Un fracaso el paro educativo: Son unos fantasmas

Un fracaso el paro educativo serán las palabras que emitirán los maduristas ante la protesta del magisterio venezolano en escuelas y liceos. Y tienen razón. Es un fracaso para cualquier gobierno que sus docentes, los que educan a nuestros niños y adolescentes, tengan que paralizar sus actividades de enseñanza y aprendizaje, porque un régimen usurpador, ilegal, ilegítimo, inmoral, antiético, corrupto y criminal, ha conculcado los derechos de sus maestras y educadores, pero además los llama "fantasmas".

Un fracaso el paro educativo serán las palabras que emitirán los maduristas ante la protesta del magisterio venezolano en escuelas y liceos. Y tienen razón. De hecho, que el presidente usurpador diga que son "fantasmas" aquellos docentes que van a la huelga, es un fracaso total para su "presidencia" usurpadora, porque reconoce que en eso quiere convertir no sólo a quienes integran la nómina de educadores activos y jubilados, sino del resto de los trabajadores de la educación y las otras áreas de Venezuela, al condenarlos a vivir con salarios que son pagados con unos escasos bolívares fantasmas, porque desaparecen de inmediato, que apenas alcanzan para un kilo de carne, y tal vez, para medio kilo de queso.

Un fracaso el paro educativo serán las palabras que emitirán los maduristas ante la protesta del magisterio venezolano en escuelas y liceos. Y tienen razón. Resulta irónico que el gremio docente tenga que paralizar sus actividades para que el régimen usurpador pueda ver la destrucción de la infraestructura educativa. Aulas que están sin techos, sin puertas, sin ventanas. Planteles cuyos "baños" son bazofias sanitarias. "Instituciones" sin canchas deportivas, y cuyas áreas verdes han sido convertidas en basureros. Y por eso los llaman "fantasmas".

Un fracaso el paro educativo serán las palabras que emitirán los maduristas ante la protesta del magisterio venezolano en escuelas y liceos. Y tienen razón. Las políticas educativas son tan fracasadas, que los educadores tenemos que paralizarnos para preguntarles a los maduristas, por qué dicen que van a "invertir" 1.000 millones de euros en remodelar ciudades, en una mal llamada misión "Venezuela bella", cuando lo bello sería que con ese dinero se pudiera asumir la inversión de unos 12 millones de comidas diarias, perfectamente balanceadas para toda la población estudiantil, incluyendo los universitarios – a razón de 0,75 euros por unidad – es decir, unos 180 millones de euros por mes, que permitirían alimentar con todos los nutrientes por los próximos seis meses a la población prioritaria del país, que hoy apenas recibe como "programa de alimentación escolar", una cucharada de lentejas. Y por razones como éstas, los docentes son llamados "fantasmas".

Un fracaso el paro educativo serán las palabras que emitirán los maduristas ante la protesta del magisterio venezolano en escuelas y liceos. Y tienen razón. La educación está paralizada de facto. Con un aumento desproporcionado de la deserción escolar. Con docentes y trabajadores de la educación que renuncian a diario, o en el mejor de los casos, apenas si asisten dos o tres días a la semana a sus planteles. Con instituciones sin mobiliario, sin materiales pedagógicos, sin implementos deportivos, sin transporte escolar ni público, sin productos de limpieza, sin agua, y sin luz. Y ante semejantes reclamos, los docentes son denominados como unos "fantasmas".

Un fracaso el paro educativo serán las palabras que emitirán los maduristas ante la protesta del magisterio venezolano en escuelas y liceos. Y tienen razón. Para cualquier gobierno que se jacte de "socialista", "obrerista", "humanista", debe ser un tremendo fracaso que los docentes del país tengan que estar paralizados para luchar por una educación digna, que reivindique el carácter social y de desarrollo individual y colectivo que representa la educación en cualquier país, realidad que hoy ha sido mancillada en Venezuela, por un régimen usurpador que sólo ha empobrecido a su población, y destruido por completo sus posibilidades de progreso basadas en la educación. Por luchar contra esa pueril realidad, un usurpador llama "fantasmas" a los docentes.

Sin duda, que fracaso estruendoso tener que ver que a Nicolás Maduro llamando "fantasmas" a los docentes, porque éstos por razones forzadas de su nefasto neototalitarismo, tienen que verse condenados a luchar contra un régimen oprobioso, a quien la crisis educativa, la aniquilación hospitalaria, el colapso de los servicios públicos, la hiperinflación, la destrucción del signo monetario, la criminalidad, la corrupción, y cualquier otro mal que afecta a la república, también son otros "fantasmas", porque en conclusión, para el madurismo nada existe, al punto que durante el último sexenio hasta "disminuyó" la pobreza. Verbigracia, el usurpador confiesa que hasta los "fantasmas" que no logran comer en el país, también han desaparecido. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.



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Javier Antonio Vivas Santana

Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)

 jvivassantana@gmail.com      @jvivassantana

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