La estructura política en Venezuela

La estructura de poder en Venezuela se encuentra en crisis por la formación y funcionamiento que quiere darle algunos funcionarios al partido oficialista y, en este sentido, el poder público viene siendo representado en proporción a las estructuras de poder del gobierno mediante sus instituciones que luchan por tener una definición política que se traduce en cultura para periodizar el ejercicio del poder de una manera mutua. Para ser militante, tiene que existir una disciplina partidista que es expresada por el voto directo de las comunidades de una manera colectiva. Es el grado de educación de los ciudadanos lo que determina el nivel de cultura política en un país.

Es necesario, conocer los espacios, nunca debemos confundirnos y de una manera objetiva, tener una preferencia ideológica para balancear los criterios dados y dinamizar criterios para el bien colectivo.

Nos encontramos frente a un nuevo reto político, es entender la viabilidad partidista y como se generaliza con la estructura de la justicia, por eso, debemos comprender la democracia socialista, tal como lo plantea nuestra Constitución Bolivariana, se debe tener mucho cuidado, nos encontramos ante grupo de terroristas y genocidas que desean controlar el nuevo orden económico mundial.

Pero solo los demócratas suben al poder, y al terminar su mandato, se van a su casa (incluidos dignos y admirables izquierdistas: Lagos, Mujica, Bachelet). Los neomarxistas latinoamericanos se aferran, porque, engañosamente, se creen predestinados. Y deslucen con sus discursos, sus insensatas acciones, que solo entre ellos aplauden. ¿Cuántos son? ¿Quiénes les siguen? ¿Cuándo se apartarán del fanatismo?

Claro, hoy la estrategia de estos señores es acomodarse a la democracia para alcanzar el poder. Y después implantar, con gran desfachatez, una dictadura de apariencia legal, popular.

minoría. ¿Y después, engavillados? La receta obligada: partido único.

No hay principios consistentes. Solo farsa dictatorial. Además, que nunca practican la tolerancia. Pues un individuo de extrema izquierda solo sigue lo de su misma ideología. Jamás se le ocurriría decir: "voy a votar por un conservador o un socialcristiano, porque le conviene a mi país". Si así pudieran hacerlo, tendrían una mente abierta. Pero no. Solo ven, sumisamente, hacia un punto.

Tampoco dirían: "esa persona de otro partido es honesta, bien intencionada, preparada".

No se dan cuenta que sometieron su inteligencia a los detentores del poder dictatorial. Solo importa el control. Nunca hacer el bien a sus conciudadanos. O que otros de credo diferente, lo asuman.

La ideología les impide ver a otros ciudadanos que piensen distinto. O lo peor: sustituyen a su patria por un partido.

Confío en que algunos presidentes latinos, hagan un buen gobierno. Y no se reelijan. Y después le sigan otros ciudadanos de distinta ideología. ¡Por qué no!

Si el presidente actual, logra establecer constitucionalmente que no haya reelección, se dará un gran paso en América Latina. Colombia ya tuvo un gran precedente cuando Uribe intentó infructuosamente reelegirse.

Las tomas del poder en América Latina, por partidos marxistas, son una evidencia del modelo fracasado recomendado por Lenin y Stalin, mediante la revolución. ¿Funcionó? No. Pero ellos solo cuestionan a los otros. Nunca sus propios credos o dioses de mausoleo. Son dogmáticos. En sus manuales vienen las liturgias de la genuflexión --incuestionables, degradantes.

En las semanas anteriores hemos hablado de las áreas ciegas del liderazgo, reconociendo el impacto que esto tiene en el equipo de trabajo. Simplemente el hecho de conocer estas áreas ciegas puede ayudarnos a todos a reconocer mejor la brecha entre nuestro comportamiento real y nuestro comportamiento deseado cuando se trata de obtener lo mejor de aquellos que buscan nuestro liderazgo. Los líderes que eligen trabajar activamente para identificar las áreas ciegas en estas cuatro áreas y aprender a eliminarlas a nivel personal tienen una gran posibilidad de tener un impacto en la experiencia de los colaboradores que les reportan e interactúan con ellos.

Cuando se trata de evaluar el impacto de nuestro propio comportamiento, ten en cuenta estos consejos:

Da por hecho que las personas no son objetivas al evaluar sus propias capacidades. Esto quiere decir que necesitamos ayuda. Hay una variedad de herramientas de retroalimentación de 360 grados disponibles que pueden proporcionar una mejor comprensión de las percepciones de las personas con los que trabajamos.

Prepárate para la retroalimentación. Puede ser difícil dejar los egos a un lado y muchas personas pueden beneficiarse de aprender técnicas de adaptación que les ayude a enfocarse y aceptar la retroalimentación constructiva.



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Emiro Vera Suárez


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