¿Qué hacemos? ¿Nos rendimos o luchamos?

Víctima de la neurosis inducida, montada sobre una "crisis" que toca las necesidades más cotidianas que nos ha sembrado el consumismo y que nos hace entrar en "shock colectivo", el venezolano de a pie comienza a caer en la desesperanza de éxito de la revolución bolivariana y se olvida de momento de los inmensos avances que ha tenido gracias a ella, los recuerdos no le alcanzan para saciar su angustia, ¡con los logros en educación, salud, vivienda, trabajos dignos, pensiones, en transporte, alimentación, tasa de mortalidad,... no se le da tetero al niño, ni se le cambia pañales, ni se le lava la ropita,...!, en otras palabras comienza a comparar patria con papel higienico, detergentes, jabón, pañales y leche al estilo de la publicidad "radio bemba" que logró "pegar" la oposición, sin considerar que tiene la plata para "hacer las odiosas colas", que tiene las mayores oportunidades de estudios que ha habido en Venezuela, que en lugar de hablar de desnutrición ahora nos preocupa la obesidad, que los abuelos tienen su pensión, que tiene una posibilidad real de tener una vivienda digna y pare usted de contar.

Lo peor es que está neurosis parece afectar a algunos revolucionarios más comprometidos y a los "metidos" quienes desde diferentes ángulos y perspectivas dan señales de querer "tirar la toalla". Por un lado los "más revolucionarios que todos" anticipan la debacle de la revolución reformista de "Chávez y Maduro" gracias a su "convivencia" con la derecha, con argumentos realmente válidos pero planteados desde una perspectiva derrotista y desmotivante como los esgrimidos por Denis en su artículo (Lo que viene es candanga: carcomido en su desastre el reformismo "revolucionario" y estatista se terminó - Por: Roland Denis http://www.aporrea.org/actualidad/a200976.html), se abrazan a un pesimismo acérrimo propio de quienes no aguantan dos chorritos de agua y comienzan a abandonar el barco diciendo yo se lo advertí capitán que así no llegaríamos a puerto firme. El verdadero revolucionario no abandona el barco, se queda luchando para salvar al colectivo de tripulación y pasajeros. Yo me pregunto si a estos "camaradas" les es preferible entregarle esto a la derecha y pasar a ser "una especie en extinción" como lo eramos antes de Chávez, con la derecha en el poder "desbaratando" todos los avances y extirpando cualquier posibilidad de construcción del socialismo. Gracias a la providencia Bolívar y Chávez no tuvieron una voluntad de lucha tan débil y lograron sobreponerse a las más grandes adversidades y superar sus propias contradicciones.

Otro grupo, los más cercanos a la derecha, afirman que esto se lo llevó quien lo trajo, que no hay nada que hacer, que la corrupción, la negligencia y el burocratismo nos asesinaron, que la derecha tiene razón, que contra el imperialismo no se puede luchar. Por otro lado tenemos los revolucionarios por compromiso o conveniencia que siguen gritando "viva Chávez" y no saben y quizás no les interesa que es el socialismo, los que "siguen lineas" y obedecen ordenes sin la capacidad o el interés de defender el porqué, incluso traicionando sus propios principios. Estos están activos recibiendo ordenes pero "convencidos" de que "esto no se le ve solución y esperan inmóviles el momento del deceso. También están los "ilusionistas" que la "neurosis" les da por apostar ciegamente al éxito de la revolución y prefieren no darse cuenta u ocultar los errores que se están cometiendo y terminan echándole toda la culpa a la derecha pitiyanqui, a la guerra económica y al pueblo que según ellos se deja engañar.

A todos los que hoy han decidido abandonar el barco, a los que corren despavoridos, a los más revolucionarios que Chávez pero tan comprometidos como Teodoro Peckof les dedico unas palabras, que admito me llegaron en una "cadenita" por lo que no garantizo su autoría, de L Trotski: "Hoy he recibido la noticia que pone de relieve la mezquindad de personas como ustedes que apenas pasan de ser BOLCHEVIQUES de salón, que no han sufrido en carne propia la represión, la tortura, el invierno en los campos de trabajo, tienen la posibilidad de renunciar a la lucha cuando estas no cumplen sus expectativas de éxito y protagonismo. Pero el revolucionario verdadero empieza a serlo cuando subordina su ambición personal a una idea. Los revolucionarios pueden ser cultos o ignorantes, inteligentes o torpes, pero no pueden existir sin voluntad, sin devoción, sin espíritu de sacrificio. Y como para ustedes esas cualidades no existen, les agradezco que tan diligentemente se hayan apartado del camino".

