Mermelada Merlano

La mermelada, es una expresión que surge de la coima política colombiana. Algo así en Venezuela, como pan de guayaba, mas y más, dímonos demonio cuenta, ahora, cuando Aída Merlano, la senadora colombiana, diera en el clavo ardiente clavado en mano, del que guindábase información, en la audiencia oral, en Tribunal Venezolano, denunciando tajante y por la calle de en medio, toda la corrupción política social económica cultural ecológica del vecino país, con lo de la mermelada, que extendióse con el gobierno de Santos, y que untar el carro de carroña ñoña, ya no era para un sector de la población política marcada, sino que extendióse del centro a la periferia del pan político pango. La mermelada Merlano, tocaba el corazón político colombiano. Todos los poderes, untan el carro la carroña de mermelada mierda. La senadora Merlano, y su mermelada, demandó mercado demarcado disparado. Le ha tocado, correr el albur, de huir de su país, fugándose del refugio del maltrato físico psicológico moral, en que estaba presa en refugio de caridad virtuosa teologal, a la orden del presidente Duque, a lo que llegó a Venezuela, solicitando garantías a su atropellada digna condición humana, que la Constitución de la República Bolivariana, garantiza a los ciudadanos venezolanos, para mostrar el significante y el significado de la marca mermelada. A lo que el presidente Uribe, díjole al presidente Duque: "Ataja a la loca, que nos amarga la golosina. " Duque, hecho un barbecho arrecho, que sin reflexión, afirmo y firmó la fuga de Merlano, creyendo que la cosa no pasaba a mayores, y, salióle el tiro por la culata untada de mermelada que chorreábale por fuera de la guayabera guayaba, y que por los caminos verdes guayabales, la senadora Merlano, tocaba suelo venezolano, y, que ahora echa el cuento de la mermelada nerviosa llorosa en silla del Tribunal de Caracas. En tanto que el presidente Duque, pídele al presidente Guidó, le devuelva a la senadora Merlano de sus propias manos, pues con él, es el entendimiento diplomático trumpiano. Mientras tanto el presidente Maduro, protegido como niño poeta ebrio, reclínase holgado, y como buey suelto, bien lámese la mermelada de verdad de guayaba venezolana, a la espera a ver, qué pasa, del coñazo a la línea aérea venezolana CONVIASA, dado del discurso de Donald Trump cundo presentaba el informe en el congreso norteamericano. Y, que el repudio de Venezuela, a errática medida continua, no dejóse esperar, y, en suntzuiana marcha movilizada, ataca las calles caraqueñas con fuego ideológico profundo bolivariano, Venezuela es digna soberana libertaria, llevada por el espíritu patriota de Bolívar y Chávez.

En tanto en el patio de bolas de Jenove, en San Carlos, Hermito, gritaba: "¡Cuidao alante, qué a Maduro voy!", y pegao, quedábase, en la pata del mingo, que ufano, Hermito exclamaba a su mujer: ¡DOMINGA! Y, la marcha caraquella transcurría, el pueblo arrecho en las calles, buscando Palacio. Y, la senadora Merlano, por un güequito, mirando, y, Uribe a Duque: "Amarra a la loca, que el ventilador me baña, de mermelada Merlano, de mierda CARAJO". Guidó y Trump, planeando el otro coñazo al pueblo venezolano, del cielo al suelo, de CONVIASA al METRO DE CARACAS. Luego irán, Guidó y Trump, del fontanero al fuego, de EMBARCACIÓN PETROLERA a BOMBAS TERRORISTA. Asina asín así, transcurrirá el 2020, hasta las elecciones parlamentarias, con Mermelada Merlano y sin Mermelada Merlano.

La eterna noria notoria, el sinusoidal movimiento histórico real, los hechos en entera ejecución, en Venezuela, y, en el mundo, la lucha de contrarios, la lucha de clases, la unidad entre los contrarios, la dialéctica, la unidad de los contrarios, el pueblo venezolano en marchas en sostenida movilización en el cambio, en la acción recíproca, en la transformación, y, eso será siempre así, en todos los rincones del mundo, la lucha cíclica sinusoidal ludovicosilvaiana. La unidad de los contrarios, habráse sostenido cuando nos demos cuenta que al tercio excluso aristotélico de la tercera ley de la lógica elemental escolástica de secundaria, acabósele el reinado de mas y más, de tres mil años de mandato, y, que con la voladura de Las Torres Gemelas Neoyorquinas, surge el tercio incluso estagirita, escondido por siglos, que ha faltado para completar el equilibrio y la unidad de los contrarios, de la Tercera Ley de la Dialéctica, de Hegel y de Marx. De no darnos cuenta de las pisadas históricas, seguirá Hegel Marx, buscando el equilibrio de los contrarios y el imperio norteamericano, diciendo que no, que no se manifieste la unidad de los contrarios, que no se manifieste el equilibrio entre los casos límite contradictorios, el tercio excluso aristotélico y el tercio incluso estagirita, y, entre estos aspectos límbico antagónicos, el tercio incluso aristotélico profundo, que surge en la penumbra sombría whitmaniana, del parlamento nefando trumpiano: "O Estás conmigo o estás con mi enemigo", el 11/09/2001, en que volaron las Torres, como pretenden acabar con los vuelos de CONVIASA, que síguese de la Melodiosa Mermelada Merlano. La lucha sigue y la unidad de contrarios firme, y, entre tercios te veas, Hegel y Marx, y a todos los que no hanse percatado del derrumbe de las Torres el día de la Virgen de La Coromoto, en que el mundo cambio de rostro lógico enunciativo con el estagirita y el tercio aristotélico profundo. Y, quizás y sin quizás, la senadora Merlano, no anduviera con su mermelada, amargándole la golosina a los políticos corruptos colombiano, y, la loca sería otra cocaína Uribe Duque Santos.

Si la Mermelada Merlano, es la coyunda del derrumbe del imperio de la cocaína colombiana. Entonces sea dicho que la lucha de clases seguirá en espiral cíclica infernal. Ergo vergo sea dicho que la lucha de clases, la lucha de contrarios, tocará su fin cuando la cuarta ley de la lógica aristotélica, compleméntense en equilibrio y unidad de contrarios, entre los aspectos límbicos antagónicos, el tercio excluso aristotélico y el tercio incluso estagirita. Ergo vergo sea dicho que ha de estar por la calle de en medio, como forzoso medio, del exceso y del defecto, de La Gran Moral Aristotélica, el tercio incluso estagirita profundo, el garante de la unidad y del equilibrio de las clases deseadas, de la Dialéctica de Hegel y Marx. Ergo vergo sea dicho que la Mermelada Merlano Miel será de equilibrio dinámico dialéctico diplomático dialógico difuso diabético. Ergo vergo sea dicho que con la Mermelada Merlano Meliflua, cázanse mas y más moscas que con vinagre. Ergo vergo sea dicho, a buen seguro, que con la Mermelada Merlano Meliflua Maduro, Presidente Diplomático Venezolano, seguirá protegido providencial portento como canciller niño poeta ebrio, reclinándose holgado, y como buey suelto, bien lámese la mermelada de verdad de guayaba venezolana.



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Miguel Homero Balza Lima


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