País de indigentes

Es doloroso admitirlo, pero nuestra hermosa Venezuela es prácticamente un país de indigentes, en donde millones nos ubicamos socioeconómicamente entre la pobreza y la miseria, obteniendo los asalariados ingresos que a duras penas si alcanzan para medio comer. Entre los bloqueos y las sanciones criminales cortesía de Estados Unidos y sus aliados terroristas, la megadependencia, y la ineficiencia estatal, la corrupción interna y la limitada producción agropecuaria e industrial, hemos llegado casi al abismo en la nación suramericana, a una depauperación acelerada que nos ha llevado a la ruina material y mental.

Es terrible en verdad la situación en Venezuela, y peor aún la indiferencia extrema de la comunidad internacional respecto al padecimiento diario de los millones de pobres. Claro está que no debería sorprender dicha indiferencia, considerando que a la cabeza de tal comunidad están ni más ni menos que las élites, y como es bien sabido a los ricos-poderosos jamás les han importado los pobres, aún cuando gracias a éstos es que han acumulado por generaciones enteras sus fortunas y poder en general. Al gran capital internacional solo le interesa mantener el Statu Quo, que su beneficio económico-financiero siempre esté por encima de cualquier interés social. Para los ricos lo primero son los negocios, y les importa un comino las consecuencias negativas sobre la casi totalidad de la humanidad, en particular el empobrecimiento progresivo de pueblos y países enteros. El precio a pagar por la codicia de una minoría ha sido la indigencia global, y Venezuela hoy día no escapa a esta triste condición.

Da tristeza afirmarlo pero Venezuela es un país de indigentes, donde sobrevivimos día a día como podemos, y tenemos que tener una gran fortaleza psicológica para no caer en distrés, depresión severa o hasta en la locura. Sí hay una crisis humanitaria señores de la “Revolución Bolivariana”, admítanlo, y ciertamente una gran responsabilidad recae en el criminal Imperio estadounidense y sus aliados, pero ustedes como Gobierno central hacen muy poco en el plano interno para controlar, por ejemplo, la brutal escalada en los precios de alimentos, medicinas y otros rubros básicos, además de no combatir la corrupción y no estimular la eficiencia a todo nivel. Sí hay una guerra económica, a cargo del gran capital global, ¿pero qué medidas concretas han tomado para tratar de limitar los daños a la calidad de vida de millones de venezolanos?, ¿por qué no se impulsa de una vez por todas la productividad social en los ámbitos agropecuario, industrial y comercial, a pesar de los limitados recursos financieros? Prácticamente los pobres en Venezuela estamos peleando solos contra un monstruo de mil cabezas que actúa dentro y fuera de la nación caribeña. Y es una pelea perdida por supuesto.


Esta nota ha sido leída aproximadamente 526 veces.



Rubén Alexis Hernández


Visite el perfil de Rubén Alexis Hernández para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:



US mp N GA Y ab = '0' /actualidad/a281329.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO