Ataques, críticas y sinvergüenzuras…

"La crítica y la autocrítica sin acción y sin propuestas de solución, no tienen ningún sentido"

HUGO RAFAEL Chávez FRIAS

Llegué a nuestro Café por primera vez desde que empezó la pandemia, para reunirme con Anacleto. No lo veía desde hacía unos seis meses, pero mantuvimos nuestra comunicación semanal vía telefónica. Lo encontré algo más delgado, fumando como siempre y noté un dejo de tristeza en su saludo, por lo que le pregunté: "¿Qué le pasa, camarada, por qué esa tristeza? ¿Por qué lo noto como tristón?" Su respuesta no se hizo esperar: "Ay, camarita… ¿qué le puedo decir? En mi camino al Café me encontré con algunos compatriotas de hace tiempo y también con algunos conocidos escuálidos con los que sostuve cortas conversaciones. Y me siento triste, muy triste, porque cuando vemos la actitud de algunos que se dicen compatriotas, y la de esos opositores llenos de resentimiento y odio, de hipocresía e individualismo, de codicia, de avaricia, de anti valores, de sentimientos apátridas y vende patria, siento un profundo dolor porque veo a un grupo de venezolanos a los que no hemos podido demostrar las bondades del proceso revolucionario para la construcción del Socialismo del Siglo XXI. Sí, camarita, me siento muy triste porque fallamos en eso. No hemos avanzado hacia la meta por no haber hecho nuestro trabajo a conciencia. Estamos sufriendo un ataque permanente, día a día, desde que el Gigante ganó la primera elección, con la esperanza que sembró en el corazón del pueblo, el verdadero pueblo venezolano, y que ha arreciado desde su cambio de paisaje en contra de Nico. No ha sido una simple pelea… no… ha sido una guerra sin cuartel con muchas bajas, una guerra entre lo correcto y lo incorrecto que no se detendrá hasta que acabemos con la mentira. Pero en el camino han tratado de sembrar la codicia, la discordia, el odio, la traición y la desesperanza en el corazón de los patriotas. El futuro lo deciden los que se ponen de pie y se hacen inmunes a eso, no los que se dejan contagiar y les hacen caso. Debemos tener una piel dura, muy dura, para que no nos puedan inocular su maldad; debemos enfrentarlos sin vacilación alguna. Camarita, si se tiene un problema y se huye de él, el problema crece. Por eso tenemos que enfrentarlo; o te atrapa o lo destruyes. Usted siempre me ha escuchado decir que los líderes deben ser el espejo de la gente en el cual la gente se vea reflejada a sí misma; que los líderes deben ser el ejemplo de la moral y la ética para que la gente lo vea como su guía; que el líder debe vivir como su gente. Sí, camarita… ¡cuántas veces hemos repetido que el ejemplo es la mejor lección que el hombre puede leer! Pero si el ladrón está adentro, ¿de qué sirven las cerraduras? Por eso hemos visto que la traición y la ignorancia han envenenado a quienes han ido en busca de beneficios económicos personales y se han olvidado de sus ideales, de su patria y del bienestar de su gente. Hay venenos que, si caen en la mente de la gente, la capturan y no la dejan hasta que le matan el corazón. Por eso se dice que las mejores personas son las puras de corazón y sinceridad al hablar, libres de la injusticia, del rencor y de la envidia. Las heridas en la carne sanan, pero las causadas por el odio jamás. De ahí que algunas personas hayan estado al lado del proceso revolucionario, en el camino hacia la construcción de un estado socialista, mientras pensaron que podían usarlo para su beneficio particular. Su lealtad terminó donde terminaron sus beneficios. El camino de Nico ha sido plagado de trampas, traiciones, guerras de todo tipo, amenazas, y él se ha mantenido firme, jamás se ha doblegado. Su intención es buena, es la misma de Hugo Rafael. Debemos protegerlo y alejarnos de las personas que no valen la pena."

La palabra libertad ha sido utilizada por muchos, no siempre en el sentido de "justicia". Para algunos, la palabra libertad significa "libertad para explotar a los que no pueden defenderse, libertad para especular con los bienes de primera necesidad y hambrear al pueblo, libertad para tratar de imponer un gobierno por la fuerza y no por los votos, libertad para solicitar una intervención extranjera que le ayude a ello, libertad para atentar contra la vida del presidente y demás compatriotas, libertad para robarse los bienes del país en el extranjero, libertad para atacar y destrozar nuestra economía, y libertad para viajar por el mundo pidiendo sanciones contra el pueblo venezolano que es quién las sufre al final de todo. Ah… y hasta hablan de igualdad, como si ellos la practicaran, cuando siendo un minúsculo grupo quieren hacer creer al mundo que son mayoría. Por eso jamás se han ganado el corazón del pueblo ni tampoco sus votos.

