Los revolucionarios bolivarianos y socialistas, somos diferentes porque somos mejores

Los opositores pretenden acomplejarnos echando mano de las estadísticas y características, que son inherentes  a  la cultura capitalistas para desmoralizarnos, porque en ese universo economicista neoliberal no encajan nuestros criterios y procedimientos socialistas, es más, nosotros nos manejamos con otros conceptos y hasta nuestro  léxico es diferente, para nosotros cuando la producción es escaza respecto a la demanda, no decimos que la consecuencia debe ser un incremento en los precios de la mercancía, nosotros los socialistas no proponemos trasladar al pueblo el costo de  tener baja producción, ni consideramos los artículos de alimentación y primera necesidad como mercancía, de ahí, que esta forma inhumana que tiene el capitalismo de ver la economía debe estar erradicada de nuestra conciencia. Porque de continuar basando nuestro análisis con esos criterios capitalistas, terminaríamos culpándonos de nuestra desgracia, es como vivir en un constante chantaje. Por ello, es que la canalla nos agrede con esa guerra económica fundada en la consigna  que ya se usó en chile para destruir la revolución Allendista: “Hagamos chirriar la economía chilena”.

 En Chile este macabro objetivo lo lograron, manipulando la oferta  de los artículos de primera necesidad, escondiéndolos, provocando un alza indiscriminada en los precios, produciendo artificialmente, la inflación para que el pueblo terminara por culpar de ese mal a la revolución socialista y al Presidente Allende. El pueblo pobre chileno, muy consciente que la revolución  no era la causante de esa difícil situación no dejaba de apoyar  su gobierno revolucionario, pero era un pueblo desarmado y, no pudo evitar que los militares y la burguesía, financiados y apoyados por el gobierno gringo asestaran un golpe mortal a la revolución y a su Presidente, que defenestró la revolución socialista chilena.

Es lo mismo que persigue el imperio y sus acólitos y cómplices criollos hacer chirriar la economía venezolana, para que el pueblo termine  achacando al presidente Maduro y la revolución, la causa de todos los males, que ellos pretenden crear contra el pueblo venezolano, y un caballo de batalla o bestia de batalla es la inflación, que aplicada como ellos la perciben termina devorando los ingresos del pueblo. Pero en Venezuela no lograran ese desalmado objetivo, porque nuestra revolución es una revolución consciente y  esta armada, porque es una revolución cívico-militar, cierto que tenemos muchos enemigos internos, apátridas y  traidores, pero son una minoría y el pueblo ha estado derrotando desde hace quince años, todos los intentos contra la revolución y, hemos sabido convertir cada agresión en una oportunidad para reivindicar al pueblo, sino observen que a cada zarpazo que nos da la burguesa, pierde importantes espacios.

Es aquí donde la conciencia del pueblo, si está bien consustanciado con las premisas revolucionarias y los conceptos socialista no solo puede revertir esta maniobras del imperio, sino que  puede destrozarlas y dejarlas sin efecto porque, los procedimientos, normas, estilos y trampas capitalistas, serían ignorados totalmente, porque nuestros patrones y/o referentes son diferentes y humanos. Por razones de espacio lo explicaremos con un símil, sí una persona tiene una estatura de un metro con noventa cm (1,90) y compite en estatura con otra persona. que tiene una estatura menor p.ej. un metro con setenta cm. (1,70), pero al comparase las dos personas, la más alta es obligada por normas arbitrarias e inhumanas impuestas por  la otra persona a colocarse en un hueco cuyo piso esta 50 cm por debajo del nivel  de la base que se usa, entonces la persona más alta se verá de menor estatura, bien, eso es lo que notamos, si nuestra situación económica política y social la medimos con las magnitudes y escalas de la cultura capitalista, en ese caso vemos nuestra característica deformada.

La consecuencia es, que entonces, aceptamos que los productores ante la posibilidad que baje el precio de algún rubro porque la alta demanda lo obligue a ello, estos productores capitalistas decidan botar esos rubros, para evitar la baja del precio. Estos conceptos debe conocerlos el pueblo bien explicados,  no es necesario que asistan a clases normadas, en las instituciones existentes,  es suficiente, que en las tareas asignadas a las brigadas de agitación, propaganda y comunicación y, las actividades normales de las comunas y las UBCH, se programen conversatorios, encuentros, talleres, charlas, convites o cualquier otra forma de reunión  para instruir a la población de forma amena, en estos aspectos. La  consecuencia será que el pueblo tendrá una mejor conciencia acerca de su diario devenir y ello le hará  más proactivo y eficiente a la hora de defender la patria y la revolución ante el acoso del enemigo. Ello  producirá en el pueblo una actitud firme que será inexpugnable, cuando su mejor defensa sea, asumir a la cultura capitalista y hegemónica como un veneno del cual debe mantenerse alejado.

Pretender tapar el desarrollo alcanzado  por la revolución, con un rollo de papel toilette o con un Kilo de harina de maíz pre-cosida, o un tubo de desodorante, o un litro de aceite, es el insulto más ofensivo que puede hacerse a un venezolano. Pero, aun entendiéndolo  así, existen hermanos venezolanos que no dudan en hacer colas para adquirir estos productos y, no solo eso, sino que se suman a la denigración que se hace en esas colas, que resultan en tribunas o mítines de la derecha contra la revolución. Claro que son una minoría, pero son muy difundidas por los medios de comunicación opositores, aspecto este, donde nos superan, porque ello tiene más de 949 medios de comunicación entre impresos y concesiones de radio y televisión y el sector público cuenta solo con 145 medios comunicación en los mismos 3 tipos. En lo que se refiere a canales de TV el sector privado y opositor (porque, quien no se opone a la revolución está obligado a hacerlo) tiene 64 canales de TV y, el sector público tiene 10 canales, y 43 canales en las comunidades.

Con respecto al sector radiodifusor, el sector privado tiene  687 radioemisoras emisoras, el sector público tiene apenas 128. En medios impresos la  empresa privada tiene 98 medios  y el sector oficial solo cuenta con 7 medios impresos. Esto nos  indica, porque los chismes de la oposición tienen más calado en la siquis de los venezolanos que las buenas noticias, producidas por la revolución.

Pero esto lo podemos revertir si hacemos agitación a través de nuestros medios. Tomando en cuenta, que la radio tiene mayor penetración, en este aspecto podemos dar una mejor batalla, solamente haciendo una emisora por cada comuna, sí a estas, las dotamos de suficiente potencia para aumentas su cobertura y, las comunidades y las UBCH se encargan de su mantenimiento, financiamiento, control y protección, seremos más efectivos. Estas son medidas sencillas que parecieran difíciles, pero no es así.  Porque, si las hacemos, sin tomar en cuenta esa conseja, que solo los ricos logran hacer cosas buenas, bonitas, limpias y atractivas, seremos exitosos, porque en las comunidades podemos fabricar e instalar, poner en funcionamiento y mantener todo cuanto necesitemos.

¡INDEPENDENCIA Y PATRIA SOBERANA Y SOCIALISTA!

¡CHÁVEZ VIVE!

¡LA PATRIA SIGUE!

¡UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA!

¡VIVIREMOS Y VENCEREMOS!



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William Castillo Pérez


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