Ezequiel Zamora y el barloventeño Cornetica

    Estamos conmemorando los 200 años del nacimiento del General del pueblo soberano, Ezequiel Zamora Correa, quien nació en la población de Cúa, hoy estado Miranda el 1° de febrero de 1817, Hijo de Alejandro Zamora, quien falleció el mismo año de la batalla de Carabobo, como soldado de la causa patriota en la guerra de independencia en 1821 y de Paula Correa, una mujer descrita como aguerrida y capaz de defender los ideales independentistas. por cuestiones circunstanciales debidas a su condición de «blancos de la orilla» la familia Zamora (blancos nacidos en el país, pero no pertenecientes a la aristocracia criolla) no les garantizaba el bienestar que habían ido a buscar en la ciudad de Caracas y establecen residencia en esta población de los Valles del Tuy.

    La desmembración de la Gran Colombia con la muerte de Bolívar en 1830 y el dominio de la escena política bajo el liderazgo de José Antonio Páez, desde comienzo de los años 40 con ideólogos como Antonio Leocadio Guzmán y medios de difusión como El Venezolano, el país tomó una orientación netamente conservadora, la oposición liberal se hizo sentir en un contexto de confrontaciones entre liberales y conservadores, es allí donde nace la figura de Ezequiel Zamora, quien se estableció en Villa de Cura del estado Aragua, desarrollando su propio negocio con éxito en el comercio ganadero y agrícola, también toma la adscripción al partido liberal, a propósito de los comicios presidenciales de 1846, contagiado de las ideas liberales, que para ese entonces se presentaba bajo su carácter policlasista, como la única alternativa para promover un cambio en una estructura social que, con pequeñas variaciones, seguía conservando el esquema colonial. Su aspiración fue ilegítimamente truncada por los representantes del Partido Conservador muy especialmente por el presidente Carlos Soublette (1843-1847). Como miembro del Partido Liberal, y por desencuentros con José Antonio Páez líder del partido godo y las fuerzas conservadoras, Zamora se levantó en armas el 7 de septiembre de 1846. En esta época es cuando comienza a ser conocido como "General del Pueblo Soberano" y se conoce su consigna reivindicativa más destacada: "Tierra y hombres libres”. El 23 de febrero de 1859, en el marco de la Guerra Federal, se convirtió en Jefe de Operaciones de Occidente y sus triunfos en encuentros como El Palito (estado Carabobo), San Felipe (Yaracuy) y, especialmente, la batalla de Santa Inés en el estado Barinas, servirían de demostración de sus excepcionales cualidades como conductor de tropas.

    Ese podría ser el primer despertar, como lo dice el Canto a Bolívar de Pablo Neruda, escrito para un homenaje al libertador Simón Bolívar el 24 de julio de 1941 en la Universidad Nacional Autónoma de México, como una metáfora para señalar que está “dormido”, cuando los pueblos están callados y sometidos a la esclavitud que de alguna forma son sometidos, pero se levantan, cuando alzan su voz para rebelarse contra quien o quienes le oprimen, entonces es cuando Bolívar despierta, como lo ha hecho el General Ezequiel Zamora en febrero de 1859 en la ciudad de Coro y el comandante Hugo Chávez Frías, en Caracas el 4 de febrero de 1992.

    Neruda dice textualmente:

Yo conocí a Bolívar una mañana larga, 
en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento, 
Padre, le dije, ¿eres o no eres o quién eres? 
Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:
"Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo".

    Es así como Hugo Chávez Frías, el padre de la Revolución Bolivariana, en su obra titulada: “El Libro Azul” afirma que en el inicio de la construcción del Movimiento Bolivariano, nació lo que él llamó "el árbol de las tres raíces", el cual se encontraba nutrido de tres fuentes de pensamiento: el bolivariano, el robinsoniano y el zamorano. En este último aparecen las ideas igualitarias del general: “Tierras y hombres Libres” y “Elección Popular”, entre otros idearios que aspiran a un horizonte de justicia social, de lucha y conciencia de clase.