Por suerte la gran mayoría de los revolucionarios, los más formados y los intuitivos sin formación, los más inteligentes y los menos favorecidos con esta capacidad, todos los que han sido bendecidos con el legado del comandante Chávez y hoy son conscientes de que un mundo mejor es posible e indispensable y solo se construye en socialismo, que las dificultades del día a día no pueden ocultar lo logrado ni mucho menos desmerecer lo "por venir", hoy nos ponemos "rodilla en tierra" a enfrentar las circunstancias y declaramos que ¡LOS REVOLUCIONARIOS NO NOS RENDIMOS!. Vamos todos, los más radicales de izquierda junto a los chavistas "light" a seguir construyendo la patria socialista, cada uno desde sus trincheras pero manteniendo la UNIDAD, como decía el comandante Chávez: UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA. Rendirse no cabe en el vocabulario de un revolucionario, sería desconocer su esencia de lucha transformadora.

Hemos ganado todas las batallas desde 1998, hemos superados coyunturas mucho más difíciles, el golpe de abril de 2002, el paro petrolero, tres meses de verdadero desabastecimiento en tiempos en que aun no se percibían los "beneficios del proceso revolucionario", el referendo "reafirmatorio", las guarimbas 1 y 2, la muerte de nuestro máximo líder, como nos va a rendir esta "guerra económica" cuando todo el país está en marcha. Esta "crisis" es una gran oportunidad para corregir los errores cometidos, nuestras deficiencias al impulsar un modelo productivo socialista, la negligencia e indiferencia con que hemos manejado los esfuerzos realizados en este sentido, para exterminar la corrupción que si bien no es la causante de esta situación a contribuido a que el gobierno tenga menos herramientas con que defenderse y al debilitamiento moral de los revolucionarios, para atacar el burocratismo "burgués" heredado que carcome todas las instituciones y empresas del estado y que sirve para que se sustente la flojera, la falta de compromiso, la incapacidad de asumir los cambios y la irresponsabilidad de "nuestros dirigente".

Salgamos decididos a construir una patria diferente, a asumir riesgos "destrozando" las estructuras burocráticas que nos atan al estado burgués y que nos mantienen "perfumando la mierda" con "populismos" dejando de bajo de la mesa el meollo del asunto, como diría nuestro padre cantor Ali Primera, ese estado que quiere entregar el poder al pueblo pero que la institucionalidad constituida se lo roba, de esos "Gerentes" y "Directores" que se queman las pestañas chocando "contra la pared" por contribuir con la transformación de la sociedad y que la "realidad" burocrática que no se atrevió a transformar termina convirtiéndolo en un "defensor del puesto" haciendo lo mínimo necesario para no sentirse fracasados.

Es allí donde está nuestra trinchera de lucha, con el pueblo, con la clase trabajadora construyendo el poder popular, donde se necesitan esos grandes pensadores del socialismo para construirlo desde abajo, con la gente, los hacedores, en el barrio, en la comuna, no llamando a Maduro "reformista" en los medios donde lo más que se consigue es desunir, desmoralizar y desmovilizar, es aprovechar el impulso revolucionario para desde la práctica imponer el modelo económico y social que queremos, explicando como se hace el socialismo desde la práctica, con resultados palpables y no desde los conocimientos teóricos obtenidos en libros.

Por ello podemos concluir con la moral bien alta y con la voluntad del gigante eterno que no existen razones para rendirse, que debemos luchar hasta vencer, unidos, cada quien según sus capacidades y desde su perspectiva de lucha, juntando leña para que la revolución continué en el poder mientras hacemos la verdadera transformación social de abajo hacia arriba.



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Noel Peralta Barreto


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