Venezuela y China, unas relaciones bilaterales de vieja data

Es una creencia entre estudiosos (sinólogos) que las relaciones diplomáticas y consulares de Venezuela y China comenzaran a principios de la década de los años 70 producto de las conversaciones que se sostuvieran en la ciudad de Lima, ciudad donde se comenzaron a perfilar las necesarias, por obligantes, negociaciones para el establecimiento formal de las relaciones diplomáticas y consulares entre ambos países, pueblos y gobiernos.

De aquellas conversaciones salieron sendas invitaciones para visitar China, invitaciones dirigidas a los partidos del status quo político venezolano, visitas oficiosas cuales produjeron, en consecuencia, la decisión final por ambos gobiernos para el establecimiento formal de las relaciones bilaterales referidas y la correspondiente suspensión de las relaciones diplomáticas con el Gobierno de la República de China en Taiwan.

¿Por qué Venezuela tenía relaciones diplomáticas con el Gobierno de China en Taiwan y no con la República Popular China desde su misma fundación como República Popular, 1° de octubre de 1949?

¿Llegamos tarde a China?

Seria inquietud que se corresponde con el ambiente histórico que se expresó en la globalidad de la política internacional, para ambos países, desde aquel año de 1949 hasta el momento de la decisión del establecimiento de relaciones diplomáticas y consulares.

Históricamente, para las potencias mundiales europeas, China se hizo presente en el mercado internacional desde aquellos avatares de la Compañía Holandesa de las Indias Orientas que permitieron, con el comercio de especias y otros productos de origen asiático y, particularmente, de China, desplazar la importancia del comercio mediterráneo hacia las agitadas aguas del Canal de la Mancha (Werner Sombart. "El burgués". Alianza Editorial. Madrid, pp. 371).

Aquello cambió el ver y sentir del comercio internacional cual se fuera desarrollando en consonancia con el propio desarrollo de la Ciencia y la Técnica en realidades europeas para así poder asentar las bases, sólidas y necesarias, del desarrollo de aquel capitalismo comercial-financiero a partir de la expansión imperial británica (Revolución Industrial).

Es de fácil demostración que aquella relación asimétrica entre el Imperio británico y la dinastía manchú en ejercicio del poder real en China (relación comercial y financiera) impactó, al tiempo, las relaciones internacionales y las ambiciones de los poderes imperiales europeos incluyendo a los expansivos zares rusos. La razón de ser que produjera "esa ambición de los imperios y poderes fácticos", serían la Primera Guerra del Opio y el consecuente Tratado de Nanking (Nanjing).

Aquella ambición por el control del mercado chino obligaría al "naciente imperio norteamericano" a tener que asumir sus propias ambiciones imperiales de Estado en expansión cuando en el Congreso de los EEUU de América, el congresista N.P. Banks, en el año 1968, expusiera ante sus colegas congresistas la necesidad de "estar presente en el Pacífico" cuando en sólido discurso propondría que "…el océano Pacífico será el teatro de los triunfos y de la civilización del futuro. En él se librarán las grandes batallas del mañana. Las instituciones del mundo del futuro se forjarán sobre su yunque, allí es donde se decidirá el destino del mundo. Entonces ya no se hablará más de "civilización europea" o de "destino europeo", sino que veremos nacer una civilización superior, un más noble destino…" (22 de julio de 1868 con ocasión de la venta de Alaska por Rusia a los EEUU de América).

¿Ha marcado aquella expansión de los imperios europeos, ruso, japonés y norteamericano el destino actual de la globalidad socio-económica-financiera y político-ideológica de la Humanidad en este presente siglo XXI?

Es de fácil lógica y necesaria demostración que los contenidos de los "Tratados Desiguales" (Treaties and Agreements with and concerning China, 1894-1919) marcaron un "norte imperial-imperialista" en sus textos fundamentales donde se señalan los necesarios por obligantes caminos legales por donde debe transitar el sistema capitalista en su lógico, en perfectibilidad, desarrollo superior, en su justificación jurídico-legal-internacional tanto en lo referente al Derecho Internacional Público como al Derecho Internacional Privado. Es decir, esa obligante evolución sistémica es a lo que se refirió Vladimir Ilich Lenin cuando expuso las tesis referidas a "el Imperialismo, fase superior del Capitalismo"; sería cuando consideró que el capitalismo en su propio proceso obligante-histórico como sistema capitalista en sus diferentes etapas de crecimiento lógico-formal (positivismo) y dialéctico (marxismo) alcanzaría esa realidad transformada en objetividad histórica.