La Guerra Federal fue un conflicto armado que tuvo lugar en Venezuela, entre el 20 de enero de 1859 y el 24 de abril de 1863. Es considerada como la contienda más larga del país después de la Guerra de Independencia. En ésta se enfrentaron los conservadores y los liberales, bandos políticos que luchaban por gobernar el país desde 1846; pero en el trasfondo lo que se inició en esta fecha fue una guerra social entre terratenientes y campesinos.  El 20 de febrero de 1859, desde Coro, comienza el movimiento militar que conocemos en la historia como la Guerra Federal. Esta marcará y hará que transcienda su carrera política y militar hasta nuestros días. Aunque al frente de la revolución se encuentra el General Juan Crisóstomo Falcón, el General Zamora logra encarnar en su persona todo el mando militar y ser el alma de ella, consiguiendo un considerable número de triunfos a favor del ejército de la Federación.

    La bibliografía sobre Ezequiel Zamora no es muy extensa, sin embargo existe un trabajo que considero extraordinario por su valor didáctico y sobre todo por tratar exclusivamente de la batalla de Santa Inés, se trata del trabajo realizado por el investigador y músico creador del conocido tema popular caraqueño “Épa Isidoro”, Román Martínez Galindo, titulado “EZEQUIEL ZAMORA Y LA BATALLA DE SANTA INÉS”  La acción bélica mas extraordinaria librada en territorio venezolano, con prólogo del Comandante Hugo Chávez Frías y publicada por Vadell Hermanos con la colección Miguel Acosta Saignes en el año 1992.

    Gracias a este trabajo podemos rescatar la memoria de Eliseo Mendoza, un barloventeño, de Caucagua, tocador del cornetín, joven afrodescendiente (de tez oscura) de 24 años y desdentado, siendo uno de los tantos descamisados de la época, atrevido y cimarrón que llegaría a ser General de la República, como lo relata su autor cuando a mediados del mes de noviembre del año1859 ante una controversia entre los generales Juan Crisóstomo Falcón y Ezequiel Zamora, en la casa de gobierno, fue reprendido este soldadito “pata en el suelo”, por el sargento Domingo Castro (abuelo materno del maestro de música Vicente Emilio Sojo) director de la Banda de Guerra de las tropas zamoristas y que gozaba del tutelaje del General del pueblo soberano y le tenía el sobrenombre de “Cornetica”, igualmente con otros músicos, el valiente ciudadano, establecía diálogos de manera horizontal, tomaba el mismo el cornetín para hacer que sus tropas reconocieran y obedecieran a los toques marciales para el ataque victorioso.

    Se enfrentaron contra las fuerzas del gobierno conservador dirigidas por el general Pedro Estanislao Ramos. Zamora organizó un ingenioso sistema de trincheras que ofrecerían fiera pero pasajera resistencia a los soldados conservadores, a fin de hacerles creer que tendrían una fácil victoria y conducirlos a una trampa mortal en Santa Inés.  La concentración de las fuerzas federalistas en tierras barinesas quedó concluida el 9 de diciembre de ese año. Allí, el general Zamora tomó una posición defensiva y formuló un plan que consistía en un repliegue ejecutado por las avanzadas, para atraer al agresor a un área donde sería destruido mediante un contraataque sorpresivo y contundente. En un ardid estratégico, conocido como “Acción Retardatriz”, los federales retrocedieron hasta la margen derecha del río Santo Domingo, en Santa Inés, villa al suroeste de Barinas, a una distancia de 36 km. de esa localidad. Allí reunieron sus fuerzas, y para el día 9 de diciembre ya se hallaban organizados en tres líneas de combate, sumadas a una avanzada y una reserva. Al día siguiente el 10 de diciembre  de 1859 el corneta de guardia, el distinguido Eliseo Mendoza “Cornetica” toca diana a las 4 de la mañana anunciando la próxima salida del sol de Santa Inés, el día de la gloria de Ezequiel Zamora y del pueblo soberano en armas, quedando enterrada la supremacía hegemónica de la oligarquía de esa época. Al final de la mañana del 10 de diciembre, después de rebasar numerosas trincheras y tener una buena cantidad de bajas humanas, se enfrentaron en el sector denominado El Trapiche, donde comenzó la primera verdadera línea de la defensa de Zamora. A partir de este punto, se inició la batalla. Los conservadores tomaron ese lugar, pero continuaron perdiendo soldados y buena parte de su fuerza militar. Cuando quisieron avanzar más, sonaron las campanas en Santa Inés y Zamora exclamó: "Pisaron el peine"