Siempre he dicho que es importante ser pacientes ante las adversidades y dificultades. No se puede flaquear, hay que mantenerse fuertes. Si la cabeza está al mando del cuerpo, entonces la mente es una perla. Esa es la que hay que cuidar como el tesoro más preciado. Ah… y el corazón, porque para tener conciencia debes encontrar justicia en él, así como debes tener conocimiento para encontrar sabiduría. Si no cuidamos nuestra mente y nuestro corazón hemos perdido más de la mitad de la batalla. Y en esta lucha de clases, de oprimidos contra opresores, de explotados contra explotadores, la gente no puede permitir que su moral se corrompa a pesar de injusticias, de las dificultades económicas, de si falla la electricidad y el agua, de si hay inflación inducida, de si hay traiciones, de las sanciones y bloqueos ilegales que no nos permiten tener acceso a los bienes de primera necesidad; en fin, a pesar de todos los obstáculos que nos ponen en el camino. Y todo depende de nuestra mente y nuestro corazón.

Seguimos siendo una "amenaza" para la potencia hegemona del planeta porque hemos decidido no rendirnos jamás; resistir todos sus embates y sus guerras. Así nos hemos convertido en ejemplo de dignidad y resistencia para muchos pequeños países en el planeta que sufren ataques por parte de las "súper potencias". Ellos también decidieron no dar su brazo a torcer. Ese es un ejemplo que "no se puede permitir", según palabras de un senador estadounidense ante el senado; "no se puede permitir que la revolución venezolana tenga éxito en la construcción del Socialismo del Siglo XXI porque eso sería permitir el avance del comunismo en América y nuestro patio trasero". Otro habló de cómo han destruido el valor de nuestra moneda y se lo han achacado a Nicolás. Pero algunos sesudos criollos llaman "autocrítica" a las "críticas sin propuestas" que ellos, desde se resentimiento y envidia, hacen si entrar a analizar las razones de la situación. Olvidan que no hay causa sin efecto y viceversa. Sólo ven la paja en el ojo ajeno.

Repito lo dicho en artículos anteriores: Hemos tomado el camino difícil pero debemos vivir para lograr nuestra meta, para ganar esta guerra y obtener la victoria. ¿Acaso la luz del sol deja de brillar cuando la tapan unas nubes? Este camino pertenece a quienes sueñan con vivir dignamente, a quienes combaten sin miedo, a aquellos que no le temen al sufrimiento. ¿Quién puede negar las calamidades por las que atravesamos, unas inducidas y otras causadas por nuestros errores? ¿Es que alguien aspira a que seamos perfectos, que no cometamos errores? ¿O es que hay que gritarles que el que esté libre de culpa arroje la primera piedra? El que no tenga ni aspire a cargo de gobierno no implica que no tenga aspiraciones de una patria digna y soberana y que luche por lograrla, con todos los errores que pueda cometer en el camino. Debemos dejar a un lado las ínfulas y de cargar un "chavímetro" en el bolsillo. Pero sobre todo, debemos luchar UNIDOS por el bienestar común. "En la unión está la fuerza", trillado pero verdad.

Los chacales se juntan para ir a sus lugares escondidos y atacan lo que consideran una presa fácil y desprotegida. De resto, se alimentan de las sobras de otros animales. Algunos tratan de vestirse con piel de ovejas y siempre son descubiertos, algunas veces muy tarde para evitarlos. Si no permanecemos unidos, sino que cada quién vela por sus propios intereses y no los colectivos, se nos aproxima una tormenta de inimaginable proporciones en estas próximas elecciones parlamentarias. ¿Se han puesto a pensar qué ocurriría si las perdemos? ¿Vale la pena desandar tanto camino? Así que sal y pelea con tu mente, usa tus palabras como armas, que se extiendan como una telaraña por todos lados, demuestra tu convicción de clase y lucha, así nosotros venceremos.



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Luis Semprún Jurado

Profesional, productor audiovisual, co-productor y co-moderador del programa radial El Ojo de la Ciudad en Maracaibo, estado Zulia

 luissemp2003@gmail.com      @luissemp

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