Pongamos un sencillo ejemplo tal como es aquella propuesta de los EEUU de América a sus pares imperiales europeos, ruso y japonés, en lo significativo de su aplicación, post-aprobación, en el contenido de la política titulada como "Open Door Policy" ("Política de Puertas Abiertas"): "…Open Door policy, statement of principles initiated by the United States in 1899 and 1900 for the protection of equal privileges among countries trading with China and in support of Chinese territorial and administrative integrity…" ("…Política de Puertas Abiertas, declaración de principios propuesto por los Estados Unidos [de América] en 1899 y 1900 para la protección de la igualdad de privilegios entre las naciones que comercian con China y en apoyo a la integridad territorial y administrativa [de China]…"). Se conjugaron en sus intereses los viejos imperios junto a las ambiciones del nuevo imperio norteamericano y la política japonesa de "Asia para los asiáticos".

Es por demás evidente que los pueblos, históricamente, se rebelan ante la infamia que representa el coloniaje, el trato desigual por represión hacia el obrero y campesino, lo significado que representa la represión política, económica, financiera, religiosa e ideológica imperial, la imposición de normas legales que afectan la soberanía y el patrimonio natural e histórico de cualquier país y su pueblo, y es, en ese marco referente, que China y su pueblo no reaccionarían en forma diferente a otros pueblos y naciones.

China se expresó en la lógica de la natura-humana, en el marco referente del derecho natural, y sería, en aquel año de 1900, cuando se levantara el pueblo norteño de ese populoso país asiático en contra de las opresiones imperiales en lo denominado, históricamente, como la "Rebelión de los Boxers".

La consecuencia inmediata por el triunfo de las tropas imperiales y la derrota del pueblo bóxer sería el bloqueo del puerto de la ciudad de Tianjin por parte de esos poderes imperial-imperialistas y, a consecuencia de la derrota china, esos poderes le impusieran al gobierno manchú y al pueblo chino unas muy fuertes cargas económicas y financieras cuales, únicamente, favorecieron a los países triunfantes y firmantes del tratado en lógica correlación con el contenido acordado en el mencionado "Tratado de Puertas Abiertas". (Una versión político-ideológica y anti-comunista norteamericana sobre la "Rebelión de los Boxers", es la producción cinematográfica de la película "55 días en Peking", filmada en 1963, en pleno desarrollo de la "Guerra de Vietnam". Nada es casual cuando el Gobierno chino era uno de los países que apoyaban al Gobierno del Norte de Vietnam y al Vietcong con armas y pertrechos).

Por ello nos preguntamos, lógicamente: ¿Alguna relación con los acontecimientos que se sucedieron con el "Bloqueo de la Guaira" y la reacción del Presidente Cipriano Castro?

¿Llegó Venezuela tarde al Pacífico?

En las lógicas de las investigaciones históricas, nos hemos encontrado con una noticia publicada en el periódico "The Shanghai Sunday Times", prensa matutina de la ciudad portuaria de Shanghai, de fecha del día 5 de abril del año 1925, donde la noticia reza que "…una gaceta oficial autoriza en el día de hoy al señor Lih Ching-hsien, ministro chino en Madrid, a firmar como representante Plenipotenciario de China la propuesta de Tratado de Amistad entre China y Venezuela…" (Reuters. Investigación realizada en la Hemeroteca del Comité Central del Partido Comunista Chino, en Beijing (1984), donde también nos encontramos que las conversaciones para las negociaciones para la firma del tratado de amistad en referencia, se comenzaron a desarrollar en París en el año 1910, según el periódico, "The Peking Leader"). ¿Durante el Gobierno del General Juan Vicente Gómez? Evidente.

