Cáscara Amarga

Tipo clásico profundo

Decíanos G Martín Vivaldi que: "Los expresionistas de la existencia son las naturalezas acusadamente subjetivas…El impresionista de la existencia son las naturalezas acusadamente objetivas, la entrega objetiva a lo intuido, a la objetividad de la vida. Sólo cuando ambos momentos de la existencia, impresión y propio mundo interno logren un equilibrio concreto, tenemos al tipo humano de forma interior, las naturalezas cabalmente plásticas, que pueden designarse también como tipos clásicos." El tipo clásico profundo es fruto final relacionado puente, llevado por los casos límite contradictorios, por natura y persona, por el expresionismo y el impresionismo, casos límite contradictorios borrosos martinvivaldianos. El tipo clásico profundo es verdad cortazariana profunda, es tercio incluso aristotélico profundo. El tipo clásico profundo es necesariamente un momento espacial especial existencial esencial, entre exceso y defecto, entre lo subjetivo y lo objetivo, en que habrá de existir un equilibrio dinámico dialéctico dialógico difuso, entre todos los aspectos límbico antagónicos, y, que entre el expresionismo y el impresionismo, ha de existir siempre, la permanente forma interior humana engástase con la sostenida naturaleza cabal plástica, o sea, el momento estelar artístico de la forma significativa conmovedora, y, que toda vez que exista la perturbación exterior parásita en la humanidad, nunca jamás, habrá natura total imitativa. Luego, habrá el tipo clásico profundo, lo deseado en Platón, que lo veía en la obra de Homero, que elogiaba la similaricadencia tautológica imitativa repetitiva poética, y, que jamás de los jamases, hablárase de la expulsión de los poetas, de la República Aérea Platónica, pues enseriarse con Homero, era razón suficiente para denegar cualquier acto agravante a la intelectualidad y al conocimiento entre lo subjetivo y lo objetivo, entre natura y persona, entre lo cosmogónico y lo antropocéntrico, entre lo expresivo y lo impresivo. El equilibrio dinámico dialéctico dialógico difuso, esto es, el engaste entre la forma interior humana y la naturaleza cabal plástica, de los aspectos límbico antagónicos, el expresionismo y el impresionismo, es lo deseado por todo movimiento artístico de cualquier tipo, tanto clásico, como moderno, y, postmoderno. Como el desear un Chopin entre Bach y Beethoven, como el desear la contradictoria borrosidad entre el antagónico difuso 69 cojedeño, entre el puntillismo y el cubismo, entre Seurat y Picazo, a sabiendas que entre el seis y el nueve, ha de encontrarse el tipo clásico profundo, tanto como, entre lo cóncavo y lo convexo, en la sombría penumbra whitmaniana en que una mujer me espera, en que el sexo es continente de continentes que todo lo contiene. Y, en la sombría penumbra whitmaniana, el tipo clásico profundo, en que habrá de situarse la creatividad artística borrosa, más allá de la noche de los tiempos oscarwildeianos, en que: "El hombre es en cada momento de su vida, todo lo que ha sido y todo lo que será." Y, en ese momento de la vida, el tipo clásico profundo, tanto entre lo pasado y lo porvenir como lo expresivo y lo impresivo tanto como natura y persona.

