4F la revolución madrugadora

Y allí estaba Ud., Comandante, con su boina roja, el brazalete tricolor y la inocencia a cuesta como quien lleva una encomienda de cristal sobre sus hombros al trote entre piedras incandescentes.

Horas antes, las calles guardaban el silencio acostumbrado; la negación de la política y el desprecio a los politiqueros vestidos de éxitos asaltados a las mayorías.

Era costumbre la ignominia y otros desmanes; que los gobernantes sirvieran de mancebos a la pretendida clase dominante y sus desgracias. Que las autoridades de la iglesia oficial, celebrara la liturgia sacro santa con sus más oscuras aberraciones; eran los tiempos de bacanales infaustos, orgías sin glorias, barraganas sin orgasmos, que ofendían a todo un país perdido; oculto en las profundidades de la frustración.

Y allí estaba Ud., Comandante, y otros tantos que como Ud., soñado despierto con un mundo mejor. Son la 1:00 am del 4F, y la noche continua indiferente a quienes por mandato de la vida se escurren entre las sombras para ofrendar sus respiros al sueño bolivariano.

Alguien toca las puertas, no hay palabra clave, pues la clave es la no palabra. ¡O coges un fusil y disparas o sales a las calles a organizar al pueblo!, pues ¡llego la hora, es hoy o nunca! Pueblo y fuerza armada se funden en un solo cuerpo y el cobarde huye, sigue huyendo y seguirá huyendo.

Los dragones de acero despertaron la tierra, trasnocharon las esperanzas, la sonrisa y la vieja utopía por un mundo mejor, de pronto revivió.

Y allí estuvo Ud., Comandante, recogiendo la culpa para sí, exorcizando las desgracias y marcando el tiempo continuo que hoy seguimos transitando.

Por ahora y para siempre, seguiremos al compás del trueno, si vacilaciones, ni miedos.

Que digan presente los que cayeron en batalla; que su voz no se apague y que el frio del cálculo politiquero, la maniobra relancina de la derecha maltrecha, ni los mezquinos intereses del burocratismo neo acomodado, acallen su voz de alerta, los ojos vigilantes del Comandante, ni el espíritu de un pueblo empoderado que hoy conduce su historia.

Hoy es 4F, y seguimos andando con Chávez, siempre Chávez. Aquí hay una Revolución, que nadie se equivoque. Feliz día de la dignidad.



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Ángel Rafael Tortolero Leal

Profesor Investigador Titular en la UNERG, Diplomatico Ex Embajador, Analista Internacional, Miembro del Centro de Estudios Socialistas Jorge Rodríguez. Internacional Bolivariana y Miembro de la Línea de Investigación: Políticas Publicas y Pensamiento Contra Hegemónico. Militante del PSUV

 angeltortolero@gmail.com      @ANGELTORTOLERO1

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