Columna Prestes: El Arma de la crítica

La crítica es el arma principal con que contamos los pueblos trabajadores sometidos bajo el orden del capital a la explotación, al despojo, a la pobreza y a la barbarie, en este orden, que es material e intelectual, la realidad se presenta ante nosotros de una forma invertida, fetichizada y centralmente inmodificable, las ideas dominantes que son expresión de la clase dominante pasan a influir a todas las capas sociales, se constituyen en sentido común, pasan a ser parte de la cultura que naturaliza la opresión.

La crítica en cambio es rebeldía frente a esta tiranía, y frente a toda sumisión, es conciencia a partir de la cual se va desarrollando un profundo entendimiento acerca de la naturaleza opresora y generadora de miserias que promueve este orden, es inconformidad que invita a resolver las injusticias superando el orden mismo, decía Chávez en una cumbre climática, "no cambiemos el clima, cambiemos el sistema" por ello hoy, reivindicamos su valor en estos momentos de dificultades y destacamos los puntos de cardinal importancia para que la critica sea fecunda y cumpla su función en el activismo revolucionario, veamos.

La crítica acompaña los justos reclamos de los pueblos por más limitados que puedan parecer, Pero la crítica no se limita a la queja, va más allá, la crítica es el despertar a un estadio más profundo de conciencia, que empuja a ver el bosque en su conjunto y no solo el árbol que tenemos al frente, que diagnostica las contradicciones, escenarios, actores, enemigos, adversidades, las leyes y tendencias que rigen esta sociedad.

La crítica es juntera, promueve la integración creadora de los comunes, es conocimiento de la historia, las fuerzas, condiciones y hechos que han propiciado el orden que queremos transformar.

La Critica expresa siempre un interés de clase, es necesario diferenciar la crítica de la derecha que por ejemplo, condena toda política de protección social, que se resiste a todo control en la economía y a todo aquello que atente contra la tasa de ganancias, que reclama las privatizaciones y más ajustes contra los pobres, la misma expresa los intereses de la burguesía; la critica que se va por las ramas, y que se horroriza y condena las turbulencias, luchas y peligros que surgen fatalmente del orden capitalista; pero terminan reivindicando tal orden, expresa los intereses de la pequeña burguesía.

La crítica sólo es revolucionaria cuando expresa y proyecta los intereses de conjunto de la clase trabajadora generados por las propias condiciones de la sociedad capitalista, es colocarse con los trabajadores suspendidos, con los campesinos marginados, con las luchas de las comunas, de las mujeres, de los estudiantes; y por ende al colocarse al servicio de los sujetos históricos, por eso es que nuestra crítica debe ser siempre radical, debe ir siempre a la raíz.

La crítica empuja a la actividad revolucionaria, "no basta conocer e interpretar el mundo, sino de lo que se trata es de transformarlo", y esto es un elemento clave, para adentrarse a la crítica revolucionaria, porque es allí, en las relaciones materiales, "donde el hombre y la mujer deben demostrar la verdad, es decir la realidad y el poder, la terrenalidad de su pensamiento".

La práctica de la crítica es la lucha revolucionaria, donde se encuentran decisivamente la actividad humana con las circunstancias concretas; la crítica no es contemplativa, es por el contrario impaciente y se convierte en acciones de fuerzas, en choques por transformar esas circunstancias. Es por ello, que los pueblos tenemos que entrar sin complejos a la lucha política, la lucha o la actividad critica no es ingenua e inofensiva frente a los poderosos, debe apuntar a la conquista del poder, a la elevación del pueblo trabajador en clase dominante.

Pues, En una +ociedad que basada en la apropiación privada del sobre-trabajo reproduce la desigualdad y la pobreza, En una sociedad que basada en revoluciones tecnológicas capitalistas reproduce el desempleo, En una sociedad que basada en la financierización y el mercado capitalista despoja de principales bienes y servicios a quienes más lo necesitan, en esta sociedad que basada en el complejo militar industrial necesita promover guerras y agresiones militares contra los pueblos, en esta sociedad que requiere la represión y el estado para mantener a raya a las mayorías, en esta sociedad, la crítica y la lucha constituyen los principales derechos del pueblo.

De allí a que el viejo Marx en su crítica a la filosofía del derecho expresó lo siguiente: "Es cierto que el arma de la crítica no puede sustituir a la crítica de las armas, dado que una fuerza material solo puede ser superada por otra fuerza material, pero también la teoría se convierte en fuerza material tan pronto como se apodera de las masas".

He allí, los grandes objetivos que persigue esta "Columna Prestes", acompañar las luchas justas del pueblo, de generar modestos aportes a la formación política de los y las que en batalla día a día oponemos nuestra critica por un mundo más justo a quienes quieren sepultarnos en las fosas de la resignación y la barbarie.

La crítica ha deshojado las flores imaginarias de las cadenas no para que el hombre arrastre la cadena sino para que arroje de sí esa esclavitud y recoja la flor viviente.

 



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Ricardo Adrián

Comunicador Social, Marxista, Militante revolucionario por la causa de los proletarios, activista por el Poder Popular.

 construccionsocialista@gmail.com      @rradrian

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