En nuestras últimas charlas hemos tocado los tópicos de ratas, culebras, traidores, infiltrados que cargan un chavímetro en su bolsillo, sesudos, pseudopolíticos, politiqueros, vende patria, apátridas, malinche, majunchería, y pare de contar; temas que nos obliga el diario quehacer y el sonido de las calles, en especial de cara a un proceso electoral en el que estará en juego la supremacía en el poder legislativo venezolano, tan desprestigiado por sus actuales miembros. Unos hablan de «rescatar» la AN y otros de no «ceder» el poder obtenido un 15D. Pero… ¿los ha escuchado usted hablar de temas como «política exterior», «servicios de vivienda popular», «salud», «educación», «transporte», tan importantes sobre todo en estos momentos de crisis ante la pandemia que azota al mundo, o de la lucha contra los poderes extranjeros que tratan de hacernos la vida cuadritos más de lo que lo han logrado, y de manera especial sobre las conspiraciones planeadas y ejecutadas contra el soberano? Vemos por los medios audiovisuales y escuchamos por la radio a sesudos «analistas internacionales» y «analistas políticos» hablar, algunos con conocimiento y otros «promocionados» como gurúes del conocimiento pero sin nada en la bola, opinar sobre nuestro país en el contexto nacional e internacional, de la geopolítica mundial, que dejan en las mismas a quienes los ven, leen o escuchan. Ni a usted ni a mi nos consideran «analistas políticos» a pesar de nuestra larga trayectoria en esos menesteres, porque no nos dejamos torcer el brazo, ni queremos que lo hagan. Ambos bandos, en esta historia, han entendido lo que significa tener «la lengua caliente», sobre todo la majunchería. Un buen observador debe poder ver lo que pasará luego de un evento, no lo que sucede cuando se llega al final de una cuerda. Como ha dicho Assange: «Una de las cosas que he aprendido es que las guerras de los últimos 50 años se generaron por las mentiras creadas por los medios de comunicación. En líneas generales, a la gente no le gustan las guerras y van a ellas empujados, no voluntariamente, sino engañados. Nos preguntamos si el mundo estaría mejor sin esos medios.» Únicamente a los voceros del Estado los he escuchado hablar de querer niños saludables, estudiantes siendo educados en profesiones útiles, hombres que mezclen el sudor de su frente con sus esfuerzos y con ello ganen dinero con el que cubrir los gastos de su familia, mujeres que sean la paz de sus hogares; de la necesidad de tener comerciantes honestos, de la lucha contra la especulación y la usura; de la necesidad de propiciar que la gente no tenga resentimientos, hipocresías ni odios en su corazón, que mantengan en alto sus cabezas a pesar de las circunstancias, y que no sólo miren, piensen y exijan sus derechos individuales ante los de sus vecinos. Pero, mientras tanto, la malinche, la majunchería apátrida y lacaya trata de jugar con la mente y las necesidades del pueblo, para complacer a sus patrones del norte."

Los pensadores de la derecha apátrida creen que para poder parar esta revolución se tiene que corromper al pueblo que la apoya y transformar la juventud que la respalda, esa juventud que se instruye, se educa y se forma en profesionales y políticos que luego tomarán las riendas del país. Tratan de inculcar a esa juventud que debe vestirse, comer y crecer como los gringos (the american dream) o europeos y eventualmente se convertirían en un ejército imparable. Entonces encontrarían su camino en el mero hogar de los revolucionarios, su núcleo, su corazón, sus venas y hasta su religión y devorarían todo. No existe otro medio para vencerla. Así como la majunchería sólo piensa en sí misma, los demás tienen también el mismo derecho y no se van a tirar al fuego para evitar que esa majunchería se queme. Nunca se debe huir de la lucha sino más bien enfrentar al enemigo sin temor en el corazón… sí… nunca temer al enemigo. No luches sólo por ti mismo; lucha por tus creencias, por tu dignidad, por tu libertad, por tu familia, por tu país y no porque te insulten o te escupan la cara; elimínalos por su crueldad.

No se puede tapar el sol con un dedo. En nuestra hermosa patria existe una oposición minoritaria, que se autodenomina "mayoría", repleta de personajes llenos de odio y resentimiento, de hipocresía e individualismo, de codicia, de avaricia, de anti valores, de sentimientos apátridas, que se ha encargado de crear en el extranjero sentimientos xenofóbicos. Tienen el alma y el corazón enfermos. También existe cierta cantidad de personajes que se autodenominan "chavistas críticos" contagiados por la misma enfermedad; gente que en verdad jamás internalizaron lo que significa el chavismo sino que se dejaron llevar por sus intereses particulares y se olvidaron del sentir colectivo. Ellos olvidaron el "leit motiv" de las Misiones y Grandes Misiones Sociales Bolivarianas y a quienes están dirigidas, a pesar de su estado actual. Los que las manejan son hombres de carne y hueso que pueden cometer errores, algunos intencionales o no, vaya usted a saber, pero de ahí a despotricar de ellas hay un buen trecho.

