Criminología mediática vs. "Ley contra el odio" en la RBV ( I)

La influencia del discurso demonológico desatado con el "Malles Maleficarum" (El Martillo de las Brujas) en el periodo inquisitor (siglo XV), dejó aún graves secuelas de resistencia y metastasis que influencian cada vez más las decisiones de los órganos jurisdiccionales y la pluma "Garantista" del Legislador, esperamos que en la oportunidad que nos toca vivir en éste periodo histórico de la Revolución Bolivariana con el nacimiento de la VII República, no sirva de sitial para la reproducción de éste fenómeno. Por ello, nos hemos dedicado a la tarea de analizar

En éste particular, recurrimos a la idea de conocer a ciencia cierta un modelo existente desde el nacimiento mismo, de la "Cuestión Criminal" en el pensamiento de Zafaroni, para evidenciar a través de la contextualización de circunstancias tales, que hacen evidente tal planteamiento, como lo resulta, la Cuestión Mediática,a través de la cual, se pretende legitimar la estructura dialógica, para alegar la existencia de una emergencia, como una amenaza extraterritorial (que aún siendo evidente) se sobredimensiona, al poner en riesgo no solo los intereses del poder político, sino que traspola dichas consecuencias a las masas, haciéndolas sentir que están en riesgo permanente, al alimentar la idea que esta en peligro los intereses nacionales sino inclusive los occidentales y/o universales; para justificar la arremetida del Poder Punitivo a través de la vindicta púbica para eliminar dichos obstáculos a fin de neutralizar toda amenaza a través de la tarea salvadora".

Con ello, queremos dejar constancia del referente en el cual, históricamente nos encontramos, híto, que representa el rompimiento de la cordura como base de las relaciones sociales, en el proceso de construcción de un nuevo modelo de sociedad por parte de los factores opositores, quienes han perdido el sentido pacífico de la protesta, ante la incapacidad de lograr progresividad en el estado de transición que ellos desde su óptica plantean para la salida del Presidente Nicolás Maduro, lo cual, ha generado un estado Ira colectiva en sus seguidores y por ende pernicioso para el resto de la colectividad.

En el sentido estricto de enmarcarnos de la definición de políticas públicas coalineadas no solo con el proyecto nacional, sino con las necesidades imperantes que demanda el Poder Originario (alimentos, medicinas, seguridad, trabajo; entre otros), lo cual, tampoco no puede ir en detrimento del derecho legítimo de la protesta ni de la libertad de expresión ante la gestión gubernamental, y en éste punto, desde la sana crítica que nos caracteriza, hacer el llamado reflexivo a las más altas autoridades gubernamentales, para incrementar los programas de asesoramiento interinstitucional en materia de Derechos Humanos y Contraloría Social, para fortalecer el desempeño de los funcionarios policiales y militares (actualmente en el caso de la GNB, pero más adelante para el resto de los componentes) en acción conjunta para ejecutar los planes de defensa integral de la nación ante cualquier amenaza extranjera e interna que pueda suscitarse.

No puede insistirse desde la cúpula gubernamental, en proyectar un discurso inclusivo a favor de las masas, que apueste al Estado Comunal, si desde la praxis los "Cuadros" evidencian un rito al Consumismo "Yankee" y al Derroche "Dolce Vita" europeo; y en éste sentido, la necesidad feaciente de ampliar en los "delitos de Corrupción" elevando las penas, e incorporando nuevas sanciones vinculantes a los actos administrativos que generen lesiones a terceros durante la gestión gubernamental. Ejemplo Funcionario Corrupto, debe ser declarado "Traidor a la Patria", porque atenta contra la necesidad del pueblo y las garantías de los ciudadanos.

Se precisa con la erogación del anteproyecto de "Ley contra el Odio", fomentar un proceso de diálogo nacional, que en la realidad se está dando, pero sólo de un lado, porque no se ha logrado involucrar a una porción significativa del estrato que representa a la oposición en nuestro país, que precisan ser escuchadas, aceptadas y reconocidas, si desde el Gobierno se busca levantar la bandera Paz, lo cual, implica no aceptar la ruptura del diálogo bajo ningún contexto, si verdaderamente apostamos a retomar la senda democrática, mediante una praxis revolucionaria de transformación y emancipación del Hombre. En éste sentido reflexionamos al esperar que la ley contra el odio, no sea un instrumento de persecución política, para quienes piensen diferente. Allí lo importante de delimitar claramente, el ámbito de aplicación y los supuestos de hechos necesarios para definir las sanciones que se pretendan imponer. Asicomo, los elementos de evaluación de la conducta, para quienes cometan los referidos delitos y lo más importante el papel que jugará el Estado, para garantizar la rehabilitación tanto de víctimas como victimarios y la reinserción de éstos últimos en la sociedad.

Importante el proceso de consulta pública ésta ley asi como su vinculación con los planes del Estado, que se esta haciendo, pero nos parece insuficiente el esfuerzo del aparato mediático del Estado, para apoyar ésta iniciativa que se enmarca dentro de los puntos promovidos y que puede generar un efecto de deslegitimación sino se aborda a tiempo (Error grave del Burocrata de turno en la campaña de difusión de la ley), para que llegue a toda la población sin distinción alguna en su manera de pensar e interpretar la realidad que actualmente afecta a los ciudadanos comunes de nuestra Venezuela.



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Germán Jesús Subero Marín

Analista de Sistemas. Vocero de Formación y Propaganda de la Sala de Batalla "Vencedores de Santa Inés" Productor Radial.

 german.subero@gmail.com

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