Pero sería el General Eleazar López Contreras quien asumiera la decisión de establecer relaciones Consulares, con sede en la ciudad de Shanghai, con el Gobierno Nacionalista de la República de China, bajo la Presidencia del Generalísimo Chiang Kaishek, en el año de 1936, designando para las funciones de Cónsul General al Consejero José Miguel Ferrer, quien permanecería en las responsabilidades del cargo hasta el año de 1938 cuando sería el propio Gobierno venezolano quien tomara la decisión de "cerrar" el Consulado debido a causa, fundamentalmente, de la invasión a territorio chino, concretamente, a la ciudad de Shanghai, por tropas japonesas, en el día 7 de julio de 1937, como, así mismo, también, influyó en la decisión gubernamental venezolana, el desarrollo que se originara durante la denominada como la "Masacre en la ciudad de Nanking" (Iris Chang. "The Rape of Nanking. The forgotten Holocaust of World War II". BasicBooks. New York, 1997, pp. 290), masacre brutalmente ejecutada por las tropas invasoras japonesas. ¿Iraq, Afganistán, Libia, Siria?

Después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, con el triunfo electoral y el Gobierno del escritor, intelectual y novelista, don Rómulo Gallegos, Venezuela tomaría la decisión de establecer relaciones diplomáticas y consulares con el Gobierno del Generalísimo Chiang Kaishek, con sede en la capital de China, la ciudad de Nanking (Nanjing), en diciembre del año 1947, designando como Encargado de Negocios, a.i., al Consejero José Miguel Ferrer, quien regresaba al país asiático, prácticamente, diez años después frente a una nueva realidad internacional en pleno desarrollo.

Los escenarios que se irían exponiendo en China durante la permanencia del Encargado de Negocios, J.M. Ferrer, cambiaron los paradigmas de las realidades nacionales de China ("Guerra Civil", triunfo de Mao Zedong, Gobierno Popular socialista) como también cambiaron los escenarios de las relaciones internacionales cuando en el marco de aquellas realidades inevitables se iba a imponer, obligatoria y necesariamente, un nuevo escenario no solo en el contexto geográfico asiático sino global por los actores presentes cuales iban a influir con la praxis de sus políticas en el devenir internacional como sería el desarrollo de una nueva política norteamericana anti-comunista titulada como la "Guerra Fría".

La dialéctica existencial en la cual se vio sometido José Miguel Ferrer en China desde que arribara a Shanghai hasta cuando se vio en la imperiosa necesidad de trasladarse a la colonia británica de Hong Kong (1949) fueron momentos personales álgidos al tiempo que vivió, día a día, como se iban desarrollando los diferentes hechos históricos del proceso revolucionario que lideraba Mao Zedong, el Partido Comunista Chino junto al Ejército Popular de Liberación, durante la "Guerra Civil" (1947-1949).

En el marco de sus responsabilidades diplomáticas y consulares, en permanente consulta con Caracas, obligaron al Encargado de Negocios, José Miguel Ferrer, a ese necesario traslado a Hong Kong pero manteniendo sus responsabilidades diplomáticas como Encargado de Negocios.

Aquel avatar de permanencia en Hong Kong, colonia británica, duraría hasta cuando Caracas, post-derrocamiento del Presidente, constitucionalmente electo, don Rómulo Gallegos, le instruiría a J.M. Ferrer que se trasladara a la isla de Taiwan con la finalidad de establecer, formalmente, la sede diplomática venezolana en la ciudad de Taibei.

Curiosamente, antes de su traslado a Taiwan, un delegado chino enviado por el líder chino, Zhou Enlai, se entrevistó con Ferrer, en Hong Kong, con la finalidad de trasmitirle que el nuevo gobierno chino, instalado en Beijing, bajo la dirección de Mao Zedong, mantendría relaciones diplomáticas y consulares con el Gobierno de Venezuela sí así lo consideraba, tener a bien, Caracas. Fue evidente que las presiones político-diplomáticas que se producirían desde Washington, en el marco del desarrollo de la "Guerra Fría", de carácter anti-comunista, tuvieron como conclusión la de trasladar la sede diplomática venezolana a la isla de Taiwan ante el Gobierno de la República de China bajo las responsabilidades presidenciales de Chiang Kaishek.

Aquel traslado se realizaría justo antes del desarrollo en la península de Corea de la "Guerra de Corea" donde participaron tropas norteamericanas estacionadas en Japón, tropas canadienses, tropas del nuevo gobierno de Corea del Sur, tropas nacionalistas chinas procedentes de Taiwan, tropas norcoreanas del nuevo gobierno de Kim Il-sung y tropas chinas. Aquel escenario en pleno desarrollo constataba la importancia de las palabras expresadas por el legislador N.P. Banks en 1868.







 



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Miguel Ángel Del Pozo


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