Voto válido, voto nulo, abstención

Se dice, se repite, se insiste que la abstención no es participación: "Quien se abstiene no participa". Ritornelo que se utiliza para combatir la abstención. ¡Falso, de toda falsedad! La abstención es participación en su más alto grado de conciencia ciudadana. Es la participación producto de profundo análisis, por cuanto el abstencionista, además, de la propuesta de cada candidato, analiza las circunstancias políticas, económicas, sociales en que se realiza la consulta electoral. La abstención es la más alta expresión de conciencia política y democrática de quienes escapan de los miasmas de la feria electoral. El abstencionista es el elector que, con su actitud, le dice al "pan, pan y al vino, vino". Denigrar del abstencionista es una falta de respeto a la dignidad del elector que asume esa actitud.

¿Cómo funciona la asamblea de cualquier congreso, parlamento, sindicato, cooperativa, asociación, club? Funciona como consulta a los miembros de la asamblea (quórum), de las propuestas que figuran en el Orden del Día o surgen en el debate. Solo en las reuniones de creyentes, religiones, sectas, no hay consultas, no hay debate, no hay elección, por cuanto no están regidas por la Razón, sino, por la Fe, que es ciega, no admite discusión, está sometida a las escrituras de los libros sagrados, al derecho canónico, al mandato de la jerarquía ¡Palabra de Dios!

Para creer no se necesita la Razón = Fe

La Razón se necesita para investigar = Ciencia

En la asamblea de cualquier organización laica - no confesional – hay: convocatoria, orden del día, quórum, director de debate, propuestas que, al ser sometidas a votación, el director de debate pregunta – "Quienes estén a favor que lo manifiesten con la señal de costumbre". El resultado lo anuncia el secretario con alta, clara e ininteligible voz:

Votos válidos:

A favor, tantos.

En contra, tantos.

Votos nulos, tantos

Abstenciones, tantas.

Si, como vemos, en cualquier asamblea de un Congreso, Parlamento o reunión de Condominio, la abstención es participación ¿De dónde sacan la falacia: - "Quien se abstiene no participa"?

La elección nacional es la Asamblea de ciudadanos que tiene: convocatoria; orden del día (elección presidencial, legislativa, regional o municipal); quorum (Registro electoral); director de debates (CNE); propuestas (candidatos); debate (campaña electoral). El resultado de la elección es anunciado por femenil y aflautada voz:

"Registro electoral, tantos.

"Votos válidos, tantos.

"Votos nulos, tantos.

"Votos a favor del candidato Fru fru.

"Votos a favor del candidato Bla bla.

"Votos a favor del candidato Ni ni.

"Otros candidatos.

"La abstención es de 30%, 40%, 50%."

El resultado que arroje la abstención es el más importante de la votación, por cuanto es lo que determina la legitimidad del candidato ganador, que debe obtener como mínimo el 51% del Registro electoral; pero, la costumbre aceptada es la de simple mayoría de votos válidos. Si en Venezuela o cualquier otro país, se revisan los resultados del candidato ganador, no es extraño que carezca de legitimidad, por cuanto la abstención en Estados Unidos, Rusia u otro país, está siempre por encima del 40%. Si al porcentaje del 60% restante se le aplica la norma del 51%, la mayoría de presidentes o de primeros ministros carecen de legitimidad: Trump, Putin, Merkel, Chávez o Maduro.

Entonces, como decir, "Quien se abstiene no participa" ¿si es precisamente la participación abstencionista la que da o quita legitimidad al candidato ganador?

En la situación electoral que vive el país, al no haber candidato de consenso que mantenga la unidad del 89% del electorado víctima de la dictadura del hambre, desabastecimiento, hiperinflación, creada e impuesta por el gobierno, la única forma de resguardar la unidad, es por la abstención y el voto nulo. Las candidaturas oportunistas, personalistas, fraccionan la unidad en los grupúsculos que se forman para dar apoyo a cada candidato. Hasta este momento ya hay cinco o seis candidatos que fracciónan la unidad del 89%.

¿Unidad para qué? ¿Unidad para sacar a Maduro? De ninguna manera la unidad innata que existe en el país puede ser utilizada con ese objetivo circunstancial. La unidad debe estar dirigida a la lucha que las mayorías nacionales deben librar:

Primero. Para no volver al pasado, sino, para crear un modelo distinto, en el cual las mayorías nacionales sean dueñas de su propio destino.

Segundo. Para rescatar la democracia y la autonomía de las organizaciones populares: sindicatos, asociaciones de campesinos, gremiales, cooperativas, estudiantiles, profesionales, magisteriales, que asuman el rescate del país, el rescate de la soberanía, hipotecada por la ruina y desastre económico; por el inconmensurable aumento de la deuda; por la entrega de las riquezas (Faja del Orinoco, Arco Minero, empresas nacionalizadas); por mecanismos monetarios para contraer más deuda (El Petro). Si antes teníamos patria, la perdimos, hay que rescatarla. Hasta el gentilicio lo estamos perdiendo por los millones de compatriotas que deben migrar para sobrevivir, aun cuando sea en las condiciones más deprimentes, porque no tienen patria que los acoja, los defienda, les garantice la subsistencia. (En el último año, 17 familiares entre nietos, bisnietos, hija, nueras han migrado porque perdieron los medios de vida. Cuatro más tienen la maleta lista para marchar. Lo que me ocurre a mí, vale para mis vecinos y demás compatriotas).

