Primera Página... Mingo en su Salsa

A riesgo de ser mal interpretado, puedo asegurar que he disfrutado de las
últimas dos entrevistas que ha efectuado “Mingo”. ¡Si!... Ese mismo que
lleva por nombre José Domingo Blanco y que tiene un programa en Globovisión
¿Se acuerdan de este sujeto?

Este personaje que no deja de recordarme fisonómicamente e ideológicamente a
Benito Mussolini, abrió la semana de su programa “Primera Página”
entrevistando a la sombra del otrora proyecto pinochetista, Generalito
Vasquez Velazco. No es fácil entrevistar a una persona torpe; sobre todo
cuando esta esgrime argumentos erráticos sobre su actuación en los eventos
del 11 de Abril de 2002. Pero, Mingo maniobra, se hinca, se babea ante el
General Electric y lo conduce a un puerto que, si bien no lo salva de ser un
fascista natural; cosa peor, lo convierte en una marioneta de quienes
manipulaban los hilos en la oscuridad. Mingo es experto en hacer de la
mentira una verdad, pero es incuestionable que la verdad ha ofrecido una
resistencia encomiable y que la guerra mediática ya no obtiene resultados
positivos ni siquiera en sus más enconados acólitos. El generalito se
atrevió a navegar en la estupidez, cuando afirmó tener más liderazgo que
Chávez en la Fuerza Armada Nacional y pasó por alto toda su ineptitud, al
ocultar esa famosa reunión de oficiales que, presionados por la avanzada
popular, le obligaron a echar marcha atrás su apoyo al enano Carmona, precoz
experimento de tirano. Mingo, cuando transcurre esta entrevista, no puede
evitar que se le atore en el guerguero mencionar los días 13 y 14 de Abril.
Al preguntarle al generalito de plomo “¿Qué pasó el 11 y el 12...”, culmina
con un escuálido: “...y los demás días de Abril?”. La idea es no recordar y
olvidar lo que más le duele al fascismo. No terminan de digerir a aquellas
“hordas” liberadoras, que salieron por miles y desarmados a reclamar la
restitución del zambo que tantas pesadillas le ha ocasionado. Se empeñan en
echarle la culpa a “esos militares que traicionaron a la sociedad civil”. En
conclusión, el pueblo no existió y solo fue un espejismo.

El programa de hoy no fue menos divertido. Definitivamente, Mingo, es un
hombre audaz. Invitó a la personificación de Judas; al non plus ultra de la
traición. A esa cosa llamada Pablo Medina.

Ahora, en medio de la oposición (y Mingo es una pieza de valor mediático),
existe un “Código de Etica”. Una vaina es ser escuálido de corazón desde el
vientre mismo y otra codearse con aquellos que disfrutaron de las mieles del
poder y hoy se dan golpes de pecho en un confesionario con Baltasar Porras.
La estrategia de Mingo en el programa de hoy, sufrió de ese tácito complejo
pequeño burgués que le hace solidario con su propia manada de lobos por
conciencia y convicción fascista. Pablo Medina, oportunista empedernido,
está al margen de esa manada y Mingo no tiene empacho en recordárselo.
Pablito aseguró no haber estado jamás a favor de Carmona, pero Mingo lo
fustiga recordándole que estaba en Miraflores celebrando con el enano su
coronación. Caso perdido. Pablo se enreda, se arrastra y se pierde en
malabares retóricos que no pueden tapar aquella imagen televisiva, cuando
huía del palacio sin rumbo fijo y las huestes chavistas a escasos metros a
punto de lincharlo. Mingo terminó regalándole una Arrow como premio de
consolación a tan triste papel, como las monedas de plata que recibió Judas
por traicionar al Maestro.

Esta semana va a ser muy dura para Mingo. Hoy desenterró el hacha mellada
del “vacío de poder” y el proyectil mojado de la “renuncia presidencial”,
conceptos harto manoseados que no consiguieron calar en la opinión pública
nacional y, mucho menos, la internacional. Falta Cecilia Sosa, Escobar
Salom, el Gordo Marín, Américo Martín, Angela Zago, Alfredo Peña, los
generalitos drogos de Plaza Altamira, Henry Vivas y toda esa pléyade de
alcaldes, gobernadores, diputados y políticos que tienen en común el olor a
putrefacción que dejaron manchada la historia contemporánea venezolana. Es
probable que Nitu Pérez Osuna, le ofrezca algunas exclusivas clandestinas
exiliadas como Ortega, Molina Tamayo y los morochos Fernández, para terminar
de aderezar esta semana de programación de “ensueño”. Mingo tiene una gran
variedad para escoger. Pero, lo que si doy por seguro es que ya tienen a su
pagapeo: Carmona. Todos serán inocentes, menos Carmona. Carmona es el
culpable de no tener hoy un país “libre y de todos los empresarios”.

A propósito: ¿Y que será de la vida de Pérez Recao?


msilvaga@yahoo.com


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Mario Silva Garcia

Comunicador social. Ex-miembro y caricaturista de Aporrea.org. Revolucionó el periodismo de opinión y denuncia contra la derecha con la publicación de su columna "La Hojilla" en Aporrea a partir de 2004, para luego llevarla a mayores audiencias y con nuevo empuje, a través de VTV con "La Hojilla en TV".

 mariosilvagarcia1959@gmail.com      @LaHojillaenTV

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