"No podemos permitir que el socialismo triunfe en Venezuela porque infectaría a todo el continente y no podríamos detenerlo" Palabras del senador norteamericano Chris Murphy, ante el senado de ese país. "Tenemos que admitir que nuestra jugada de haber reconocido a Guaidó en las primeras de cambio y de rápidamente imponer sanciones no funcionó", "Luego tratamos de construir un golpe en abril del año pasado que nos estalló en la cara", "y ahora, después de perder todo este tiempo, tenemos unas elecciones que están a punto de ocurrir", "Socavamos los diálogos de Noruega del verano pasado y sacamos un marco de transición que francamente es una copia al carbón de la que presentaron a los partidos políticos". "Esto no lo habíamos hecho en ningún país". Ese senador describe como apoyan a un autoproclamado que no controla absolutamente nada en el país. Esto los sentó en la silla de la vergüenza; para ellos Venezuela con su dignidad encarna un "mal ejemplo" para el mundo.

Mientras esto ocurre y Venezuela sufre las agresiones de una guerra multiforme impulsada por los EEUU, la UE y el Cartel de Lima, (43 países de 192 que hacen vida en la ONU), con el apoyo apátrida de la oposición criolla, la mayoría desea ver un país lleno de hospitales por doquier, escuelas hasta en las más recónditas poblaciones, industrias trabajando a tiempo completo, campesinos obteniendo justas ganancias sobre una gran cantidad de productos de sus extensiones de tierras, y profesionales siendo eficientes cada uno en su área de trabajo. Pero sobre todo, desea que se entienda la senda del Socialismo del Siglo XXI y el trabajo de la revolución; que no se vea al colombiano, al brasileño, al ecuatoriano, al chileno, ni a ningún latinoamericano, como extranjeros sino como a hermanos. Sí, somos diferentes, pero queremos recordarles la grandeza de un pueblo que les dio cobijo cuando más lo necesitaban; recordarles el sueño de Bolívar, el sueño de Chávez: la patria grande.

La mayoría del pueblo venezolano ama la paz y desea que dejen de existir los medios que mienten y difaman, y quienes los financian, tipo Theodore Herzl, que son los principales causantes de las guerras multiformes con las que se han arrasados países, destruido culturas y civilizaciones, y se intente dominar al mundo. ¿Es mucho pedir? Que las reglas de los crueles sean demolidas y que aquellos que se alimentan de lágrimas y sangre se ahoguen con ellas; que las discordias se acaben y reine la paz. La soberbia de los ingleses en el pasado, porque en su imperio no se ponía el sol, los llevó a ser lo que hoy son: una isla sin el poder que alardean, que necesita del apoyo yanqui y judío para sentirse del primer mundo. Sin embargo, se están ahogando en un urinario. Por eso debemos ser cuidadosos con aquellos que llamamos amigos. ¿Puede alguien ser nuestro amigo sino reconoce nuestras autoridades, y nos está apuñalando por la espalda a cada rato? ¡O nos reconocen o que se vayan al carajo!

No podemos ser como ellos de inmorales. Debemos emplear nuestro tiempo en proteger la justicia, proteger la niñez, proteger a los desamparados, ser la voz de los infelices y el aliento de los pobres. Que el mundo sepa que mientras haya un chavista de pie, hay esperanzas. Ese es el fuego que desespera a la oposición. Que el mundo sepa que a pesar de los deseos de la majunchería, de sus amos del norte, de sus aliados europeos, continuaremos existiendo. Mientras existamos, siempre existirá también una patria como madre de todos, sobre todo para los oprimidos y los huérfanos. Si cumplimos con nuestras obligaciones y responsabilidades, ni el mundo entero junto podrá enfrentarnos. El fuego en nuestro interior nunca será apagado. Aquellos con malévolas intenciones e intereses personales no podrán seguir entre nosotros.

Repito: La palabra libertad ha sido utilizada por muchos, no siempre en el sentido de "justicia". Los que van tras una mentira son como esos perros que van tras un hueso seco como si fuera para toda la vida. Muchos mienten, y se hacen llamar "periodistas", "comunicadores sociales". Piensan que mentir es una profesión lucrativa. Al final tendrán que pagar por las mentiras que inventaron y propagaron. Y se debiera cerrar esos medios que incurren en esa delictiva práctica de mentir y difamar sin reposo, porque con ello hacen hostiles a una nación y algo se debe hacer para que haya justicia. ¿Nos vamos a quedar sentados sin hacer nada? Una cosa es "libertad de expresión" y otra "libertinaje". ¿Cuántos han muerto por su culpa, por la furia desatada por sus mentiras? Tratan de contaminar y envenenar las mentes y los corazones de los pueblos. Entonces deben ser sancionados proporcionalmente al daño que causan, igual que sus amos y financistas. Por eso, unidad para vencer y que jamás puedan volver al poder.



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Luis Semprún Jurado

Profesional, productor audiovisual, co-productor y co-moderador del programa radial El Ojo de la Ciudad en Maracaibo, estado Zulia

 luissemp2003@gmail.com      @luissemp

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