Salir de Maduro ¿Para qué? ¿Para cambiar una farsa por otra farsa? Si la conducción del país no va a estar en las manos de las mayorías nacionales organizadas, con autonomía, con objetivos que no sean para regresar al pasado ni para retomar la infamia actual, salir de Maduro ¿Para qué? Sólo el poder de las mayorías agrupadas en organizaciones autónomas, son quienes deben decidir su destino y no aprendices de brujo, como Falcón, que anuncia cambiar la farsa de Chávez por una nueva farsa.

La economía es el motor del desarrollo, pero, la economía se realiza con el trabajo de manos proletarias, únicas creadoras de riqueza. Es el trabajo del obrero y no el capital lo que crea riqueza. Pero, en el discurso de Falcón, no hay ninguna referencia a este tema fundamental de la economía y de la sociedad. Es la misma eterna propuesta de enajenación y alienación del trabajo al capital. Falcón no habla de causas, sino de efectos. Su propuesta bandera es la dolarización que en la práctica es dejar de ser el Estado Asociado que hemos sido durante cien años, por causa del petróleo, para pasar a ser el Estado Nº 53 en la bandera de las barras y las estrellas. La propuesta de Falcón es retrograda. Basta ver quienes son sus asesores: Claudio Fermín con la nostalgia de su pasado adeco; Eduardo Fernández con la nostalgia de su pasado copeyano; el MAS con la nostalgia de su pasado socialista. Es el candidato de los nostálgicos. ¿Cómo pretende Falcón conquistar la credibilidad del electorado nacional, si fue derrotado hace apenas unos meses como candidato a gobernador del Estado Lara? Si frente al candidato chavista fue derrotado ¿Qué cambio pueden ofrecer Falcón y sus asesores, como trio de candidatos fracasados? Falcón, que no conquistó la credibilidad de los larenses, ¿Pretende conquistar con su discurso ramplón, la credibilidad del electorado nacional?

¿Qué es lo que trasnocha a los grupúsculos que respaldan la candidatura de Falcón y sus asesores o jefes de campaña? ¡LA ABSTENCIÓN! Claudio en la entrevista que le hicieron en la TV, se dirigía a los abstencionistas y con voz impostada, acaramelada, les insinuaba se hicieran la pregunta: - "¿Qué gano si me abstengo? Y el mismo se respondía ¡Nada! La pregunta que debe hacerse Claudio es - ¿Qué gano si voto? Claudio no llega a entender que, lo más importante es la unidad de las mayorías y que, Falcón con su candidatura, la fracciona. No ha entendido que, a falta del candidato de consenso, la abstención es la única respuesta a las reiteradas afirmaciones del chavismo:

(1) "Con votos o con balas nos mantendremos en el poder", presidente Maduro.

(2). "Saquen sus fusiles y nosotros sacamos los nuestros", Arias Cárdenas.

(3). "Numeral… ¡No volverán! Diosdado.

(4). La superpresidenta plenipotenciaria, Delcy Rodríguez, con su reiterado infantilismo le colocó la guinda al coctel (molotov) - "Nunca hemos pensado entregar el poder".

Dicen los abogados, "A confesión de parte…"

Nadie puede pensar que tales declaraciones promueven la paz, de la que tanto alardea Maduro. Estas afirmaciones son una declaración de guerra de la minoría armada, contra la mayoría desarmada.

Si estas son las declaraciones - notitia criminis - de los jerarcas del chavismo, nadie puede llevarse a engaño, las elecciones presidenciales son una farsa montada por el chavismo para su perpetuación; pero, también sirven para motivar apetencias presidencialistas, de candidatos personalistas ¿ingenuos? fracasados, apoyados por grupúsculos que fraccionan la unidad de las mayorías. La Comunidad Internacional, preocupada por los gravísimos problemas que crea la migración de millones de venezolanos a los países fronterizos de Venezuela (Aruba, Trinidad, Brasil, Ecuador, Colombia, Panamá), ha dicho, "no reconoce el proceso electoral ni los resultados".

Todos los caminos conducen a la abstención que unifica criterios en torno a una consiga: deslegitimar el resultado electoral y salvaguardar la unidad, indispensable para la lucha de masas, en caso que esta farsa electoral culmine, conforme está organizada y anunciada, para la perpetuación del chavismo.



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León Moraria

Nativo de Bailadores, Mérida, Venezuela (1936). Ha participado en la lucha social en sus diversas formas: Pionero en la transformación agrícola del Valle de Bailadores y en el rechazo a la explotación minera. Participó en la Guerrilla de La Azulita. Fundó y mantuvo durante trece años el periódico gremialista Rescate. Como secretario ejecutivo de FECCAVEN, organizó la movilización nacional de caficultores que culminó en el estallido social conocido como el ?caracazo?. Periodista de opinión en la prensa regional y nacional. Autor entre otros libros: Estatuas de la infamia, El Fantasma del Valle, Camonina, Creencia y Barbarie, EL TRIANGULO NEGRO, La Revolución Villorra, los poemarios Chao Tierra y Golongías. Librepensador y materialista de formación marxista.

 leonmoraria@gmail.com

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