Lecciones políticas: caso Brasil y la corrupción en Venezuela.

Presidente Maduro, de el paso sin miedo; presione.
 

Cada vez que leo el caso de Brasil, me recuerda la historia de Pedrito y el Lobo; los medios primeramente, involucraban a allegados y contratistas de presidentes y gerentes de instituciones brasileras sensibles, para poder armar un entramado de corrupción; a esto, el PT y aliados, sólo se encargaron a burlarse o salirle al paso con margen ‘’objetivo’’ a estas acusaciones; luego, involucran a miembros del partido gobernante con rumores de pagos secretos, sobornos, entre otros, para financiamiento de campañas y blanqueamiento de capitales; nuevamente, silencio, un poco preocupante pero sin darle mucha importancia porque no les afectará en el espectro social brasilero la noticias huecas del O Globo. Tercero, captaron a empantanados, no sólo del partido gobernante, sino de aliados inmersos en casos de corrupción, silencio sepulcral, pero el mundo no se acaba, por ahora. Cuarto, sale involucrado Lula; Dilma lo recluta nuevamente al activismo gubernamental y ¡KAPUT!, explota a su totalidad todo el entramado que ahora se traduce a un juicio político, con traiciones obvias desde los partidos aliados e instituciones, desmarcaje, propaganda sucia y otra vez, el proceso de unión suramericana en bandeja de plata para su destrucción en manos de la derecha desunionista.

La pregunta del millón de lochas; ¿por qué al final del cuento, la derecha suramericana nos sigue escoñetando?; porque nuestros gobiernos progresistas no son capaces de juzgar a los miembros de su administración, por temor de perder adeptos. Pero, ¿es que acaso la corrupción enloda menos y permite sostener mayor cantidad de partidarios?; sin duda alguna, el mejor gancho político que puede tener cualquier organización partidista que esté en el poder, es la transparencia financiera y gerencial en sus gestiones y la sinceridad, frente a los problemas que pudieran aquejar de manera más contundente el mando político de un programa revolucionario. En el caso de Venezuela, no escapamos de este extraño exceso de confianza con pizca de inmoralidad.

Recientemente por Globovisión, un canal señalado de conspirador y golpista en su anterior administración, veo al ciudadano Contralor General de la República dando parte y cuenta de su gestión del pasado 2015, respecto a los avances en investigación fiscal y administrativa, que le compete directamente. Vladimir, como cualquier otro periodista con sentido común, independientemente de su posición adversa o pro oficialista, según la situación o escenas que le amerite su editorial, le pregunta si hay ministros, presidentes o encargados de empresas del gobierno nacional investigados; el Contralor, con un temple grande, respondió sólo ‘’Sí’’; a partir de allí, se hizo imposible, que este mencionase a quienes en especifico, sino a los casos emblemáticos de la nación, como el de PDVAL, CVAL, Ministerio de Transporte, PDVSA, CONVIASA, por cuestiones de respetar la integridad del investigado. Sé que el Contralor, como lo mencionó al transcurrir no es el responsable de juzgar, pero siendo Presidente del Poder Moral Republicano, puede exigirle a las instancias responsables, iniciar procesos legales en los casos completamente determinados a nivel administrativo, para comenzar a depurar nuestras instituciones; lo más increíble, es que mucho de los casos que está investigando como Contralor en la actualidad, los había visto anteriormente, cuando este era Procurador General de la República, mencionando, en el caso de la comparativa de su gestión, con respecto a la anterior, avances administrativos hasta de un 700%. En este punto me detengo, y comienzo hacerme las siguientes preguntas:

La Contralora anterior, ¿por qué, frente a lo mencionado por el actual Contralor, permitió tantos retrasos en las investigaciones fiscales hacia las empresas del estado y gobierno nacional?

¿Por qué el Gobierno Nacional, a través del ejecutivo, no exige a la Fiscal General de la República, sumarse a estas investigaciones, determinar móviles e iniciar procesos judiciales contra los investigados totalmente demostrables?

Principalmente y lo digo por las acciones de omisión que se ha tenido desde el Poder Ejecutivo, uno de los principales motivos de descontento y de que las cosas no estén funcionando bien en nuestro país, es porque no se señala y juzga al posible corrupto; de hecho, desde que la Revolución Bolivariana llegó al poder, incluso después del 2002, poco o nada se ha hecho por la lucha directa contra la corrupción. No hay señalados, a los sospechosos se les ‘’designa otras tareas’’ y se dedican a escribir de las reivindicaciones políticas que hemos tenido frente a la llegada del Comandante Chávez al poder, como forma de lavarse la cara y hacerse los pendejos, frente a lo olvidadizo que puede ser el pueblo ante la historia.

¿Qué esperamos?, ya el golpe Parlamentario lleva 3 meses y seguimos subestimando al chiripero opositor, porque siempre muestran señales y divisiones de poder interna, pensando que nunca lograrán obtenerlo por las malas. Hay un pueblo arrecho, desmotivado y bien cansado por el día a día impulsado por esa derecha y también por los nuestros que han demostrado ser unos incompetentes de primera, en acciones tan especificas y puntuales, como es gobernar la alcaldía de un pueblito, o administrar una empresa donde se tiene todos los elementos para impulsarla. No podemos ver al corrupto bueno, malo, o más o menos. Corrupto es corrupto, así se haya medido en unas internas, así mueva gente para Caracas, o tenga un backing humano, cada vez que vaya a dar una declaración de prensa, o sea parte de un grupúsculo de poder en la cúpula partidista. Chávez lo decía, la Revolución es transparencia, hacer las cosas bien y no por menos dio aquel estruendoso coñazo en una mesa y le dijo a ud, presidente Maduro, a raíz de la escogencia como su sucesor, que aplicase puño de hierro. Si ud no le para bolas a esta última advertencia que le dejó el sabio Chávez, véase en el banquillo de los acusados, por estar defendiendo o escudando a corruptos.

Para finalizar, el viejo Pepe lo decía, No hay nada más duro que decirle a los nuestros: ‘’vos no servis pa’ esto, carretera, porque aquí hay que cumplir con el laburo; no hay cosa más dura que ser duros con los nuestros; pero si no se tiene esa dureza, los sueños se nos hacen pedazo’’.

¡¿Queremos ser los próximos después de Brasil?!; no se si la cúpula del partido sí; pero el pueblo NO LO QUIERE.

 



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Daniel Jesús Ramírez González

Comisionado de Asuntos Internacionales de la JPSUV Caroní, Estado Bolívar.

 danielramirez@psuv.org.ve      @DanielRamirezG

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