La Piratería Ilustrada y el Desequilibrio Económico inducido por la Burguesía en contra de sí

El liberalismo económico, el libre cambio, la l. competencia,

el l. mercado y toda esa sinonimia que acompaña

el discurso apologista de la burguesía para decir:

Mandamos nosotros, nosotros y sólo nosotros, y

el Estado al cjo., a pesar de que cuando les

conviene, a éste llaman para masacrar

las protestas populares, ese liberalismo

económico, pues, está siendo

sacado del imaginario comercia

con la presente guerra económica

emprendida por la misma burguesía

Estamos ante una economía nacional evidentemente desequilibrada lo que inevitablemente nos impone la retoma de un nuevo equilibrio, puesto que así como todo equilibrio tiende a desbalancearse, lo contrario también es rigurosamente válido.

Al respecto, suele oírse o leerse expresiones como las siguientes:

La Política es tan importante que no puede dejarse en manos de los Políticos; la Seguridad Nacional es tan relevante que no puede dejarse en manos de los Militares; la Economía es tan vital que no puede dejarse en manos de los Economistas.

Sin embargo y curiosamente, la Economía es la más envolvente de las ciencias porque, además de recoger y conjugar el resto de éstas, también faculta para concretar desde lo micro a lo macroeconómico; ventila la temática de la infraestructura, de la estructura y de la supraestructura sociales, aspectos de sobreentendida connotación e interdisciplinariedad científica, mientras el resto de las aquellas, salvedad hecha de la Matemática-frecuentemente manipulable por la clase dominante-se limitan a exámenes y análisis muy puntuales: Por ejemplo, la uñita del pie izquierdo de un niñito de color x y nacionalidad determinada, cositas así, pero están descalificadas, una a una, a la hora de apreciar y diagnosticar el universo de personas y enfermedades mundiales para las cuales la Farmacopea burguesa ofrece una biunívoca correspondencia porque a mayor variedad de remedios, mayores mercados y crecientes ganancias burguesas.

De allí se desprende que necesariamente la solución de este desequilibrio no puede dejarse en manos de empíricos, en manos de la gente de a pie, y muchísimo menos de piratas. En socialismo, aunque el nuestro apenas se ensaya, cobra la mayor importancia la PLANIFICACIÓN realizada por profesionales multidisciplinados y coordinados por Economistas, pero de ninguna manera lo contrario.

En las demás ciencias entran en juego el resto de las disciplinas que sí hayan participado en la formación académica y universitaria de sus profesionales y técnicos en general, pero sólo lo hacen para facilitarle al egresado hablar en lenguaje común ante otros colegas y universitarios de otras disciplinas y países, pero en asuntos estrictamente ELEMENTALES, que no es el caso de los piratas de la Economía, según venimos enfatizando. Estos le echan mano a todo mogote, por así decirlo en lenguaje no menos empírico.

La Economía subsume 4 aspectos equiimportantes en cada análisis, en c/pronóstico y sus correspondientes tratamientos.

Venimos observando con mucha preocupación que buena parte del tiempo de los canales y prensa del Estado púbicos y privados lo usan muchísimos opinadores de oficio y eventualmente convocados a emitir sus personalísimos criterios sobre delicados aspectos económicos de vital, nacional e internacional importancia.

Al respecto, son muchos los periodistas más abusadores de esos privilegiaos: se apuñalan sobre este o aquel tema económico, se alimentan de opiniones de la gente de a pie y se arman con algunos refritos brindados hoy por la misma mediática a la cual ellos alimentan, y a opinar y emitir criterios personales.

Son muy escasos los protagonistas de estos medios que se limitan a tomar en cuenta y hurgar en la opinión de sus invitados; no, así no lo hacen. Por el contario, han llegado a exponer, antes de que el invitado se pronuncie, todo un exordio del tema a tratar con corolario y todo, y de esa manera pareciera que buscan condicionar las respuestas, además de cortarlos bruscamente, interrumpirlos maleducadamente, etc.

Actualmente tenemos un programita semanal que, para echárselas de eclético u objetivo, su autodirector y moderador suele interrumpir imprudentemente al invitado de izquierda y da amplios espacios y sabe guardar silencio ante las opiniones de su correligionario de derecha. Se trata de un programita dominical. La confusión que ofrece este tipo de programas debería ser revisado por Conatel, habida cuenta de que se trata de programas descaradamente subversivos que ponen en riesgo la estabilidad del país ya debilitado en materia económica por desbalance entre oferta y demanda causada por un empresariado parasitario y actualmente golpista.

Tenemos muchos espacios destinados a la consulta de aspectos económicos actuales, más allá del alto costo de la vida, más allá de la citas de desempleo de mano de obra, más allá de estadísticos y parámetros obtenidos por la óptica burguesa, para que se pronuncien sobre las posibles causas de esta presente crisis.

Se trata de desaguisados mediáticos, habida cuenta de que estamos ante un país donde la demanda ha venido perdiendo la confianza en la economía nacional, con un consumidor que ya no sabe en cuánto estimar su presupuesto de gastos semanales, que no sabe si conseguirá alimentos y afines, que ha perdido la tranquilidad sociológica porque los problemas del desequilibrio económico llena la vida y pensamiento de todos los habitantes de cualquier sociedad cuando no se cuenta con flujos permanentes de oferta, cuando nos hallemos ante tiempos de vacas flacas.

Por supuesto, no se trata de escasez estacional que respondan a ciclos naturales o tragedias afines; se trata de una perversa y diabólica acción de la desesperada burguesía que está quemando sus últimos cartuchos, al punto de que este desequilibrio programado y forzado por la derecha burguesa se le devolvería aun llegando de nuevo al poder, en ese supuesto negado de antemano.

Sólo la Economía Comunal se salvará y nos salvará. Es que ya el libre mercado está borrándose de los programas tanto de producción como de consumo, y por consiguiente este fenómeno está derrumbando el pilar ideológico de la Economía burguesa, autoderrumbando el librecambio, porque en esa supuesta libertad está presente la oferta que ellos han negado y ya no podrán restablecerla; sólo lo hará el Estado Comunal que ya se halla en firme y disciplinada marcha hacia adelante.

04/01/2016 07:28:23 a.m.



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Manuel C. Martínez


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