Le temen

A nada teme más un mal gobernante que a la persona que la superstición señala como su sustituto. Esa es la debilidad de los malos gobernantes. Y si además cargan en la espalda la culpa de la deslealtad, comienzan a ver fantasmas hasta en la sopa. Por liberarse de la angustia que los habita, son capaces de las mayores crueldades, arrasan con todo, para ellos no hay mesura, no hay más fraternidad que la de permanecer en el poder, eso lo justifica todo.

Hoy vivimos esta situación, no es la primera vez que se presenta en el mundo, desde herodes persiguiendo niños conocemos estos miedos. El general gómez llenó sus tenebrosas cárceles de muchachos que tuvieron la osadía de elegir una reina de carnaval fuera del control de su gobierno; aquello fue un vano esfuerzo por detener la marcha de la historia. Encerraba pérez jiménez sus temores en Guasina, la tortura borraba sus miedos. La costra de la cuarta república sometía sus terrores con masacres, asesinatos.

Este gobierno desde hace tiempo sabe que tiene el sol a la espalda, se agotó. En esta situación, los miedos se incrementan, las protecciones aumentan. Así se desliza hacia una dictadura abierta, ya ordena reprimir a las manifestaciones de la masa hambrienta, engañada. Le temen, en ellas ve reflejado su fracaso, el fin de su credibilidad.

El temor más grande, ya lo decíamos arriba es a la persona que sospechan puede ser su sustituto. Le tienen miedo a mendoza, el de la harina, asomó como sustituto y comenzó la campaña de desprestigio. Pero a quién más temen (el horror los invade) es al Ministro Rafael Ramírez.

Ramírez escribió unas cuantas opiniones, más bien suaves, decentes. Los gobiernantes se asustaron, como el general Gómez se aterró de aquella reina de carnaval. Le enviaron a los mastines, le forzaron su salida del cargo de embajador en el norte donde estaba tranquilo; sus razones tendría, ya la historia dirá si esa era la mejor opción.

Cometieron un error: inducidos por el miedo, lo elevaron a candidato presidencial, quizá sin él quererlo, quizá aún no lo quiera, tal vez hubiera preferido otro destino, pero el río de la historia arrastra la vida de la gente. El terror se come al gobierno, usaron al fiscal para perseguirlo, satanizarlo. Ahora le allanaron la casa, la felonía no se detiene. Los gobiernantes, sin quererlo, le presentaron a la masa a un buen candidato, chavista de los del círculo más íntimo del Comandante, preparado. Ahora es necesario perseguirlo, pero como "una cosa piensa el burro y otra quién lo arrea" la persecución es su mejor campaña presidencial. Pero sobre todo abrieron la disputa por la candidatura presidencial dentro del Chavismo, donde dicho sea hay muchas posibilidades.

Algo hay que dejar claro, en Venezuela hay una disputa por el poder que va más allá de las elecciones, la trasciende. Esta lucha por el poder se manifiesta en estas persecuciones, en estas peleas de palacio, en estos forcejeos en la cúpula. Ahora bien, esta disputa del poder debe analizarse en las ideologías de las corrientes que luchan por el poder. Y hasta ahora todas, las que son y las que asoman, las verdaderas y las supuestas, todas dibujan una disputa entre varias propuestas de capitalismo, el Socialismo no aparece en el campo de batalla.

Ese es el candidato que hace falta. Sólo el Socialismo, el verdadero, el de la propiedad social y la conciencia social, dará un contenido chavista, revolucionario a la contienda. Sin el Socialismo todo no pasará de ser un circo de la socialdemocracia similar a la de la cuarta, alejada del espíritu de 4 de febrero.



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Toby Valderrama Antonio Aponte

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