    A Domingo Castro como músico  de experiencia con amplios conocimientos, le correspondió organizar una incipiente banda marcial para el ejército federal, contando con la colaboración de Cornetica Mendoza, quien aprendió a tocar su trompeta con pistones arrebatada a los godos, fue ascendido a sargento, se mantuvo fiel a Zamora después de su muerte y aparece como el primer insurrecto contra el gobierno federal de Falcón, capitaneando una revolución llamada la “genuina” junto a sus tíos los generales Luciano y Natividad Mendoza alegando incumplimiento para con el pueblo que sacrificó sus vidas durante la guerra federal y no se estaban cumpliendo las promesas que se le habían ofrecido. Ese movimiento fue controlado rápidamente mediante “negociaciones” al estilo de Guzmán Blanco. Estuvo entre los primeros en entonar el himno que desde 1846 dice en su estribillo “Oligarcas temblad ¡Viva la Libertad¡”.

    Eliseo Mendoza llegó a ser general crespista en la Revolución Legalista de 1892. Datos suministrados al autor, Román Martínez Galindo por el señor, Cruz Mendoza Noguera, en el año 1960. Cruz Mendoza era hijo del general Eliseo Mendoza, había nacido en Turmero en 1886 y murió allí mismo en su casa de la calle Carreño en 1964 a los 78 años

    Finalmente, una décima elaborada este año 2017 en tiempo de pasaje, para los 200 años del nacimiento del General que cariñosamente tenía para el pueblo varios apodos tales como: El valiente ciudadano, el maneto, car´e cuchillo y el cabo

POR SIEMPRE ZAMORA VIVE

Décima Libre (Espinela)

 

Letra y Música: Pablo “Pabloko” Martínez

 

Bandola, cuatro, maracas y coro

 

               I                                                   III

 

En Cúa, Estado Miranda                 Batalla de Santa Inés

el primero de febrero                       del gran Ezequiel Zamora

nació Ezequiel compañero              la campaña vencedora

año diecisiete anda                         su gran estrategia fue

                                                       al godo viró al revés

el destino es el que manda             retardatriz envolvente

el tiempo forja perfiles                     trampa certera, elocuente

temple de espada y fusiles              pisaron peine los godos.

del soldado federal                          

zamorano su ideal                           En las trincheras de lodo                          

en Santa Inés se hizo miles.           acción bélica excelente.(bis)

 

                  II                                                      IV

 

Clarín Eliseo Mendoza                    Fue una bala traicionera

el corneta, cornetica                       diez de enero del sesenta

que en la batalla lubrica                  en San Carlos fue la afrenta

con su instrumento cual glosa        la cruel muerte, cizañera

                                                      se apagó el sol, la lumbrera

Zamora la suena en prosa             de la tierra y hombres libres

variados toques marciales             un grito de alto calibre

ordenando a federales                   General car’ e cuchillo.

el ataque victorioso

de su ejército glorioso                    Bolivariano es tu brillo

un batallón de inmortales.              por siempre Zamora Vive.(bis)



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César Quintero Quijada


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