El tipo clásico profundo es fruto final relacionado puente, llevado por los casos límite contradictorios, por el expresionismo y el impresionismo. El tipo clásico profundo es verdad cortazariana profunda, es tercio incluso aristotélico profundo. El tipo clásico profundo es necesariamente un momento espacial especial existencial esencial, entre exceso y defecto, entre lo subjetivo y lo objetivo, en que habrá de existir un equilibrio dinámico dialéctico dialógico difuso, entre todos los aspectos límbico antagónicos, y, que entre el expresionismo y el impresionismo, ha de existir siempre, la permanente forma interior humana engástase con la sostenida naturaleza cabal plástica. Luis Alberto Machado en La Revolución de la Inteligencia, barruntaba la precisa singularidad esencial como forma significativa conmovedora borrosa entre las 22 Palabras Pareadas Paradójicas, a saber, endenantes: "Posible e imposible, acto y potencia, ente real y ente de razón, hecho y concepto, causa y efecto, fin y medio, (el poema ramossucreiano La Verdad y La Golondrina), todo y parte, general y particular, sustancia y accidente, fondo y apariencia, interior y exterior, subjetivo y objetivo, animado e inanimado, abstracto y concreto, lo que debe ser y lo que es, libre y necesario, positivo y negativo, importante y no importante, extraordinario y normal, complejo y simple, evidente y dudoso, lógico y absurdo." Endespués, palabras pareadas paradójicas, que son contenidos que contiene el continente de continentes, el ser y el no ser, de la enciclopedia védica upanisha sánscrita de la modernidad ilustrada originaria de la nueva orientación einsteiniana. Y, entre las 22 palabras pareadas paradójicas, la intensa singularidad expresiva, en correspondencia biunívoca con el tipo clásico profundo, entre lo expresivo y lo impresivo, tanto como algo nuevo ante el sol ludovicosilvaiano y nada nuevo bajo el sol eclesiástico, y asina asín así, natura y persona, y, entre, las palabras pareadas límbica paradójicas, el arma artística dialéctica defensiva y ofensiva, que no es otra cosa que la ironía, asina asín así, es la tipicidad clásica profunda, como padecimiento espiritual atormentado, cruda lengua consciente revolucionaria, entre la lengua y el habla, entre la imaginación y la intuición, ahí la ironía, que le ha faltado a la política y a la filosofía, y a muchos presidentes Latinoamericanos, que han arado parados en el mar, aun y aún, a don Pepe Mujica parado en el mar, quien díjonos que a la política le ha faltado filosofía, y él dióle la espalda al ironía cervantina quijotesca, a lo que lo típico clásico profundo, ha de recobrar. Y, a buen seguro, que todas las payasadas guaidoianas presentes en la política venezolana, de la injuria y de la arbitrariedad imperial gringa yanqui go home, y, que jamás de los jamases con mascarón de proa transpuesto de la tipicidad clásica profunda, no han de volver a los escenarios políticos venezolanos ni del mundo en expansión ni del mundo contracción, pues ha de existir siempre el equilibrio dinámico dialectico dialógico diplomático diabético difuso, entre el expresionismo y el impresionismo, partido por la partícula partitiva viva, por lo típico clásico profundo en la optimalidad ortogonal pitagórica, trecho estrecho arrecho, tanto del hecho y del Derecho como del dicho y del hecho, de los mejores resultados inmejorables de los casos límite contradictorios de los insumos y de los resultados del cuadrángulo rectángulo del esquema básico cibernético de la retroalimentación.

Si el tipo clásico profundo es fruto final relacionado puente, llevado por los casos límite contradictorios, por el expresionismo y el impresionismo. Entonces sea dicho que el tipo clásico profundo es verdad cortazariana profunda, es tercio incluso aristotélico profundo. Ergo vergo sea dicho que el tipo clásico profundo es necesariamente un momento espacial especial existencial esencial, entre exceso y defecto, entre lo subjetivo y lo objetivo, en que habrá de existir un equilibrio dinámico dialéctico dialógico diplomático diabético difuso, entre todos los aspectos límbico antagónicos borrosos, asina asín así, significado y significación, inteligencia y objeto, pensamiento y objeto, sujeto y objeto, símbolo y objeto, y, entre ellos la verdad mutable dinámica profunda, el tipo clásico profundo, como entre el expresionismo y el impresionismo. Ergo vergo sea dicho que entre el expresionismo y el impresionismo, ha de existir siempre, la permanente forma interior humana engástase con la sostenida naturaleza cabal plástica, con el tipo clásico profundo, tanto como el tercio incluso aristotélico abismal, entre el exceso y el defecto de la Gran Moral Aristotélica. Ergo vergo sea dicho que la borrosidad, da para el tipo clásico profundo entre las palabras pareadas paradójicas, y, mucho más allá del ser y del noser, de la literatura védica upanishad sánscrita, mas y más allá del cosmos en expansión y del cosmos en contracción. Ergo vergo sea dicho que entre ambos universos ha de existir siempre el equilibrio dinámico dialéctico difuso. Ergo vergo sea dicho que ha de haber ese cósmico equilibrio dialéctico, entorno al tipo clásico profundo. Ergo sea dicho que mas y más, aun y aún, solo y sólo, no existe el equilibrio dinámico dialéctico dialógico difuso, entre los hombres y entre las mujeres, desde la noche de los tiempos hasta las noches presentes. Ergo vergo sea dicho que, y, ha de mostrarse, y, ha de verse, mostrándose el botón de prueba bochornoso guaidoiano ano pelao en la Asamblea Nacional Venezolana en este inicio del veinte veinte, 2020. Ergo vergo sea dicho a pulmón desaforado y a garganta pelá, que hay que recobrar: ¡Las ironías contradictorias borrosas quijotescas cervantinas, y, don Pepe, en redoma, no hable guaidoná, ni embroma! ¡Que viva el irónico tipo clásico profundo!





 



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Miguel Homero Balza Lima


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